ESTA PÁGINA CONTIENE, LAS CITAS DEL ARTÍCULO ANTERIOR (III-8º)
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SE RECOMIENDA MANTENER ABIERTAS AMBAS PÁGINAS (citas y texto) PARA CONSULTAR SIMULTÁNEAMENTE
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CITAS:
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(1):
A
LOS INTERESADOS EN EL SISTEMA DE TEMPERAMENTOS y para
quienes deseen saber más acerca de las formas de afinar un
instrumento en la Antigüedad; la filosofía relacionada con los
temperamentos y la ciencia que abaló estos descubrimientos.
Consultar mis artículos:
.
-
Hipótesis arqueológica sobre las primeras temperaciónes y escalas
musicales
http://decnossosatartessos.blogspot.com.es/2013/07/hipotesis-arquelogica-sobre-las.html
.
-
Hipótesis arqueológica sobre las primeras temperaciónes y escalas
musicales (capítulo I) -Breve estudio sobre los "temperamentos"
orientales.
http://decnossosatartessos.blogspot.com.es/2013/08/hipotesis-arquelogica-sobre-las.html
.
-
Un modo de comprender "la sección áurea"; como "número
perfecto" nacido de la triangulación sagrada entre las
civilizaciones más antiguas CAPÍTULO 2 de: Hipótesis arqueológica
sobre las primeras temperaciónes y escalas musicales.
http://decnossosatartessos.blogspot.com.es/2013/08/un-modo-de-comprender-f-la-seccion.html
.
-EL
ANATEMA PITÁGORICO: Nota explicativa a la anterior entrada
http://decnossosatartessos.blogspot.com.es/2013/08/el-anatema-pitagorico-nota-explicativa.html
.
-PLATÓN
Y LA PRIMERA DESCRIPCIÓN DE UNA TEMPERACIÓN EN NUESTRA CULTURA
(hipótesis para su exposición): Hipótesis arqueológica sobre las
primeras temperaciones y escalas musicales (capítulo 3)
http://decnossosatartessos.blogspot.com.es/2013/08/platon-y-la-primera-descripcion-de-una.html
.
-
Hipótesis arquelógica sobre las primeras temperaciónes y escalas
musicales (capítulo 4)
http://decnossosatartessos.blogspot.com.es/2013/11/hipotesis-arquelogica-sobre-las.html
.
-
EL PROBLEMA DE LOS TEMPERAMENTOS Y SU RESOLUCIÓN EN FILOLAO Y
PLATÓN. Capítulo 5 de "Hipótesis arquelógica sobre las
primeras temperaciónes y escalas musicales".
http://decnossosatartessos.blogspot.com.es/2013/12/el-problema-de-los-temperamentos-y-su.html
.
-
LA INEXISTENCIA DE LA "QUINTA DEL LOBO" Y EL ORIGEN LAS
DOCE NOTAS MUSICALES (NACIDAS DE LA AFINACIÓN PITAGÓRICA). Capítulo
6 de "Hipótesis arqueológica sobre las primeras temperaciónes
y escalas musicales".
http://decnossosatartessos.blogspot.com.es/2014/01/la-inexistencia-de-la-quinta-del-lobo-y.html
.
-
SOBRE EL ORIGEN EGIPCIO DEL TEMPERAMENTO PITAGÓRICO: De la
"Tetratkis" o la década; base matemática del Nilo
(Capítulo 7 de "Hipótesis arquelógica sobre las primeras
temperaciónes y escalas musicales").
http://decnossosatartessos.blogspot.com.es/2014/02/sobre-el-origen-egipcio-del.html
.
-
HIPÓTESIS PLANETARIA EN LA AFINACIÓN PITAGÓRICA: La belleza y el
número como símbolo del Cosmos -el temperamento enarmónico-
(Capítulo 8 ).
http://decnossosatartessos.blogspot.com.es/2014/03/hipotesis-planetaria-en-la-afinacion.html
.
(2):
NUEVO
MODO DE INTERPRETAR LOS “MODOS”, “GÉNEROS” Y “TONOS”
HELENOS (Pseudo Plutarco y La Música). Parte II
https://decnossosatartessos.blogspot.com/2020/03/nuevo-modo-de-interpretar-los-modos.html
.
(3):
Mircea
Eliade //
HISTORIA
DE LAS CREENCIAS Y LAS IDEAS RELIGIOSAS De la Edad de Piedra a los
Misterios de Eleusis // Volumen I // Barcelona
1999
Pag
353
.
(4):
WASCHMANN,
S.
(1997): «Were the Sea Peoples Mycenean? The evidence of ship
iconography».
En
S. SWINY; R. L. HOHFELDER; H. W. SWINY (eds): Res Maritimae.
Cyprus and the
Eastern
Mediterranean from Prehistory to Late Antiquity. Atlanta,
Georgia, Scholars Press,
.
(5):
Robert Graves // DIOSES Y HÉROES
DE LA ANTIGUA GRECIA // Madrid 1999
“Al
lado de Ares se sentaba Apolo, dios de la música, de la poesía, de
la medicina, del tiro con arco y de los hombres jóvenes solteros.
Era hijo de Zeus y Leto, una diosa menor con la que Zeus se casó
para molestar a Hera. Apolo se rebeló contra su padre una o dos
ocasiones, pero sufrió un duro castigo cada vez y aprendió a
comportarse con más sensatez. Su trono áureo, extremadamente
pulido, tenía grabadas unas inscripciones mágicas, un respaldo en
forma de lira y una piel de pitón en el asiento. Encima del mismo,
había colgado un sol de oro con veintiún rayos como flechas, porque
Apolo decía que gobernaba el Sol. El símbolo de Apolo era un ratón;
al parecer, los ratones conocían los secretos de la Tierra y se los
contaban a él. (Prefería los ratones blancos a los grises; a la
mayoría de los niños aún les sucede.) Apolo poseía una casa
espléndida en Delfos, en la cima del monte Parnaso, construida
alrededor del famoso oráculo que le robó a la Madre Tierra, la
abuela de Zeus.
Frente
a Apolo se sentaba su hermana gemela Artemisa, diosa de la caza y de
las chicas solteras, de quien Apolo había aprendido la medicina y el
tiro con arco. Su trono era de plata pura, con un asiento forrado de
piel de lobo y un respaldo con la forma de dos ramas de palmera con
perfiles de luna nueva, una a cada lado de una vasija”.
Pag
11
.
(6):
Idem (5)
“ Sileno
se detuvo y, viendo a Cilene en la entrada de la gruta, le gritó:
—¿Quién
es el músico?
—Un
niño muy listo que nació ayer mismo. Ha construido un nuevo tipo de
instrumento musical, tensando tripas de buey en el caparazón vacío
de una tortuga —
contestó
Cilene.
Sileno
se dio cuenta entonces que dos pieles de buey, muy frescas, estaban
tendidas a secar.
—¿Procedían
acaso esas tripas de los mismos bueyes que estas pieles? —le
preguntó.
—¿Acusas
a un niño inocente de ladrón?
—¡Pues
sí! O tu portentoso niño ha robado los bueyes de Apolo o bien has
sido tú.
—¿Cómo
te atreves a decir estas cosas, viejo asqueroso? Y, por favor, baja
la voz o despertarás a la madre del niño.
En
ese instante, apareció Apolo y se fue directo a la cueva murmurando:
—Sé,
por mis poderes mágicos, que el ladrón esta aquí.
Acto
seguido, Apolo despertó a Maya y le dijo:
—Señora,
su hijo ha robado mis bueyes. Debe devolvérmelos inmediatamente.
Maya bostezó y respondió:
—¡Qué
acusación tan ridícula! Mi hijo es un recién nacido.
—Éstas
pieles pertenecen a mis hermosos bueyes —contestó Apolo—. ¡Ven
conmigo, chico malo!
Apolo
entonces agarró a Hermes, que simulaba dormir, y se lo llevó al
Olimpo, donde convocó un consejo de dioses y lo acusó de robo.
Zeus
frunció el ceño y preguntó:
—¿Quién
eres, pequeño?
—Tu
hijo Hermes, padre —contestó—. Nací ayer.
—Entonces,
seguro que eres inocente de este crimen.
—Robó
mis bueyes —añadió Apolo.
—Ayer
yo era demasiado joven para distinguir entre el bien y el mal
—explicó Hermes—. Hoy ya los distingo y te pido perdón. Puedes
quedarte con el resto de los bueyes, si es que son tuyos. Maté sólo
a dos y los corté en doce partes iguales, para ofrecerlas en
sacrificio a los doce dioses.
—¿Doce
dioses? ¿Quién es el duodécimo? —preguntó Apolo.
—Yo
mismo —dijo Hermes, haciendo una educada reverencia.
Hermes
y Apolo regresaron juntos a la cueva; allí, Hermes cogió la lira
hecha con el caparazón de tortuga que estaba bajo las pieles de su
canastilla y la tocó tan maravillosamente que Apolo exclamó:
—Suelta
ese instrumento. ¡El dios de la música soy yo!
—Lo
haré, si puedo quedarme con tus bueyes —contestó Hermes.
Se
dieron entonces la mano para sellar el pacto, el primero que nunca se
haya hecho, y volvieron al Olimpo, donde explicaron a Zeus que el
problema ya estaba resuelto.
Zeus
sentó a Hermes en sus rodillas.
—Hijo
mío, en el futuro debes tener cuidado de no robar y no contar
mentiras. Pareces un chico listo. Has solucionado tu pleito con Apolo
muy bien.”
Pags
19 y 20
.
(7):
IDEM
(4)
Apolo
ordenó a las musas y a Midas que fueran los jueces. Marsias tocó la
flauta y Apolo, la lira. Los jueces no se pusieron de acuerdo sobre
quién lo había hecho mejor.
Entonces,
Apolo le dijo a Marsias:
—En
ese caso, te desafío a que toques tu instrumento boca abajo, como
hago yo con el mío.
Diciendo
esto, dio la vuelta a su lira y la tañó casi tan bien como antes.
Como es evidente, Marsias no pudo hacer lo mismo con su flauta y las
musas anunciaron:
—Ha
ganado Apolo.
—No;
ha sido una prueba injusta —dijo Midas.
Pero
las musas votaron en su contra y el resultado fue de nueve a uno.
Apolo entonces le dijo a Marsias:
—¡Debes
morir, miserable mortal, por atreverte a desafiar al dios de la
música! Y, acto seguido, atravesó el corazón de Marsias, lo
despellejó y le dio su piel a los sátiros para que hicieran
tambores.
Luego,
llamó asno a Midas y le tocó las orejas, que empezaron a crecer,
largas y peludas, como las de ese animal. Midas se sonrojó, se
cubrió sus orejas con un gorro frigio alto y pidió a las musas que
no hablaran de ello.
Pags
27 y 28
.
(8):
ROBERT GRAVES // LOS MITOS GRIEGOS I //
Traductor: Luis Echávarri, revisión: Lucía Graves
MADRID
1985
SIC
(8a):
“según Diodoro de Sicilia,
las tres cuerdas de su lira de concha de tortuga. Nilsson trata de
este antiguo año de tres estaciones en su Primitive
Time Reckoning (1920)”.
pag
6
(8b):
En respuesta, Hermes le mostró la lira de concha de tortuga recién
inventada por él, y utilizando el plectro, que también había
inventado, tocó con ella una tonada tan arrebatadora, al mismo
tiempo que cantaba en elogio de la nobleza, la inteligencia y la
generosidad de Apolo, que éste le perdonó inmediatamente. Condujo
al sorprendido y complacido Apolo a Pilos, tocando durante todo el
camino, y allí le entregó lo que quedaba del ganado, que había
ocultado en una caverna. —¡Hagamos un trato! —exclamó Apolo—.
Tú te quedas con
las
vacas y yo con la lira.
—De
acuerdo —contestó Hermes, y se estrecharon las manos.
e.
Mientras las vacas hambrientas pacían, Hermes cortó unas cañas,
hizo con ellas una zampoña y tocó otra tonada. Apolo,
complacido
de nuevo, propuso:
—Hagamos
otro trato. Si me das esa zampoña yo te daré este cayado de oro con
el que reúno mi ganado, y en el futuro serás el dios de todos los
vaqueros y pastores.
—Mi
zampoña vale más que tu cayado —replicó Hermes—, pero haré el
trueque si además me enseñas el augurio, porque parece ser un arte
muy útil.
Pag
68
(8c):
i. Algunos sostienen que la lira inventada por. Hermes tenía
siete cuerdas; otros que sólo tenía tres, de acuerdo con las
estaciones, o cuatro
Pag
69
(8d):
f. Marsias fue la víctima inocente de esa maldición. Tropezó con
la flauta, que tan pronto como se la llevó a los labios empezó a
tocar por sí sola, inspirada por el recuerdo de la música de
Atenea; recorrió Frigia con ella en el séquito de Cibeles,
deleitando a los campesinos ignorantes. Éstos decían que ni Apolo
mismo podía haber hecho mejor música, ni siquiera con su lira, y
Marsias fue lo bastante insensato como para no contradecirles. Por
supuesto, esto provocó la ira de Apolo, quien le invitó a un
certamen en el que el vencedor podría imponer el castigo que
quisiese al perdedor. Marsias accedió y Apolo eligió a las Musas
como jurado.
Los
dos quedaron igualados, pues a las Musas les encantaban ambos
instrumentos, hasta que Apolo le gritó a Marsias: «Te desafío a
que hagas con tu instrumento lo que yo puedo hacer con el mío. Ponlo
al revés y toca y canta al mismo tiempo.»
g.
Con una flauta eso era manifiestamente imposible y Marsias no logró
hacer frente al desafío. Pero Apolo invirtió la lira y cantó
himnos tan deliciosos en honor de los dioses olímpicos que las Musas
no pudieron menos de sentenciar en su favor. Luego, a pesar de su
supuesta bondad, Apolo se vengó cruelmente de Marsias: lo desolló
vivo y clavó su piel a un pino (o, como dicen algunos, a un
plátano), junto a la fuente del río que ahora lleva su nombre
pag
86.
(8e):
b. Más tarde Apolo ganó un segundo certamen musical presidido
por el rey Midas; esta vez venció a Pan. Convertido en el reconocido
dios de la Música, desde entonces toca su lira de siete cuerdas
durante los banquetes de los dioses. Otro de sus deberes fue en un
tiempo el cuidado de los rebaños y manadas que tenían los dioses en
Pieria, pero posteriormente delegó esta tarea en Hermes.
Pag
83
.
(8f):
En la época clásica la música, la poesía, la filosofía, la
astronomía, las matemáticas, la medicina y la ciencia se hallaban
bajo la dirección de Apolo. Como enemigo de la barbarie, defendía
la moderación en todas las cosas, y las siete cuerdas de su lira
estaban relacionadas con las siete vocales del alfabeto griego
posterior (véase 52.8), tenían significado místico y se las
utilizaba en la música terapéutica. Finalmente, a causa de su
identificación con el niño Horus, concepto solar, se le adoraba
como el sol, de cuyo culto corintio se había apoderado el Zeus
Solar, y su hermana Artemis era identificada justamente con la luna.
Pag
88
.
(9):
IDEM (8) . SIC
Desde
entonces agregaron otras consonantes al alfabeto griego Simónides de
Sarrios y Epicarmo de Sicilia, y dos vocales, la O larga y la E
breve, los sacerdotes de Apolo, de modo que la lira sagrada de éste
tiene ahora una vocal para cada una de sus siete cuerdas.
Pag
204
Las
vocales agregadas por los sacerdotes de Apolo a su lira eran
probablemente las mencionadas por Demetrio, un filósofo alejandrino
del siglo I a. de C. en su disertación Sobre el estilo: «En Egipto
los sacerdotes cantan himnos a los dioses pronunciando las siete
vocales sucesivamente, y su sonido produce una fuerte impresión
musical en sus oyentes como si se emplearan la flauta y la lira...
pero quizá convenga que no trate detalladamente este tema.»
Esto
sugiere que las vocales eran utilizadas en la música de lira
terapéutica en los templos de Apolo.
Pag
206
.
(10):
IDEM (8)
(10a):
c.
Anfión y Zeto fueron a Tebas, donde expulsaron al rey Layo y
edificaron las ciudad baja. Cadmo había construido ya la alta. Ahora
bien, Zeto se burlaba con frecuencia de Anfión por su afición a la
lira que le había dado Hermes. «Te distrae —le decía— del
trabajo útil.» Pero cuando se hicieron albañiles, las piedras de
Anfión se movían al son de su lira y se colocaban suavemente en su
lugar en tanto que Zeto se veía obligado a emplear la fuerza y se
rezagaba mucho en comparación con su hermano. Los mellizos
gobernaron conjuntamente en Tebas, donde Zeto se casó con Tebas,
cuyo nombre lleva ahora la ciudad, que anteriormente se llamaba
Cadmea; y Anfión se casó con Níobe. Pero todos sus hijos, excepto
dos, fueron muertos por Apolo y Artemis, a cuya madre Leto ella había
ofendido. Anfión mismo fue muerto por Apolo por haber tratado de
vengarse de los sacerdotes délficos, y además se le castigó en el
Tártaro.
Anfión
y Zeto están enterrados en una sola tumba de Tebas, que es guardada
cuidadosamente cuando el sol está en Tauro; pues entonces los
habitantes de Titorea en Fócide tratan de robar tierra del túmulo y
colocarla en la tumba de Foco y Antíope.
Pag
289
.
(10b):
2. La lira de tres cuerdas de Anfión, con la que elevó las murallas
de la Tebas baja —puesto que Hermes era su patrón, sólo puede
haber tenido tres cuerdas— fue construida para celebrar a la triple
diosa, que reinaba en el aire, la tierra y el infierno, y la tocarían
durante la construcción para proteger los cimientos, las puertas y
las torres de la ciudad. El nombre «Anfión» («natural de dos
países») explica que era ciudadano de Sición y Tebas.
Pag
290
.
(11):
IDEM
(8)
a.
Arión de Lesbos, hijo de Posidón y de la ninfa Onee, era un maestro
de la lira e inventó el ditirambo en honor de Dioniso. Un día su
patrón Periandro, tirano de Corinto, le dio a regañadientes permiso
para visitar Ténaro en Sicilia, donde le habían invitado a competir
en un festival musical. Arión ganó el premio y sus admiradores le
hicieron tantos regalos valiosos que excitaron la codicia de los
marineros contratados para llevarlo de vuelta a Corinto.
—Sintiéndolo
mucho, Arión, tendrás que morir —le dijo el capitán del barco.
—¿Qué
delito he cometido? —preguntó Arión.
—Eres
demasiado rico —replicó el capitán.
—Perdóname
la vida y te daré todos mis premios —suplicó Arión.
—Te
retractarías de tu promesa al llegar a Corinto —dijo el capitán—
y lo mismo haría yo en tu lugar. Un regalo forzado no es un regalo.
—Muy
bien —declaró Arión resignadamente—. Pero te ruego que me
permitas cantar una última canción.
El
capitán le dio su permiso y Arión, vestido con su mejor túnica,
subió a la proa, donde invocó a los dioses con melodías
apasionadas, y luego se arrojó al mar. El barco siguió navegando.
b.
Pero su canción había atraído a un cardumen de delfines amantes de
la música, uno de los cuales tomó a Arión en su lomo, y esa noche
adelantó al barco y llegó al puerto de Corinto varios días antes
de que anclase allí.
Cuando
amarró el barco, Periandro hizo llamar al capitán y la tripulación
y les pidió con una ansiedad fingida noticias de Arión. —Le ha
demorado en Ténaro —respondió el capitán— la pródiga
hospitalidad de los habitantes. Periandro les hizo jurar a todos en
la tumba del delfín que lo que decían era la verdad y luego, de
pronto, les enfrentó con Arión. Como no pudieron negar su
culpabilidad, fueron ejecutados allí mismo. Apolo puso
posteriormente las imágenes de Arión y su lira entre las estrellas
Pag
327
.
(12):
IDEM
(8)
(12a):
b. Entretanto Minos asolaba el istmo de Corinto. Puso
sitio a Misa, gobernada por el egipcio Niso, quien tenía una hija
llamada Escila. En la ciudad había una torre construida por Apolo
[¿y Posidón?] y a su pie se hallaba una piedra musical que, si se
arrojaban desde arriba piedras sobre ella, sonaba como una lira,
porque Apolo en una ocasión había dejado su lira en ella cuando
trabajaba como albañil. Escila solía pasar mucho tiempo en lo alto
de la torre en la piedra tocando melodías con los guijarros que le
arrojaba; y subía allí a diario cuando comenzó la guerra para
contemplar la lucha.
Pag
350
.
(12b):
j. Teseo era un hábil tocador de lira y se convirtió en el patrono,
juntamente con Heracles y Hermes, de todos los gimnasios y escuelas
de pugilismo de Grecia. Su semejanza con Heracles es proverbial.
Intervino en la cacería del jabalí de Calidón; vengó a los
campeones que cayeron en Tebas y no fue uno de los argo-nautas porque
estaba detenido en el Tártaro cuando ellos partieron para la
Cólquide. La primera guerra entre los peloponenses y los atenienses
fue causada por su rapto de Helena y la segunda por su negativa a
entregar los hijos de Heracles al rey Euristeo
pag
421
.
(12
c): u. Un altar con cuernos se alza junto al lago redondo
de Délos. Lo construyó personalmente Apolo cuando sólo tenía
cuatro años de edad, con los cuernos compactamente unidos de
innumerables cabras que había matado Ártemis en el monte Cinto; ésa
fue su primera proeza arquitectónica. Los cimientos del altar y las
paredes que lo encierran están hechas también completamente con
cuernos, todos ellos tomados del mismo lado de las víctimas, pero se
discute si del izquierdo o del derecho. Lo que hace que la obra
figure entre las siete maravillas del mundo es que no se empleó en
la construcción mortero ni ningún otro coligativo. Alrededor de ese
altar —o, según otra versión, alrededor de un altar de
Afrodita
en el que se había puesto la imagen dedálica— bailaron Teseo y
sus compañeros la danza llamada la Grulla, que consiste en
evoluciones laberínticas realizadas con pasos mesurados con
acompañamiento de arpas. Los delios bailan todavía esa danza que
llevó Teseo de Cnosos, Dédalo había construido allí para Ariadna
una pista de baile en la que estaba marcado en relieve de mármol
blanco un laberinto copiado del egipcio. Cuando Teseo y sus
compañeros bailaron la Grulla en Cnosos fue la primera ocasión en
que hombres y mujeres danzaron juntos. La gente chapada a la antigua,
especialmente los marineros, conservan la misma danza en muchas
ciudades de Grecia y del Asia Menor, lo mismo que los niños en la
campiña italiana, y constituye la Base de los fuegos de Troya
pag
390/391
.
(13):
Friedich
Georg Jünger // LOS
MITOS GRIEGOS /// Traducción: Carlota Rubies //2006
- Barcelona
SIC:
Apolo es el fundador de ciudades y el legislador. Es el autor del
orden dórico; los Rhetra o sentencias de Licurgo proceden del
oráculo délfico. No sólo promueve la polis, también supervisa la
construcción política del estado, como artista y arquitecto. El
dios tañedor de la lira junta y une, al tañer las cuerdas, las
murallas de Ilión. Bajo su amparo lo difícil resulta fácil. Indica
el camino correcto, de ahí que sea el protector de carreteras y
caminos, y el que guía con seguridad a los colonos. Su oráculo no
sólo dispone la fundación de colonias y determina el momento
oportuno para ello, también indica el lugar en el que florecerá la
nueva fundación. La ciudad-estado bien ordenada no debe ser ni
demasiado grande ni demasiado pequeña, sus recursos están
equilibrados y existe una relación proporcionada entre territorio y
población. Si faltan ciudadanos intramuros, habrá que procurarlos.
Si hay un excedente de los mismos, es preciso fundar colonias. Que
estas comunidades que se desprenden de la madre patria estén bajo el
auspicio de Apolo se deriva de que él es el patrón del carro y de
la construcción masculina, y en todas partes favorece a la comunidad
espiritual frente a las reivindicaciones de la comunidad de sangre.
La Orestíada muestra que es contrario al derecho matrilineal que
procede de Gea. El hombre por el que siente simpatía está
impregnado de la conciencia del alegre crecimiento espiritual, del
acierto y la perfección. Está lleno de entusiasmo por el aliento
del dios que se aproxima —afflatus est numine quando iam propriore
dei. El entusiasmo que suscita Apolo es conocimiento creciente, la
felicidad que transmite es nítido entendimiento; de este modo
impregna la vida entera, la vida pastoril vivida a la intemperie bajo
los rayos del sol, así como las condiciones del poder real.
Como
dios estatal y dios de la constitución del Estado de él dependen la
legislación y la jurisdicción. Es el favorito de Zeus, cuya
voluntad proclama como conocedor de lo que es verdade-ro y correcto,
sin estar sometido a error y descubriendo el engaño. El engaño no
le alcanza ni le afecta, de ahí que pretender mentirle y llevarle
por un camino errado sea en vano. No le agrada la astucia, que es un
arma de la mente masculina, contrariamente a Atenea, quien extiende
su protección también a las invenciones del espíritu, a las
excusas, las normas y las simulaciones, y se sonríe ante las
astucias de los atrevidos. Apolo ama la sublimidad de lo sencillo, la
franqueza y la certeza, no lo enmarañado ni lo dudoso.
Le
caracteriza ante todo el conocimiento de la medida. Conoce las
dimensiones de lo bello y se las enseña al estadista, al artista, al
artesano y al pastor. Por el secreto y el poder del son de su lira
existe la armonía, las formas básicas que son la medida de lo
bello. No es sólo la armonía aguda de su tañido y el de sus
alumnos lo que arroba, también se comunica la noción de que la
armonía es consecuencia de una ordenación y de que, con la ayuda
del dios, se puede conseguir que este orden se manifieste por todas
partes, en la constitución, en la legislación, en la construcción
de templos y en las diversas formas plásticas. Todo nomos se obtiene
a partir del nomos apolíneo de la música. Aquí tiene su fundamento
la importancia política inmediata de la música. El Estado bien
ordenado se manifiesta en la tonalidad musical y las innovaciones que
se efectúan en ella repercuten en el Estado. La introducción de una
nueva tonalidad, de un nuevo instrumento puede conducir a disputas
que afecten al Estado, instauren la confusión y hagan necesario
intervenir.
El
poder ordenador e inspirado por las musas de Apolo, que es un dios
estatal, se extiende ante todo a la música. Tal y como predice el
oráculo de Delfos, el eolio Terpandro, vencedor en el agon de
los himnos de Delfos, acaba con la disensión que desgarra al estado
espartano. Con su recital de cítara, el eolio crea un ambiente de
orden entre el público y reconcilia a las facciones que parecían
irreconciliables. Es un procedimiento que mueve las fuerzas de Orfeo.
Un hombre que logra una obra así tiene algo de divino y como hombre
divino le honraban los espartanos y le atribuían grandes poderes. Es
el fundador de la primera katastasis inspirada por las musas en
Esparta. Con su nombre se relaciona la instauración de nuevas normas
en la música espartana; implanta la cítara de siete cuerdas en
lugar de la de cuatro y enseña a los citaristas espartanos las
nuevas tonalidades. Establece el nomos orthios de la cítara y le
confiere una forma épico-lírica definitiva. Gracias a él, la lira
adquiere una dimensión más amplia que la capacita para acompañar
ritmos y metros inge-niosos, nuevos himnos más copiosamente
ordenados. Al mismo tiempo, se hace patente la relación estrecha que
mantiene esta música, este canto, con la actividad de Estado.
Terpandro ya canta la gloria de Esparta para que en ella florezcan la
lanza del joven, la musa, el derecho; sitúa en una relación precisa
el orden de la guerra, de las leyes, del arte. En el orden de marcha
y de combate el tañido de la cítara «sale al encuentro de la
lanza» y en honor de Cástor resuena el kastareion de cuerdas
eólicas tal y como relata Píndaro en su Segunda oda pítica.
A
Apolo se le cantan los peanes. En métrica de peanes se mueven las
hyporchemata, las danzas en honor a Apolo y las ligeras danzas
pírricas que proceden de Creta. Son rápidas y fogosas, como las
danzas que se bailan en honor de Apolo Peán. No se deleitan en
melancólicos lamentos por lo perecedero de la vida, del amor y la
juventud, son joviales y rápidos, entusiásticos y alegres, están
impregnados de sentimientos juveniles y del disfrute del presente. Su
tono agudo y levemente juguetón levanta el ánimo, confiere ligereza
al espíritu e invita a bailar. Son salvajes, impetuosos, fogosos,
encantadores y jocosos. En los cantos corales de la comedia volvemos
a encontrarnos con ellos. Estos hyporchemata los introdujo el
iniciador de la segunda katastasis musical en Esparta, el aedo y
sacerdote de ritos propiciatorios Taletas, y fueron Jenodamo y Alcmán
quienes lo ampliaron. La educación musical es impensable sin las
hyporchemata y las danzas pírricas.
A
los griegos no les faltaban maestros como éstos. Aunaban el
conocimiento de la teoría con una intensa práctica. Así Damón,
hijo de Damónides de Ea y confidente de Pericles, no sólo era un
músico extraordinario, también dominaba la teoría musical, la
rítmica y la métrica, y de él se relata que ordenó y dio nombre
al metro, que es suya la frase de que todo cambio en la música
implica cambios en la política. También se le atribuye la sentencia
de que en los modos y los ritmos se pueden reconocer lo bello y lo
noble, lo bajo y lo ordinario, la soberbia y la locura. Expuso la
relación que existe entre la expresión rítmico-métrica y las
pasiones humanas. Su participación en las luchas políticas de la
época fue decisiva y de él cuenta Plutarco que era, para Pericles,
lo que para un atleta es el masajista y el maestro de lucha. Son los
dones de Apolo los que se perciben en un hombre así.
Vinculado
a ello está el que Apolo es un dios sanador, que ahuyenta los males,
que es médico y oráculo para los médicos en virtud del mismo poder
que le convierte en el precursor de la actividad artística inspirada
y de los musagetas. Cada dios posee un poder que mata y que sana,
pero el de Apolo destaca por encima de todos los demás. Es padre de
Asclepio, quien es a su vez el padre de los médicos héroes Macaón
y Podalirio. La medicina de Asclepio se remite a los médicos héroes
y al propio Asclepio y, por tanto, desemboca en Apolo.
Pags
50/51/
Desde
el monte Cinto de Delos, a cuyo pie nacieron Apolo y su hermana
gemela Ártemis, irradia una luz suprema. Se dice que Apolo nació al
séptimo día del mes de abril, que en primavera regresa de su
estancia invernal en la Licia soleada, en Etiopía, de entre los
hiperbóreos, que viven en perpetua luz.
Porque
Apolo señala la medida, salvaguarda los límites y ama lo que tiene
bellas formas, precisamente por eso su ira se inflama contra aquellos
que transgreden los límites, y es terrible y funesto para los que
desdeñan la mesura. No tiene miramientos y sus flechas son
infalibles. Su dureza es inviolable, irrevocable. La rectitud de la
figura y del espíritu, la agudeza vertical de la luz y del
conocimiento causan dolor, pero el dolor también cura. El ojo ciego
y débil no conoce la luz abundante, puesto que la luz demasiado
clara enceguece. En este sentido es Apolo Loxias, pero no para
despistar, confundir y convertir lo recto en torcido sino porque la
confusión y el engaño están en todos los lugares en que impera la
falta de conocimiento. Su poder funesto y su poder curativo forman
una unidad; mata y al mismo tiempo llama a la vida.
Como
dios punitivo y funesto es el más severo, duro e implacable de
todos, es aquel que sin dilación castiga la hybris con la muerte. En
su naturaleza no hay nada de mediador, no es un dios de las
transacciones y de las concesiones, y se hace valer con implacable
contundencia. El temor a Apolo implica que el que vulnere su orden
sea aniquilado. Sigue percibiéndose siempre el temor que suscita y
que en el hombre apolíneo aumenta hasta convertirse en un terror
profundo cuando ve que empiezan las desavenencias con el dios. Es el
espanto que sobrecoge a los dánaos en el primer canto de la Ilíada
cuando Apolo, después de que Agamenón hiriese a su sacerdote
Crises, envía una peste al campamento griego. Tenebroso como la
noche cerrada, el dios corre hacia las naves; a medida que avanza,
resuena su arco plateado, que deja escapar un eco espantoso, y los
dardos en su carcaj entrechocan aciagos. Se describe el sacrificio de
expiación y purificación que ordena Agamenón, el baño de todos en
el mar para lavar el sacrilegio, y el holocausto del toro y la cabra
destinado a la reconciliación con el dios. El sacrificio no da
resultado y sólo la invocación solemne de Crises, que ha sido
apaciguado por Ulises, y el sacrificio que lleva a cabo el sacerdote
de Apolo consiguen conciliar al dios. Después del banquete entonan
el peán en honor a Apolo.
Pag
53
Apolo
es un dios festivo. Es el dios de los juegos píticos, el que concede
el triunfo en las competiciones de gimnasia y música y en las que él
mismo es un competidor; es el tañedor de fórminge que crea orden
con el canto y la música; es el fundador de estados, el legislador,
el guía de los colonos y el protector de las carreteras y los
caminos transitados. Es un dios oracular, médico y multiplicador de
la fertilidad. Su poder se manifiesta en todos los lugares en los que
se vive con claridad. El ojo límpido que con goce juvenil abarca las
figuras, lo reconoce. Reside en él una gran felicidad.
(…)
Es el dios de la juventud, el dios bello y juvenil. Su figura es un
arquetipo de la belleza y los artistas plásticos, que tanto tienen
que agradecerle, compiten por representar esta hermosura. No lo
representan en posición sedente ni yacente; el dios es más bello de
pie y desnudo, pues así resplandece la perfección de sus formas.
Pag
54
Homero
representó a Paris tal y como se merece, conforme a la ley de su
esencia. (…) En la lucha alrededor de la muralla encabeza el
segundo contingente de troyanos. Sabe tocar la lira y maneja
magistralmente el arco, con cuyas flechas hiere a Diomedes, a Macaón,
a Eurípilo, a Euquenor y a Déyoco. Se le atribuye el disparo de
flecha que mata a Aquiles en el templo de Apolo Timbreo. No es
cobarde en absoluto, aun cuando su ámbito no sea el de la guerra, a
la que parece estar tan ligado como Afrodita a Ares. Pero como
guerrero es caprichoso y poco fiable, aparece aquí y allá en la
batalla y no es un hombre de estado ni de consejo. Su poder se
encuentra en otro ámbito. Es el más hermoso de todos los hombres,
así como Helena es la más bella de las mujeres. Paris y Helena
siempre se presentan como pareja, por mucho que Menelao se enfurezca
con ellos. Helena sucumbió a Paris; el hombre afrodítico y la mujer
afrodítica van juntos.
Pag
112
Las
horas de Zeus se mueven al son de las liras, de los cantos y las
danzas, y los días de Zeus transcurren en un corro de horas. Al
igual que en todo comienzo divino, son las cárites las que ordenan
bella y graciosamente las danzas y los banquetes de los dioses. Así
lo atestigua la oración de la Decimocuarta Oda Olímpica. Si el
nomos de Zeus no ha sido vulnerado, sobre las cosas se extiende una
fragancia, un brillo, el movimiento se convierte en un corro en
suspensión y en una danza ligera. Allí donde impera en el mundo, se
desvanece lo tosco y se manifiesta la joya de la vida.
En
el nomos reside la medida. Píndaro define con precisión qué es la
medida. La medida es algo que ha sido mesurado y conformado. El
hombre que desconoce su medida se desconoce a sí mismo. Para conocer
su propia medida necesita tener el conocimiento, pues la medida no es
una regla ni un precepto rígido establecido de antemano que permita
al hombre guiarse de modo infalible. No sólo desde fuera se define
la medida de cada hombre; la medida también es la actitud interior.
El hombre tiene una medida, una medida humana que de entrada le
prohíbe medirse con los dioses, equipararse a ellos, imitarlos. La
desmesura evidencia que no conoce su medida. Y no hay nada más
humano que ese desconocimiento de la medida. En la esencia del hombre
está establecido que sobrepasará su medida hacia todas partes. Así,
los sabios ensalzaron sobremanera ese antiguo dicho y máxima del «ni
en demasía ni demasiado poco». Píndaro se lo reprocha; en este
reproche hay algo paradójico, aunque también tacto.
Pag
126
Las
riendas del caballo tienen su medida, el barco, el arma, cualquier
objeto. Hay que descubrir esta medida y es ésta una empresa
gratificante. Píndaro muestra el poder de contención que posee la
medida a través de los arreos de Atenea, (…) El nomos y la medida
guardan una estrecha relación; donde está el uno está la otra. A
ello se añade la reflexión de que cada cosa tiene su tiempo, un
kairos, una temporalidad en la que madura. La medida y el kairos se
abordan como cosas diferentes: la medida como algo que reposa y es
predominantemente espacial, el kairos como movimiento de un acontecer
que está en curso. En el crecimiento, en el despliegue, en la
consumación, en la decisión, hay un kairos que se inclina hacia el
hombre y al que es necesario apuntar. El hombre mismo se encuentra en
el kairos del acontecer. Quien falla, quien no da en el blanco del
que todo depende, a ése tampoco le sirve la medida, pues el orden no
reside en un perseverar rígido sino en un movimiento turgente que
tiene un principio y un final. Hay que entender el kairos como un
golpe de suerte, pues puede tener la brevedad de un instante y si se
pierde la ocasión no retorna.
Pag
127
.
(14):
Artículos
de Angel Gómez-Morán Santafé sobre el significado de la Medida, en
la Antigüedad:
METROLOGÍA
Y PONDERALES EN EL MUNDO PRE-TARTESSIO -Siguendo a Ruiz-Gálvez-
Consta de cuatro artículos y dos entradas con tablas correlativas en
las que se analizan el significado de la metrología; los ponderales
en la antigüedad y los pesos de los tesoros peninsulares.
1.-
METROLOGÍA Y PONDERALES EN EL MUNDO PRE-TARTESSIO -Siguendo a
Ruiz-Gálvez- (Parte primera: El significado de la Metrología en la
Antigüedad) http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2014/03/metrologia-y-ponderales-en-el-mundo-pre_3546.html
2.-
METROLOGÍA Y PONDERALES EN EL MUNDO PRE-TARTESSIO: Siguendo a
Ruiz-Gálvez (Parte segunda: El valor de la Metrología en la
Antigüedad)
http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2014/03/metrologia-y-ponderales-en-el-mundo-pre_1256.html
3.-
METROLOGÍA Y PONDERALES EN EL MUNDO PRE-TARTESSIO: Siguiendo a
Ruiz-Gálvez (Parte tercera: Acerca de los patrones; su corrección y
mayor exactitud)
http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2014/04/metrologia-y-ponderales-en-el-mundo-pre_5.html
4.-
METROLOGÍA Y PONDERALES EN EL MUNDO PRE-TARTESSIO: Siguiendo a
Ruiz-Gálvez (Parte cuarta: Tesoros peninsulares)
http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2014/04/metrologia-y-ponderales-en-el-mundo-pre.html
5.-
METROLOGÍA Y PONDERALES EN EL MUNDO PRE-TARTESSIO: Siguendo a
Ruiz-Gálvez (TABLAS CORRESPONDIENTES A LOS ARTÍCULOS 3º Y 4º)
http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2014/03/metrologia-y-ponderales-en-el-mundo-pre_16.html
6.-
METROLOGÍA Y PONDERALES EN EL MUNDO PRE-TARTESSIO: Siguendo a
Ruiz-Gálvez. -TABLAS CORRELATIVAS-
http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2014/03/metrologia-y-ponderales-en-el-mundo-pre.html
.
METROLOGÍA
EN EL MUNDO ANTIGUO: Sobre ponderales y modelos de longitud;
hipótesis peninsulares prerromanas. CONTINUACIÓN (parte
tercera). TRATA SOBRE EL SIGNIFICADO DE LA MEDIDA EN LA ANTIGÜEDAD,
TANTO COMO DE SUS VALORES. CONSTA DE TRES ARTÍCULOS:
1.-
METROLOGÍA EN EL MUNDO ANTIGUO: Sobre ponderales y modelos de
logitud; hipótesis peninsulares prerromanas (parte primera).
http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2014/05/metrologia-en-el-mundo-antiguo-sobre_3354.html
2.-METROLOGÍA
EN EL MUNDO ANTIGUO: Sobre ponderales y modelos de logitud; hipótesis
peninsulares prerromanas. CONTINUACIÓN (parte segunda).
http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2014/05/metrologia-en-el-mundo-antiguo-sobre_4016.html
3.-
METROLOGÍA EN EL MUNDO ANTIGUO: Sobre ponderales y modelos de
logitud; hipótesis peninsulares prerromanas. CONTINUACIÓN (parte
tercera).
http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2014/05/metrologia-en-el-mundo-antiguo-sobre_5.html
CONCLUSIÓN
FINAL A LA METROLOGÍA Y PONDERALES; DE LA EDAD DEL BRONCE A LA DEL
HIERRO
-su pervivencia en época grecorromana y su perduración hasta
nuestros días-. Es la conclusión a los tres artículos anteriores.
CONTIENE UNAS TABLAS DE CONCORDANCIA que bajo este marcamos.
http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2014/05/conclusion-final-la-metrologia-y.html
a)
Tablas de concordancia del artículo: CONCLUSIÓN FINAL A LA
METROLOGÍA Y PONDERALES; DE LA EDAD DEL BRONCE A LA DEL HIERRO -su
pervivencia en época grecorromana y su perduración hasta nuestros
días-.
http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2014/05/tablas-de-concordancia-del-articulo.html
.
METROLOGÍA
Y PONDERALES EN LA IBERIA PRERROMANA
(Sobre los estudios de Mora Serrano y de Ma.Paz
García-Bellido) http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2014/06/metrologia-y-ponderales-en-la-iberia.html
.
(15):
Mircea
Eliade /// HISTORIA
DE LAS CREENCIAS Y LAS IDEAS RELIGIOSAS De Gautama Buda al triunfo
del cristianismo VOL II /// Barcelona
1999
SIC:
180. MITOS DE ORFEO.- CITAREDO Y
«FUNDADOR DE INICIACIONES»
Parece
imposible escribir sobre Orfeo y el orfismo sin causar enojo a una
determinada categoría de investigadores: a los escépticos y nombre
famoso» Para Pmdaro es «el tañedor de formmge, padre de los cantos
melodiosos» Esquilo lo evoca como «el que encanta a la naturaleza
toda con sus hechizos» * Se le representa a bordo de un navio, con
la lira en las manos, y nombrándolo expresamente, en una metopa del
siglo vi perteneciente al tesoro de los sicionios en Delfos A partir
del siglo v la iconografía de Orfeo no cesa de enriquecerse aparece
tocando la lira y rodeado de pájaros, de animales salvajes o incluso
de sus devotos tracios Es despedazado por las ménades o se halla en
el Hades entre otras divinidades También del siglo v datan las
primeras alusiones a su descendimiento a los infiernos para rescatar
a su esposa Eundice4 Fracasa por volver demasiado pronto la cabeza5 o
porque las potencias infernales se oponen a sus planes( La leyenda lo
presenta viviendo en Tracia, «una generación antes de Homero»,
pero la cerámica del siglo v lo muestra siempre vestido a la griega
y en actitud de encantar con su música a las fieras salvajes o a los
barbaros7 Fue en Tracia donde hallo la muerte Según el drama perdido
de Esquilo, Bassandes, Orfeo subía cada mañana al monte Pangeo para
adorar al sol, identificado con Apolo, Dioniso se sintió irritado y
envío contra el a las ménades, el citaredo fue despedazado y
dispersados sus miembros8 Su cabeza, arrojada al Hebron, llego
notando y sin dejar de cantar hasta Lesbos Recogida piadosamente,
sirvió a partir de entonces de oráculo «racionalistas», que
minimizan la importancia del orfismo en la historia de la
espiritualidad griega, o a los admiradores y a los «entusiastas»,
que lo consideran un movimiento de alcance considerable.' El análisis
de las fuentes nos permite distinguir dos grupos de realidades
religiosas: a) los mitos y tradiciones de carácter fabuloso en
relación con Orfeo; b) las ideas, creencias y costumbres
consideradas «órficas». El citaredo es mencionado por vez primera
en el siglo VI por el poeta Ibyfeos de Rhegion, que habla de «Orfeo
Pags
316 y 317
Orfeo
es sanador y músico, encanta y domina a los animales salvajes,
desciende a los infiernos para rescatar a Eundice, su cabeza cortada
se conserva luego y sirve de oráculo, al igual que todavía en el
siglo xix se hacia con los cráneos de los chamanes yufeagires ;
Todos estos elementos son arcaicos y contrastan con la espiritualidad
griega de los siglos vi y v, pero ignoramos su protohistona en la
Grecia antigua, es decir, su posible funcion mítico religiosa antes
de que fueran integrados en la leyenda orfica (…) Todo esto
bastaría para situar al cantor legendario «antes de Homero», tal
como afirmaba la tradición y como repetía la propaganda orfica Poco
importa que esta mitología arcaizante fuera en parte producto de una
reivindicación
Pag
318
nuestro
cantor era famoso también como «fundador de iniciaciones» y de
misterios. Según Eurípides, «mostró los resplandores de los
misterios inefables»." El autor del Contra Arístogitón A (§
n) afirmaba que Orfeo «nos mostró las iniciaciones más sagradas»,
refiriéndose verosímilmente a los Misterios de Eleusis.
Finalmente,
sus relaciones con Dioniso y Apolo confirman su fama de «fundador de
Misterios», pues se trata de los únicos dioses griegos cuyo culto
incluía iniciaciones y «éxtasis» (por supuesto, éxtasis de tipo
distinto y hasta antagónico).
Pag
319
Orfeo
era conocido sobre todo como el devoto por excelencia de Apolo. Según
una leyenda, era incluso hijo del dios y de la ninfa Calíope. Su
muerte violenta se debió precisamente a la devoción que mostraba
hacia Apolo. El instrumento musical de Orfeo era la lira apolínea.'1
Finalmente, en su calidad de «fundador de iniciaciones», Orfeo
atribuía importancia excepcional a la purificación, y la katharsis
era una técnica específicamente apolínea.
Pag
319
El
problema es muy complicado y no podríamos aclararlo en unas pocas
páginas. Precisemos al menos que el posible aporte de Pitágoras y
los pitagóricos, aunque hubiera sido considerable, no modificaría
nuestra concepción del fenómeno «órfico». Es cierto que hay
analogías evidentes entre las leyendas de Orfeo y de Pitágoras, y
que resultan innegables los paralelos en cuanto a la fama de que
gozaron ambos. AI igual que el fabuloso «fundador de iniciaciones»,
Pitágoras, personaje histórico y a pesar de ello «hombre divino»
por excelencia, se caracteriza por una grandiosa síntesis de
elementos arcaicos (algunos de ellos «chámameos») y de audaces
revalorizaciones de las técnicas ascéticas y contemplativas. En
efecto, las leyendas de Pitágoras aluden a sus relaciones con los
dioses y los espíritus (…) Jerónimo de Rodas cuenta que Pitágoras
descendió al Hades y que vio allí a las almas de Homero y Hesíodo,
que expiaban cuanto malo habían dicho de los dioses.49 Tales rasgos
«chamánicos», por otra parte, no son exclusivos de las leyendas de
Orfeo y Pitágoras (…) A las semejanzas de las biografías
legendarias se añaden las analogías entre las doctrinas y prácticas
de los «órficos» y los pitagóricos: creencias en la inmortalidad
y en la metempsicosis, castigo en el Hades y retorno final del alma
al cielo, régimen vegetariano, importancia de las purificaciones,
ascesis. Pero todas estas semejanzas y analogías no prueban la
inexistencia del «orfismo» como movimiento autónomo. Es posible
que cierto número de escritos «órficos» sea obra de pitagóricos,
pero sería ingenuo imaginar que los mitos escatológicos, las
creencias y los ritos «órficos» fueran inventados por Pitágoras y
sus discípulos. Los dos movimientos religiosos se desarrollaron
paralelamente
Pag
232 y 233
Por
otra parte, en los «órficos» podemos ver a los sucesores de los
grupos iniciáticos que, ya desde época arcaica, cumplían
determinadas funciones bajo los nombres de feabiros, telchines,
curetes, coribantes, dáctilos, grupos cuyos miembros guardaban
celosamente ciertos «secretos de oficio» (eran metalúrgicos y
herreros, pero también curanderos, adivinos, maestros de
iniciaciones, etc.). Simplemente, los «secretos de oficio»
relacionados con distintas técnicas que persiguen el dominio de la
materia habían cedido el puesto a los «secretos» referentes al
destino del alma más allá de la muerte. Si bien el prestigio del
orfismo declinó a continuación de las guerras médicas, sus ideas
capitales —el dualismo, la inmortalidad y, en consecuencia, la
condición divina del hombre, la escatologia— no dejarían de
preocupar, especialmente a través de la interpretación de Platón,
al pensamiento griego.
Pag
235
.
(16):
IDEM (14)
212.
LA MUERTE DE ORFEO
Orfeo,
hijo de Eagro y de Calíope, una de las musas, era rey de los
macedonios y del país de Odrisas. Era músico hábil, especialmente
con la lira. Como los macedonios y los tracios son muy amantes de la
música, su rey logró ganarse el favor de su pueblo. Su muerte
ocurrió de este modo: fue despedazado por las mujeres de Tracia y
Macedonia por no haberles permitido tomar parte en sus ritos
sagrados, o quizá también por algún otro pretexto, pues dicen que
después de la desgracia que había tenido con su mujer se convirtió
en objeto de odio para todo este sexo. Sucedió que en determinados
días acostumbraba reunirse en Leibetra una hueste de tracios y
macedonios armados, y todos entraban en cierto edificio espacioso y
bien acomodado para la celebración de los ritos de iniciación.
Todos los que entraban allí para tomar parte en los ritos
acostumbraban dejar sus armas en la puerta. Las mujeres estaban
aguardando este momento, y, llenas de odio por el desaire de que
habían sido objeto, se apoderaron de las armas, dieron muerte a los
que trataron de dominarlas y, despedazando a Orfeo miembro por
miembro, arrojaron sus restos dispersos al mar. No se impuso ninguna
pena a las mujeres, y el país se vio afligido por una peste.
Buscando el alivio de sus males, los habitantes recibieron un oráculo
en que se les decía que, si lograban encontrar la cabeza de Orfeo y
darle sepultura, tendrían descanso por fin. Después de muchas
dificultades, fue hallada por un pescador en la desembocadura del río
Meles. Todavía cantaba y no había sufrido daño alguno en el mar ni
los terribles cambios que los hados del hombre hacen recaer sobre los
cuerpos muertos. Aun después de pasar tanto tiempo, estaba fresca y
sangrante con la sangre de la vida. La tomaron, pues, y la enterraron
bajo un gran túmulo, en torno al cual levantaron una barrera, que al
principio se honró como santuario de un héroe, pero que más
adelante se convirtió en un templo, es decir, que' se hicieron allí
sacrificios y se rindieron todos los demás homenajes que suelen
tributarse a los dioses. No se permite poner el pie en su interior a
ninguna mujer.
Konon,
Fab. 45, en Kern, Teslt. 39 y 115. Cf. también n.os 147, 148-154.
Pag
466 y 467
.
(17):
Robert
Graves /// DIOSES
Y HÉROES DE LA ANTIGUA GRECIA // Madrid 1999
Orfeo.
VII (SIC)
La
madre de Orfeo fue Calíope, una de las nueve musas, la que inspiraba
a los poetas. Además de ser poeta, Orfeo tocaba la lira tan bien que
podía domar bestias salvajes con su música, y hacer que las rocas y
los árboles se desplazaran para seguirle.
Un
mal día, su hermosa mujer Eurídice pisó una serpiente dormida y
ésta se despertó y la mordió. Ella murió a causa del veneno y
Orfeo, valerosamente, descendió hasta el Tártaro, tocando su lira,
para rescatarla. Hechizó a Caronte para que lo llevara hasta el otro
lado de la laguna Estigia sin pagar; hechizó a Cerbero para que
gañiera y le lamiera los pies; hechizó a las furias para que
depusieran sus látigos, lo escucharan y cesaran todos los castigos;
hechizó a la reina Perséfone para que le revelara la contraseña
secreta de la fuente de la memoria; y hechizó incluso al rey Hades
para que liberara a Eurídice y la dejara subir con él a la Tierra
de nuevo. Hades impuso sólo una condición: que Orfeo no mirara
hacia atrás hasta que Eurídice estuviera de vuelta y segura a la
luz
del
Sol. Orfeo partió, cantando y tocando feliz. Eurídice lo seguía;
pero, en el último momento, Orfeo temió que Hades estuviera
engañándole, olvidó la condición y se giró ansiosamente para
mirarla. Perdió a Eurídice para siempre.
Cuando
Zeus nombró dios del Olimpo a su hijo Dionisos, Orfeo rechazó
adorar al nuevo dios, a quién acusaba de dar mal ejemplo a los
mortales con su comportamiento. Así que Dionisos, muy enfadado,
ordenó que Orfeo fuese perseguido por una muchedumbre de ménades,
seguidoras suyas. Estas atraparon a Orfeo sin su lira, lo
decapitaron, le cortaron el cuerpo a trocitos y lanzaron éstos al
río. Las nueve musas los recogieron tristemente y los enterraron al
pie del monte Olimpo, donde los ruiseñores, desde entonces, cantan
con más dulzura que en ningún otro lugar. La cabeza de Orfeo rodó
cantando por el río y acabó en el mar, donde unos pescadores la
rescataron y la enterraron en la isla de Lemnos. Zeus, entonces,
permitió que Apolo pusiera la lira de Orfeo en el cielo, para formar
la constelación aún hoy llamada Lira.
Pag
23
.
(18):
ROBERT
GRAVES /// LOS MITOS GRIEGOS I /// MADRID
1985
d.
Cuando Dioniso invadió Tracia, Orfeo no le rindió los honores
debidos, sino que enseñó otros misterios sagrados y predicó a los
hombres de Tracia, quienes le escucharon reverentemente, lo
pernicioso que era el homicidio en los sacrificios. Todas las mañanas
se levantaba para saludar a la aurora en la cumbre del monte Pangeo y
predicaba que Helio, al que llamaba Apolo, era el más grande de
todos los dioses. Ofendido por ello, Dioniso hizo que le atacaran las
Ménades de Deyo, Macedonia. Esperaron a que los maridos entraran en
el templo de Apolo, donde Orfeo oficiaba como sacerdote, y luego se
apoderaron de las armas dejadas afuera, entraron, mataron a sus
maridos y desmembraron a Orfeo. Arrojaron su cabeza al río Hébro,
pero quedó flotando y siguió cantando hasta llegar al mar, que la
condujo a la isla de Lesbos.
e.
Las Musas, llorando, recogieron sus miembros y los enterraron en
Liebetra, al pie del monte Olimpo, donde hoy día los ruiseñores
cantan más armoniosamente que en ninguna otra parte del mundo. Las
Ménades trataron de limpiarse de la sangre de Orfeo en el río
Helicón, pero el dios fluvial se metió bajo tierra y desapareció a
lo largo de casi cuatro millas, para volver a salir a la superficie
con otro nombre, el Bafira. Así evitó ser cómplice del
asesinato.
f.
Se dice que Orfeo había censurado la promiscuidad de las Ménades y
predicado el amor homosexual, por lo que Afrodita estaba no menos
irritada que Dioniso. Sin embargo, sus colegas olímpicos no podían
estar de acuerdo con que el asesinato tenía justificación y Dioniso
salvó la vida de las Ménades transformándolas en encinas que
quedaron arraigadas en la tierra.
Pag
123 /124
g.
En cuanto a la cabeza de Orfeo, después de ser atacada por una
serpiente lemniana celosa (a la que Apolo transformó inmediatamente
en piedra), fue guardada en una cueva de Antisa, consagrada a
Dioniso. Allí profetizaba día y noche, hasta que Apolo, viendo que
sus oráculos de Delfos, Grineo y Claro habían sido abandonados, fue
allá y se colocó sobre la cabeza y exclamó:
«¡Deja
de entrometerte en mis asuntos! ¡Ya he tenido bastante paciencia
contigo y con tus cantos!» En adelante la cabeza guardó silencio.
La lira de Orfeo había ido también a la deriva hasta Lesbos y había
sido guardada en un templo de Apolo, por cuya intercesión y la de
las Musas fue colocada en el cielo como una constelación.
h.
Algunos relatan de una manera completamente distinta la muerte de
Orfeo; dicen que Zeus lo mató con un rayo por divulgar los secretos
divinos. En verdad, había instituido los Misterios de Apolo en
Tracia, los de Hécate en Egina y los de Deméter Subterránea en
Esparta
pag
125
2.
Diodoro Sículo dice que Orfeo empleaba el antiguo alfabeto de trece
consonantes y la leyenda de que hacía que se movieran los árboles y
encantaba a las fieras se refiere, al parecer, a su serie de árboles
y animales simbólicos correspondientes a las estaciones (véase
53.3; 132.3 y 5). Como rey sagrado fue herido por un rayo —es
decir, muerto con un hacha doble—en un robledal en el solsticio de
verano, y luego desmembrado por las Ménades del culto del toro, como
Zagreo (véase 30.a); o del culto del ciervo, como Acteón (véase
22.i). Las Ménades, en realidad, representaban a las Musas. En la
Grecia clásica la práctica del tatuaje se limitaba a los tracios, y
en la pintura de un ánfora referente a la muerte de Orfeo, una
Ménade tiene tatuado en el antebrazo un cervatillo. Este Orfeo no
entró en conflicto con el culto de Dioniso; era Dioniso, y tocaba el
tosco caramillo de aliso y no la lira civilizada. Así Proclo
(Comentario sobre Política de Platón: p. 398) escribe: «Orfeo,
porque era el principal en los ritos dionisíacos, se dice que sufrió
la misma suerte que el dios», y Apolodoro (i.3.2) le atribuye la
invención de los Misterios de Dioniso.
3.
El nuevo culto del Sol como Padre de Todos parece haber sido llevado
al Egeo septentrional por los sacerdotes fugitivos del monoteísta
Akhenaton, en el siglo XIV a. de C., e injertado en los cultos
locales; de aquí la supuesta visita de Orfeo a Egipto,Testimonios de
esta religión se encuentran en Sófocles (Fragmentos 523 y 1017),
donde llama al sol «la llama primogénita, amada por los jinetes
tracios», y «el señor de los dioses y padre de todas las cosas».
Parece haber sido resistido mediante la fuerza por los tracios más
conservadores y reprimido sangrientamente en algunas partes del país.
Pero los sacerdotes órficos posteriores, que llevaban la vestimenta
egipcia, llamaban al semidiós cuya carne de toro cruda comían
«Dioniso» y reservaban el nombre de Apolo para el Sol inmortal,
distinguiendo a Dioniso, el dios de los sentidos, de Apolo, el dios
de la inteligencia.
Esto
explica por qué la cabeza de Orfeo era guardada en el santuario de
Dioniso y la lira en el de Apolo. Se dice que tanto la cabeza como la
lira llegaron a la deriva a Lesbos, que era la sede principal de la
música lírica; Terpandro, el músico histórico más antiguo, era
de Antisa. El ataque de la serpiente a la cabeza de Orfeo representa
la protesta de un héroe oracular anterior contra la intrusión de
Orfeo en Antisa, o bien la del Apolo pitio que registró Filóstrato
en un lenguaje más directo.
4.
La muerte de Eurídice a consecuencia de la mordedura de una
serpiente y el subsiguiente fracaso de Orfeo en su intento de sacarla
a la luz del sol figuran únicamente en el mito posterior
pag
126
.
(19):
La Mircea
Eliade /// HISTORIA DE LAS CREENCIAS Y LAS IDEAS RELIGIOSAS /// De la
Edad de Piedra a los Misterios de Eleusis Volumen I /// Barcelona
1999
SIC
Pero
el carácter «mistérico» de este culto se precisa sobre todo a
partir de Dioniso-Zagreo. El mito del desmembramiento del niño
Dioniso-Zagreo nos es conocido especialmente a través de autores
cristianos.
Pag
467
los
autores cristianos nos han transmitido muchos detalles preciosos.
Hera envía a los Titanes, que atraen al niño Dioniso-Zagreo con
unos juguetes (sonajeros, crepundia, un espejo, un juego de tabas,
una pelota, una peonza, un rombo), le dan muerte y lo despedazan.
Cuecen luego sus miembros en un caldero y, según algunos, los comen.
Pag
468
En
cuanto a los «juguetes místicos», también eran conocidos de
antiguo; un papiro del siglo III a.C. aparecido en Fayum (Gurub),
mutilado desgraciadamente, cita la peonía, el rombo, las tabas y el
espejo {Orph. Fr., 31).
Pag
469
.
Mircea
Eliade // HISTORIA DE LAS CREENCIAS Y LAS IDEAS RELIGIOSAS // De
Gautama Buda al triunfo del cristianismo VOL II /// Barcelona 1999
SIC
sobre
un relieve de estuco conservado en el Museo de Ostia, en el que
aparecen designados por sus nombres Dioniso y otros tres personajes,
aparece una cista con la indicación mysteria. Esta cista contiene
los crepundia o signa, es decir, los «juguetes místicos» (el
trompo, el rombo, las tabas y el espejo), atestiguados ya en el siglo
III a.C. en los papiros de Gorub. Con aquellos juguetes lograron los
Titanes atraer al niño Dioniso-Zagreo, al que dieron muerte y
despedazaron luego (véase § 125).
pag
331
.
(20):
LAS
ROBERT
GRAVES /// LOS
MITOS GRIEGOS I // MADRID 1985
A
Dioniso se le llama Plutodotes («dador de riqueza») a causa de su
cornucopia, arrancada de un toro, que era oríginalmente un
talismán acuático (véase 142.h); provenía del Zagreo cretense, y
entre las transformaciones de Zagreo figuran un león, una serpiente
con cuernos, un toro y «Crono que produce la lluvia»
pag
84
.
Zeus
engendró secretamente a su hijo Zagreo con Perséfone, antes
que ésta fuese llevada al infierno por su tío Hades. Ordenó a los
hijos de Rea, los Curetes cretenses o, como algunos dicen, los
Coribantes, que guardaran una cuna en la cueva de Ida, donde saltaban
a su alrededor entrechocando sus armas, como habían saltado
alrededor de Zeus en Dicte. Pero los Titanes, enemigos de Zeus,
después de blanquearse con yeso hasta quedar irreconocibles,
esperaron a que se durmieran los Curetes. A medianoche atrajeron a
Zagreo fuera de la cueva ofreciéndole juguetes infantiles como un
cono, un sonajero, manzanas de oro, un espejo, una taba y un manojo
de lana. Zagreo dio muestras de valor cuando
ellos
se lanzaron sobre él para matarlo y pasó por varias
transformaciones con el fin de
engañarlos: se convirtió sucesivamente en Zeus con zamarra
de piel de cabra, Crono haciendo llover, un león, un caballo, una
serpiente cornuda, un tigre y un toro. En ese momento los Titanes le
asieron fuertemente por los cuernos y las patas, lo despedazaron con
sus dientes y devoraron su carne cruda.
b.
Atenea interrumpió ese banquete espantoso poco antes que terminara
y, rescatando el corazón de Zagreo, lo encerró en una figura de
yeso en la que insufló la vida, de modo que Zagreo se hizo inmortal.
Sus huesos fueron recogidos y enterrados en Delfos, y Zeus mató a
los Titanes con rayos
Pag
130/131
.
1.
Este mito se refiere al sacrificio anual de un niño que se realizaba
en la Creta antigua: un sustituto de Minos, el rey-toro. Reinaba un
solo día, bailaba una danza ilustrativa de las cinco estaciones
—león, cabra, caballo, serpiente y ternero— y luego lo comían
crudo. Todos los juguetes con que los Titanes lo atrajeron eran
objetos utilizados por los órficos filosóficos que heredaron la
tradición de este sacrificio, pero comían un ternero crudo en vez
de un niño. El sonajero era una piedra agujereada o una pieza de
alfarería que cuando se la hacía girar en el extremo de una cuerda
hacía un ruido parecido al de un viento fuerte; y el manojo de lana
puede haber sido empleado para embadurnarse los Curetes con el yeso
húmedo; eran jóvenes que se habían cortado su primer cabello para
dedicarlo a la diosa Car (véase 95.5). También se los llamaba
Coribantes, o bailarines empenachados. Los otros regalos de Zagreo
servían para explicar el carácter de la ceremonia mediante la cual
los participantes se unificaban con el dios; el cono era un antiguo
emblema de la diosa en honor de la cual le sacrificaron los Titanes
(véase 20.2); el espejo representaba el otro yo, o ánima, de cada
iniciado; las manzanas de oro, su pasaporte para el Elíseo tras una
muerte simulada; la taba, sus facultades adivinatorias (véase 17.3).
2.
Un himno cretense descubierto hace pocos años en Palaiokastro, cerca
de la Cueva Dictea, está dirigido al Croniano Único, el más grande
de los jóvenes, que llega danzando al frente de sus demonios y salta
para aumentar
la
fertilidad de la tierra y los rebaños y para que tenga buen éxito
la flota pesquera. Jane Harrison sugiere en Temis que los tutores
armados allí mencionados, que «te alejaron, niño inmortal, del
lado de Rea», sólo pretendían matar y comer a la víctima, un
iniciado en su sociedad secreta. Pero todas esas muertes ficticias en
las ceremonias de iniciación, realizadas en muchas partes del mundo,
parecen basarse finalmente en una tradición de un sacrificio humano
real; y los cambios en el calendario de Zagreo lo distinguen de un
miembro ordinario de una fraternidad totémica.
3.
El tigre no canónico en la última de las transformaciones de Zagreo
se explica por su identidad con Dioniso (véase 27.c). de cuya muerte
y resurrección se relata la misma fábula, aunque con carne cocinada
en vez de cruda y el nombre de Rea en vez de Atenea. También Dioniso
era una serpiente cornuda —tenía cuernos y cabellos serpentinos al
nacer (véase 21.a) —y sus devotos órficos lo comían
sacramentalmente en forma de toro. Zagreo se convirtió en «Zeus con
zamarra de piel de cabra» porque Zeus o su hijo sustituto había
subido al cielo llevando una zamarra hecha con la piel de la cabra
Amaltea (véase 7.b). «Crono haciendo llover» es una referencia al
uso del sonajero o bramadera en las ceremonias para provocar la
lluvia.
En
este contexto los Titanes eran Titanoi, «hombres de yeso blanco», y
los propios Curetes se disfrazaban así para que no los reconociera
el ánima de la víctima. Cuando los sacrificios humanos pasaron de
moda se representaba a Zeus lanzando su rayo contra los caníbales; y
los Titanes «señores de la semana de siete días», se confundieron
con los Titanoi, «los hombres de yeso blanco», a causa de su
hostilidad hacia Zeus. Ningún órfico que había comido la carne de
su dios volvía « tocar carne de ninguna clase.
4.
Zagreo-Dioniso era conocido también en la Palestina meridional.
Según las tablillas de Ras Shamra, Ashtar ocupó temporalmente el
trono del Cielo mientras el dios Baal languidecía en el mundo
subterráneo por haber comido el alimento de los muertos. Ashtar era
sólo un niño cuando se sentó en el trono y su pies no llegaban al
escabel; Baal volvió poco después y lo mató con una maza. La Ley
mosaica prohibía las fiestas de iniciación en honor de Ashtar: «No
guisarás el cabrito con la leche de su madre», prohibición que se
repite tres veces (Éxodo xiii.19; xxxiv.26; Deuteronomio xiv.21).
Pags
130 a 132
.
“A
medianoche atrajeron a Zagreo fuera de la cueva ofreciéndole
juguetes infantiles como un cono, un sonajero, manzanas de oro, un
espejo, una taba y un manojo de lana. Zagreo dio muestras de valor
cuando ellos se lanzaron sobre él para matarlo (…) Los otros
regalos de Zagreo servían para explicar el carácter de la ceremonia
mediante la cual los participantes se unificaban con el dios; el cono
era un antiguo emblema de la diosa en honor de la cual le
sacrificaron los Titanes (véase 20.2); el espejo representaba el
otro yo, o ánima, de cada iniciado; las manzanas de oro, su
pasaporte para el Elíseo tras una muerte simulada; la taba, sus
facultades adivinatorias”
Pag.
131
.
(21):
JAMES
GEORGE FRAZER /// LA RAMA DORADA (Magia
y religión) /// TRADUCCIÓN
DE ELISABETH Y TADEO I. CAMPUZANO /// FONDO
DE CULTURA ECONÓMICA, México
1981
SIC
Al
igual que otros dioses de la vegetación, se creyó que Dionisos
había sido muerto violentamente, pero resucitado a poco, y su pasión
muerte y resurrección se representaban en sus ritos sagrados. Así
cuenta su trágica historia el poeta Nonnus: Zeus bajo la forma de
una serpiente visitó a Perséfona, que concibió a Zagreo, o sea a
Dionisos, un niño cornudo. A poco de nacer, el niño se sentó en el
trono de su padre Zeus, imitando al gran dios y blandiendo los rayos
con su diminuta mano. Mas no ocupó el trono mucho tiempo; los
Titanes traicioneros, con las caras blanqueadas de yeso, le atacaron
con sus cuchillos mientras él se miraba en un espejo. Por algún
tiempo pudo escapar de los asaltos, asumiendo sucesivamente la
semejanza de Zeus y de Cronos, de un joven, de un león, de un
caballo y de una serpiente. Finalmente bajo la forma de un toro fue
despedazado por los sanguinarios cuchillos de sus enemigos. El mito
cretense, relatado por Firmicus Maternus, es así: Se decía que
Dionisos había sido el hijo bastardo de un rey cretense llamado
Júpiter. Al marcharse al extranjero, Júpiter cedió trono y cetro
al joven Dionisos, pero sabiendo que su mujer Juno acariciaba un
celoso resentimiento hacía el niño, confió a Dionisos al cuidado
de guardianes con cuya fidelidad creyó podía contar. Sin embargo,
Juno compró a los guardas, y entreteniendo a la criatura con un
sonajero y un espejo diestramente labrado, le atrajo a una emboscada,
donde sus satélites, los Titanes, se abalanzaron sobre él, le
descuartizaron, hirvieron su cuerpo con varias yerbas y se lo
comieron. Pero su hermana Minerva, que había tomado parte en el
hecho, guardó el corazón de Dionisos y se lo entregó a Júpiter
cuando volvió, revelándole la historia completa del crimen.
Pags
327 y 328
.
(22):
Capítulo V; INSTRUMENTOS MUSICALES: Sebastián
Celestino Pérez: “Estelas de guerrero y estelas diademadas...”
BARCELONA 2001 .
.
(23):
Sir
JAMES GEORGE FRAZER // LA
RAMA DORADA Magia y religión /// MÉXICO-B.
AIRES 1981
SIC:
Si
podemos juzgar del rey semítico Ciniras por su nombre mismo debió
ser, como David, un arpista, pues el nombre de Ciniras
está evidentemente relacionado con la palabra griega cinira, “una
lira” que a su vez proviene de la semítica kinnor, “una lira”,
la propia palabra aplicada al instrumento que tocaba David ante Saúl.
No erraremos probablemente al suponer que en Pafos, como en
Jerusalén, la música de lira o arpa no fue tan sólo un pasatiempo
destinado a entretener los ratos de ocio, sino que formó parte del
servicio religioso, y la influencia inspiradora de su melodía quizá
se atribuía, como el efecto del vino, a la inspiración directa de
una deidad. Es verdad que en Jerusalén, la clerecía del templo
profetizaba al son de arpas, salterios y címbalos y asimismo parece
que el clero irregular, llamando así a los profetas, también
dependían en algún tanto de tales estímulos para alcanzar el
estado de éxtasis que ellos tomaban como conversación directa con
la divinidad. Sabemos que una banda de profetas, bajando de un alto
lugar con un salterio, adufe, caramillo y arpa delante de ellos, iban
profetizando según caminaban. Además, cuando los ejércitos unidos
de Judá y Efraim estaban cruzando el desierto de Moab en persecución
del enemigo, no encontraron agua durante tres días y estaban
próximos a morir de sed ellos y los animales de carga. En esta
situación el profeta Eliseo173, que iba con las fuerzas, pidió un
músico, al que ordenó tocase; bajo la influencia de los acordes,
mandó a los soldados cavar zanjas en el lecho de arena del arroyo
seco por el
que marchaban. Así lo hicieron, y a la mañana siguiente las zanjas
estaban llenas de agua que se había drenado en ellas,
de las tierras vedadas y desoladas de los montes de los lados. El
éxito del profeta recogiendo agua del desierto recuerda los éxitos
conocidos de los modernos adivinos, aunque su modo de obrar fuera
distinto.
Pags
188/189
.
(24):
La Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia //
Editor General Alfonso Ropero Berzosa // Barcelona
2013
SIC
arpa
y lira: los ancianos del Apocalipsis aluda a estas veinticuatro
clases de sacerdocio, que en el judaísmo posterior
fueron denominados «ancianos». Los ancianos en el Cielo tienen
arpas de oro llenas de perfume «que son las oraciones de los
santos», con lo que se evidencia su actuación como
sacerdotes-cantores (Ap. 5:8), pues celebran la redención con un
cántico (Ap. 5:9). Se trata indudablemente de la Iglesia vista ya en
el Cielo en su carácter de «real sacerdocio» (cp. 1 P. 2:9).
pag244
ARPA
Heb.
3658 kinnôr, de una raíz que significa «rasgar cuerdas»,
traducido uniformemente en la RVR como «arpa», cuando en ocasiones
se trata de una «lira»; gr. kinyra, κινρα; aram. Qîtherôs;
NT, 2788 kithara, κιθρα, «lira, cítara», o «arpa»
(1 Cor. 14:7; Ap. 5:8; 14:2; 15:2). Quizás el más bello de los
instrumentos y seguramente el más común entre los antiguos, el arpa
se menciona muchas veces en la Biblia (Gn. 31:27; 1 Sam. 16:23; 10:5;
2 Sam. 6:5; 1 R. 10:12; 1 Cro. 13:8; 15:16; 2 Cro. 20:28; Sal. 33:2;
Dan. 3:5,7,10,15; etc.). Aparece como el instrumento favorito de
David (1 Sam. 18:6 ss). Numerosos salmos están compuestos para ser
tocados con arpa. En las festividades y en el culto del Templo las
arpas acompañaban los cantos (1 Cro. 15:16; Neh. 12:27). El kinnôr
era sin duda el instrumento nacional de los hebreos y tan antiguo que
su invención se asigna al período antediluviano: «Jubal, quien
llegó a ser padre de todos los que tocan el arpa y la flauta» (Gn.
4:21).
Siempre
se tocaba por motivos de alegría (cf. Gn. 30:31; Is. 24:8), nunca, o
raramente, de duelo, como era costumbre entre los griegos. Los
adoradores son invitados a acompañar la alabanza con la música del
arpa (cf. Sal. 59:5; 33:2; 53:4; 57:8; 71:22, 23; 92:4, 5, 6; 98:5;
147:7; 150:3). En la antigüedad tenía diversos tamaños y formas,
según se ha constatado por los numerosos ejemplares encontrados en
Mesopotamia. El número de las cuerdas variaba según el tamaño y la
forma del instrumento. Los judíos conocían el arpa de ocho cuerdas,
«cantaban con arpas en la octava», que algunos traducen lit. «arpas
sobre Seminit» (khinnoroth al hasheminith, 1 Cro. 15:21), mientras
que entre los griegos, en la mayoría de los casos, era de siete
cuerdas. Josefo menciona una de diez (Ant. 7, 12).
En
la antigüedad clásica se decía que los dioses tocaban el arpa para
hacer llegar a los hombres sus preocupaciones y para calmarles. Un
uso medicinal del arpa entre los hebreos lo hallamos en el caso de
David y Saúl (1 Sam. 16:17, 17:24; 18:9; 19:9). Los hebreos
alcanzaron su máxima perfección en el uso del arpa en los días de
David, hasta el punto de que incluso se describe a los grupos de
profetas como expertos en este y otros instrumentos (1 Sam. 10:5;
16:23; 19:20). El espíritu profético parece avivarse por esta clase
de instrumentos musicales (cf. 2 R. 3:15). El vidente de Ap. describe
a los seguidores del Cordero de pie sobre el mar de vidrio, «teniendo
las arpas de Dios» (Ap. 15:2), con lo que se da a entender que las
arpas son dadas por Dios o usadas en su servicio, frente al uso común
y profano (cf. 1 Cro. 16:42; 2 Cro. 7:6).
pag
385
.
(25):
IDEM (24)
pag
791
.
(26):
IDEM (24)
SIC
II.
INSTRUMENTOS DE CUERDA.
1.
Lira. Consistía en un cuello que sale de una caja de resonancia. Las
cuerdas se tensaban desde el extremo del cuello por toda su longitud
y por encima de la caja de resonancia. El cuerpo de la lira era de
madera y las cuerdas de intestinos de animales (quizá de oveja). La
cantidad de cuerdas variaba. Las cuerdas se pulsaban o con los dedos
o con una pequeña pieza de marfil o metal para producir un sonido
que resonaba, probablemente en un registro más bajo que el que
producía el kinnor («arpa» en RVR y DHH).
.
2.
Nével o salterio (1 Sam. 10.5; Sal. 33:2; 57:8; 71:22; 81:2; 92:3;
108:2; 144:9; 150:3; Is 5:12; Am 5:23; 6:5). Hay una incertidumbre
considerable en la identificación de los diversos cordófonos.
Aumenta la confusión debido al hecho de que los diferentes términos
se utilizan a menudo en forma intercambiable o paralela (cf. nével y
kinnor en 1 Sam. 10:5; 2 Sam. 6:5; Sal. 33:2; 57:9; 71:22; 92:4;
108:3; 144:9; 150:3). En varios Salmos (33:2; 92:4; 144:9) nével
está vinculado con la palabra asor, lo cual podría indicar «de
diez cuerdas» decacordio.
En
la mayoría de los casos la traducción más exacta será la «lira»
o algún instrumento pequeño de cuerdas equivalente, en el cual las
cuerdas están tensadas sobre una caja y se pulsan. En algunos
pasajes, sin embargo, el nével parece ser una versión más grande
del kinnor y de tono más bajo. En este caso el equivalente más
cercano en muchos casos será un arpa pequeña. En algunos casos será
necesario ampliar a «instrumento de cuerdas llamado arpa», en tanto
que en otros será suficiente decir «instrumento de cuerdas». El
«arpa» de la que se habla aquí era considerablemente más pequeña
que el instrumento moderno del mismo nombre en las orquestas
modernas. El instrumento bíblico podía sostenerse con una mano y se
tocaba con la otra. La traducción debería evitar una palabra que
designe un instrumento demasiado grande.
.
3.
Kinnor o arpa (Gn. 4:21; 31:27; 1 Sam. 10:5; 16:16,23; gr. kithara: 1
Cor. 14:7; Ap. 5:8; 14:2; 15:2; 18:22). Consistía en una caja de
resonancia de cuyas extremidades sobresalían dos brazos. Los brazos
sostenían una pieza transversal. Las cuerdas bajaban desde la pieza
transversal hacia la caja de resonancia. Al igual que con el nével,
la cantidad de cuerdas podía variar. Su grosor y tensión variables
daba al instrumento una gama de notas. La lira solía ser de madera.
Las cuerdas eran de intestinos de animales (quizá de oveja). Las
cuerdas se tocaban con los dedos o con la ayuda de un pequeño
«palillo» o plectro. El kinôr en particular se suele representar
como un instrumento que acompañaba a cantos.
Pag
2105
.
1.
Pandereta
(salis,
1 Sam. 18:6). Consistía en un marco con cuerdas cortas en las que se
entretejían pequeños anillos metálicos. El
instrumento se movía con rapidez, lo cual producía un sonido de
tintineo o tamborileo. Se utilizaba para acompañar cantos y bailes.
La salis aparece sólo en 1 Sam. 18:6. Su significado exacto es
incierto. Otros significados posibles son el triángulo, la lira de
tres cuerdas, el arpa triangular o un tambor de mano triangular
pag
2107
Su
función principal consistía en «alzar la voz con címbalos de
metal» (1 Cro. 23:19). «Los hijos de Jedutún
profetizaban con el arpa» (1 Cro. 25:3, 9) y oficiaron como
directores de música en la dedicación del Templo (2 Cro. 5:12), en
la purificación del Templo hecha por Ezequías (2 Cro.29:14), en la
Pascua celebrada por Josías (2 Cro. 35:15)
pag
2201
.
LIRA
Heb.
3658 kinnor, רִ
;
gr. NT, 2788 kithara, κιθρα, «lira, cítara», o
«arpa» (1 Cor. 14:7; Ap. 5:8; 14:2; 15:2). Instrumento musical
consistente en una caja de resonancia de cuyas extremidades
sobresalían dos brazos que sostenían una pieza transversal. Las
cuerdas bajaban desde la pieza transversal hacia la caja de
resonancia. El númedro de cuerdas podía variar; según Josefo, en
su época eran diez. Su grosor y tensión variables daban al
instrumento una gama de notas. El armazón solía ser de madera, pero
las cuerdas eran de intestinos de animales y se tocaban con los dedos
o con la ayuda de un pequeño «palillo» o plectro.
El
término «lira» no aparece en la RVR, que traduce las 42 veces que
aparece kinnor en el AT como «arpa» o «cítara». Sin embargo,
kinnor indica una lira o cítara, uno de los instrumentos antiguos
más frecuentemente pintados. Su uso temprano en Israel está
documentado en la pintura de una tumba de Beni Hasán (Egipto), c.
1900 a.C., en la decoración de un vaso de Meguido del tiempo de
David, y en un relieve en piedra de Senaquerib, de Nínive, que
muestra a cautivos hebreos tocando liras mientras son vigilados por
un soldado asirio.
Debido
a su ligereza y la fuerte tensión de sus cuerdas, la lira alcanzaba
un volumen elevado, capaz de competir con otros instrumentos más
pesados. Parece haber sido un instrumento de gozo y alegría, usado
en celebraciones religiosas y seculares, acompañando coros y
solistas, así como cánticos y danzas. Se encontraba en la casa de
Labán (Gn. 31:27); David la tocó ante Saúl (1 Sam. 16:16, 23);
formaba parte de la orquesta del Templo (1 Cro. 15:16, 21, 28; Neh.
12:27; etc.), y se la menciona con frecuencia en los Salmos como un
instrumento de alabanza a Dios (Sal. 149:3; 150:3; etc.). Debido a su
desaliento, los hebreos colgaron las liras de los sauces durante la
cautividad babilónica (Sal. 137:2). Véase ARPA, MÚSICA, SALTERIO.
Pag.
2572
.
SALTERIO
Heb.
5035 nebel; gr. psalterion, designa una lira; Is. 5:12; 14:11; Am.
5:23; 6:5). En gr., el término nebel vino a transcribirse como
nabla, Así se lee en la LXX (1 Sam. 10:5; 2 Sam. 6:5; 1 Cro. 13:8;
15:16, 20). El cuerpo de este instrumento, que al principio era de
madera (2 Sam. 6:5; 2 Cro. 9:11), se hizo más tarde metálico (Ant.
8:3, 8). Se desconoce el número de cuerdas, que eran de tripa; se
mencionan diez para un tipo de salterio concreto (el decacordio; Sal.
33:2;92:4). Acompañaba a la voz de soprano (1 Cro. 15:20) y era
portátil (1 Sam. 10:5). Josefo dice que la kinnyra (heb. kinnor,
רֹ
ִ ,
lira, arpa) tenía diez cuerdas, y que se tañía con el plectro, en
tanto que la nabla tenía doce notas y se pulsaba con los dedos (Ant.
7:12, 3).
Según
Eusebio, el salterio recibía en Israel el nombre de nabla y tenía
la tabla de resonancia arriba. Agustín de Hipona, comentando el Sal.
42, dice que el salterio tiene la tabla de resonancia por encima de
las cuerdas, al revés de la cítara, que la tiene debajo. Saúl se
encontró con un grupo de profetas que tocaban el salterio (1 Sam.
10:5), este es el mismo instrumento que también fue usado cuando el
arca fue devuelta a Jerusalén (2 Sam. 6:5). Cuando David organizó
el servicio musical del Santuario, designó a ciertos levitas para
tocar el salterio (1 Cro. 15:16, 20, 28; 16:5; 25:1, 6),
perpetuándose así su uso para el culto público (2 Cro.5:12).
También se tocaba en las fiestas (Is. 5:12; Am. 6:5). Este
instrumento acompañaba frecuentemente al arpa (1 Sam. 10:5; 2 Sam.
6:5; 2 Cro. 9:11; Sal. 81:3; 108:3). En castellano, Salterio es el
título equivalente al libro de los Salmos. Esto se debe a que en gr.
el códice Vaticano (B) designa la colección como psalmoi, es decir,
cantos acompañados de instrumento de cuerda, mientras que el códice
Alejandrino (A) la denomina psalterion, según el instrumento con que
se acompañaban. Véase MÚSICA, SALMOS.
Pag
3721
con
sándalo se hacían columnas, balaustradas, y los
marcos de las arpas y de las liras (1 R. 10:11, 12; 2 Cro. 9:10,11).
Su madera odorífera sirve de incienso en los templos y hogares de
India y China. Era muy adecuada para los fines de Salomón.
Pag
3751
Los
exiliados en Babilonia colgaban sus arpas de este árbol
(Sal. 137:2). En Ez. 17:5 el vocablo traducido «sauce» es 6851
tsaphtsaphah, que denota su entorno inundado: «junto a aguas
abundantes, como se planta un sauce».
Pag
3798
.
SEMINIT
Heb.
8067 con art. hashsheminith, prob. «arpa de ocho cuerdas», fem.
sing. De 8066 sheminí, «octavo». Término que aparece en el título
del Sal. 6: «Al músico principal. Con Neguinot. Sobre Seminit.
Salmo de David». Se trata de una indicación para el director de los
instrumentos musicales de cuerda. Contiene la dirección melódica en
que se ha de entonar el salmo. Una indicación similar se encuentra
en el Sal. 12. En ambos casos la LXX traduce hyper tes ogdoe, y la
Vulg. pro octava. En 1 Cro. 15:21 encontramos que ciertos levitas
fueron designados para tocar «arpas sobre Seminit», que la versión
de Ginebra explica como «tono octavo», pero ya que no sabemos nada
de la música hebrea, toda explicación es necesariamente conjetural
e imprecisa. Los escritores judíos como Rashi y Aben-Esdras,
siguiendo el Targum sobre los Salmos, consideran que se trata de un
arpa de ocho cuerdas, pero sin fundamento.
Pag
3842
f)
«En la octava», heb. hashshoshannim. Aunque algunos
han indicado que la expresión
se
refiere a que los cantores debían entonar en una octava más baja,
posiblemente una mejor comprensión del término es que aluda a algún
tipo de instrumento musical de ocho cuerdas.
Pag
3694
.
(26a):
IDEM
(24)
Pag.
978
.
(27):
Sobre
la Tarshish bíblica y sus naves, recomendamos consultar:
-LA
TARSHISH BÍBLICA Y LOS ALTARES APARECIDOS EN TARTESSOS, SEMEJANTES A
LOS CANAANEOS
(Capítulo 102 de: "Los bueyes de Gerión en el Tesoro de El
Carambolo"). BASÁNDONOS
EN LAS CONCLUSIONES ANTERIORES Y SIENDO EVIDENTE QUE APARECIERON
GENTES DE CANAÁN EN TARTESSOS (fenicios; israelitas; judïos o
filisteos). ESTUDIAMOS LAS CITAS BÍBLICAS, LLEGANDO A LA CONCLUSIÓN
DE QUE LA TARSHISH MENCIONADA POR LA BIBILIA, HA DE SER TARTESSOS. AL
MENOS CUANDO SE REFIERE A QUE EMBARCAN DESDE JOPPE (HAIFA), PUES
TARSO DISTABA APENAS UNOS TRES DÍAS DE ESTE PUERTO DE ISRAEL Y OFFIR
ESTABA EN ETIOPÍA. POR LO DEMÁS, HAY COINCIDENCIAS ENTRE LAS FECHAS
Y CRONOÑOGÍAS DE ISRAEL-JUDÁ Y TARTESSOS: Pulsar
http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2015/04/la-tarshish-biblica-y-los-altares.html
.
(28):
La lira o Kinnor se cita en la Biblia en los siguientes versículos:
Génesis,
31: 27 // 1ª de Samuel, 16: 16, 23 // 1ª de Crónicas, 15: 16, 21,
28 // Nehemías, 12: 27 // Salmo 149: 3 // Salmo 150: 3 Salmo 137: 2
La
cítara o `Ansor viene mencionada en:
Salmo
33: 2 // Salmo 92: 3 // Salmo 144: 9
.
(29):
IDEM (24)
Desde
tiempos antiguos, la música y los músicos han estado asociados a
las funciones religiosas. En los días de Samuel había una compañía
o grupo (jébel)
de profetas que tocaban diversos instrumentos musicales: liras,
panderos, flautas y arpas, para acompañar sus oráculos (1 Sam.
10:5). Ante la presencia de un músico, y cuando este tañía,
sucedió que la inspiración de Yahvé vino sobre Eliseo (2 R. 3:15).
David dispuso un coro permanente de músicos para el culto sagrado,
cuya función no se limitaba a tocar instrumentos, sino a profetizar
«con arpas, liras y címbalos» (1 Cro. 25:1). Un grupo estaba bajo
la dirección de Asaf, quien profetizaba bajo la dirección del rey
(v. 2); otro, de Jedutún, quien profetizaba acompañado de arpa para
dar gracias y alabar a Yahvé (v. 3); y un tercero, de Hemán,
dedicados a la música en la casa de Dios (v. 6). En total, 288
expertos en la música dedicada a Yahvé, todos maestros (v. 7).
Saúl, atormentado por un espíritu malo, encontró alivio gracias a
las interpretaciones musicales de David (1 Sam. 16:16-23). De hecho,
en la vida de Saúl la música aparece desde el principio unida a un
poder regenerativo. Samuel le dijo que cuando encontrara a los
profetas, «el Espíritu de Yahvé descenderá sobre ti con poder, y
profetizarás con ellos; y serás cambiado en otro hombre» (1 Sam.
10:6). En los días del NT, era costumbre que los músicos
acompañaran los funerales (Mt. 9:33; comp. Josefo, Guerras,
3, 9, 5), como sigue siendo costumbre en Oriente
Pag
2945
En
el período neotestamentario, es muy generalizado el reconocimiento
de David como autor principal del libro de los Salmos.
Por esa época, uno de los manuscritos de Qumrán (11 Qpsa) incluye
una importante nota en torno a las composiciones poéticas de David,
que le fueron dadas por Dios: 3.600 alabanzas, 446 cánticos para la
adoración diaria y eventos especiales, y cuatro canciones que debían
entonarse con arpas o liras para liberar a personas atormentadas por
espíritus. Un total de 4.050 composiciones.
Pag
3698
.
(30):
Mircea
Eliade // HISTORIA
DE LAS CREENCIAS Y LAS IDEAS RELIGIOSAS // Volumen I // Barcelona
1999
SIC
(30a):
Posee
«mil ojos» (RV VII, 34,10), formula mítica que se aplica a
las estrellas. Como lo ve «todo» y ningún pecado le pasa
inadvertido, por muy oculto que esté, los hombres se sienten «como
esclavos» en su presencia (RV I, 25,1). «Soberano terrible»,
verdadero «dueño de las ataduras», tiene el poder mágico de atar
a distancia a sus víctimas, pero también el de desligarlas.
Numerosos himnos y ritos tienen por objeto proteger o liberar a los
hombres de «los lazos de Varuna». Se le representa con una cuerda
en la mano, y en las ceremonias, todo lo que él ata, empezando por
los nudos, se llama «varúnico».
pag
217
.
(30b):
Zeus
prueba su carácter panhelénico. La conciencia de que
Zeus es omnipotente queda ilustrada de manera admirable en la famosa
escena de la Ilíada (VIII, 17 y sigs.) en que el dios lanza su
desafío a los olímpicos: «Suspended, pues, del cielo un cable de
oro, sujetaos luego a él todos, dioses y diosas: no lograríais
arrastrar a Zeus, señor supremo del cielo, a la tierra, por mucho
que os esforzaseis. Pero si yo quisiera tirar de él, arrastraría a
la vez la tierra y el mar con todos vosotros. Y después de esto,
ataría el cable a un pico del Olimpo y todo para dolor vuestro,
flotaría a merced del viento. Tan cierto es que yo domino sobre los
dioses y sobre los hombres».
El
tema mítico de la «cuerda de oro» ha dado lugar a innumerables
interpretaciones, desde Platón, a través del Pseudo-Dionisio
Areopagita, hasta el siglo xvm." Pero lo que ahora nos interesa
es el hecho de que, según un poema órfico, la Teogonia rapsódica,
Zeus pide a la diosa primordial, Nyx (la noche) que le diga el modo
de instaurar su «fiero imperio sobre los mortales» y sobre todo
cómo organizar el cosmos a fin de que «todo sea uno, pero con sus
partes
distintas».
(…)
habla
también de la cuerda de oro que debe atar al éter.' Se trata
ciertamente de un texto tardío, pero también es verdad que
transmite una tradición antigua. La Iliada (XIV, 258 y sigs.)
presenta a la Noche como una diosa poderosa, a la que el mismo Zeus
procura no irritar.
Pag
327/328
.
(30c):
La
mitología de Hefesto pone de relieve mejor que ningún
otro argumento mítico la equivalencia de la magia y de la perfección
técnica. Ciertos dioses soberanos (Varuna, Zeus) son también
señores de las ataduras. Pero el poder de atar y desatar es
compartido por otras figuras divinas o demoníacas (por ejemplo, en
la India, por Vritra, Yama, Nirrti). Los nudos, las redes, las
cuerdas, las lazadas se sitúan entre las expresiones imaginativas de
la fuerza mágico-religiosa indispensable para poder mandar,
gobernar, castigar, paralizar, herir de muerte. Son, en una palabra,
expresiones «sutiles», paradójicamente delicadas, de un poder
terrible, desmesurado, sobrenatural.
Pag
344
.
La
tradición de que los primeros reyes descendían del
cielo, al que habrían retornado después de morir, se ha conservado
en el Tibet, donde se suponía que los reyes utilizaban en su
ascensión una cuerda maravillosa: véase algunos ejemplos en M.
Eliade, Méphistophélés et VAndrogyne, págs. 208-209; véase
también Erik Haarh, The Yar-Lum Dynasty, Copenhague, 1969, págs.
138 y sigs. El mito del Rey-Mesías que desciende del cielo conocerá
una gran popularidad en la época helenística.
Pag
493
.
Sobre
la «cuerda de oro» con la que Zeus podía arrastrar hacia Sí
todas las cosas, véanse Pierre Lévéque, Áurea Catena Tfornen,
París, 1959; M. Eliade, Méphistophélés ct l'Androgyne, París,
1962, págs.
225
y sigs.
pag
564
.
(31):
Mircea
Eliade HISTORIA
DE LAS CREENCIAS Y LAS IDEAS RELIGIOSAS // Volumen III /Barcelona
1999
SIC
(31a):
En la religión tradicional, el rey tenía un lugar de importancia
primordial. La naturaleza divina del soberano se
manifestaba a través de su «resplandor» y de sus poderes mágicos.
Los primeros reyes permanecían en la tierra únicamente de día; por
la noche 'regresaban al cielo. No conocían la muerte propiamente
dicha, sino que en un determinado momento ascendían al cielo por la
cuerda mágica, mu (o (¿mu), Aquellos primeros reyes —nos dice una
crónica bonpo— «tenían todos en la coronilla una cuerda mu de
luz, cuerda lejana (o tensa), de color amarillo pálido (o pardo). En
el momento de morir se
disolvían (como un arco iris), empezando por los pies, y se fundían
en la cuerda mu de la coronilla. La cuerda mu de luz, a
su vez, se fundía en el cielo».' Ésta es la razón de que no
hubiera tumbas reales antes del último soberano de origen divino,
Digun, que, siendo hombre orgulloso y colérico, cortó por error
durante un duelo su propia cuerda mu. A partir de entonces los
cadáveres de los reyes fueron enterrados; sus tumbas han sido
descubiertas y se conocen ciertas ceremonias practicadas con ocasión
de sus funerales.6 Sin embargo, algunos seres privilegiados, y en
primer lugar los santos y los magos, logran todavía ascender al
cielo gracias a su cuerda mu.
(31b):
CONCEPCIONES TRADICIONALES: COSMOS, HOMBRES, DIOSES
El
mito de la cuerda mu cortada por Digun enlaza, en un contexto
diferente, con la historia de la separación entre los hombres y los
dioses Phja a renglón seguido de la irrupción del mal en el mundo.
Pero su importancia para la historia del pensamiento religioso
tibetano es mucho mayor. En efecto, por una parte, la cuerda mu
cumple una función cosmológica, ya que une la tierra con el cielo a
modo de un axis mundi, pero, por otra, juega un papel capital en el
sistema de la homología que vincula entre sí al cosmos, la mansión
y el cuerpo humano. Finalmente, a partir de un momento difícil de
precisar, reaparece la cuerda mu en la fisiología sutil y en los
ritos que aseguran la liberación y la ascensión celeste del alma
del muerto. Son sin duda evidentes las influencias indias y del Bon.
Pero el carácter original de este complejo míticoritual y su
simbolismo no pueden ponerse en duda. La homología
cosmos-mansión-cuerpo humano es una concepción arcaica,
abundantemente difundida en Asia.
El budismo conoció esta misma homología, pero no le otorgaba valor
salvífico (véase § 160).
Las
montañas se asimilan a la escala o a la cuerda mu del primer
antepasado que descendió a la tierra. Las tumbas de los reyes son
llamadas «montañas». Por otra parte, las montañas sagradas
—verdaderos «dioses del país» o «señores del lugar»— son
consideradas «pilares del cielo» o «clavos de la tierra»; a la
vez, «esta misma función puede ser asumida por los pilares erigidos
cerca de las tumbas o de los templos». También se designa como
«pilar del cielo» o
«clavo
de fijación de la tierra» al dios del suelo de la casa. El cielo y
el mundo subterráneo constituyen dos planos a los que es posible
acceder a través de una «puerta del cielo» o una «puerta de la
tierra». En la casa, la comunicación entre los distintos pisos se
establece mediante una escala tallada en un tronco de árbol. A la
«puerta del cielo» corresponde el agujero del techo por el que
penetra la luz y sale el humo; a la «puerta de la tierra»
corresponde el hogar.
Del
mismo modo que la montaña sagrada —«dios del país»— se
confunde con la escala mu que une el cielo y la tierra, también en
el cuerpo humano, uno de sus dioses protectores, precisamente el
llamado «dios del país», reside en lo alto de la cabeza,
precisamente en el punto del que parte la cuerda mu (en los hombros
residen el «dios guerrero» y el «dios del hombre»). A la escala
mu se le da también el nombre de «escala del viento», pero hay
además un «caballo del viento» que representa la vitalidad del
hombre. El «viento» es el principio de vida análogo al prána de
los indios: «Es a la vez el aire que respiramos y un fluido sutil
que circula por el cuerpo». El crecimiento hacia lo alto» se
desarrolla por la cuerda mu. Es muy probable que estas concepciones
hayan sido elaboradas por el sincretismo lamaísta. En todo caso, el
procedimiento seguido por los lamas para la liberación final del
alma recuerda la manera en que los reyes míticos se disolvían en la
cuerda mu." Dicho de otro modo: el santo es capaz de repetir en
espíritu, cuando le llega el momento de la muerte, aquello mismo que
los reyes míticos realizaban antes de la desdichada aventura de
Digun. Esta concepción recuerda los mitos norasiáticos sobre la
«decadencia» del chamanismo actual; los antiguos
chamanes
subían al cielo en carne y hueso (véase § 246).
Páginas
333/334/335/336
.
Sobre
la cuerda mu de los primeros reyes míticos, véanse G. Tucci,
Les religions du Tibet, págs. 286 y sigs., 301 y sigs., sobre la
sacralidad del rey; E. Haarh, op. cit, págs. 28 y sigs., 177 y
sigs.; M. Eliade, Méphistophélés et lAndrogyne, \y6x, págs.
207-210.
.
(32):
Mircea
Eliade / HISTORIA
DE LAS CREENCIAS Y LAS IDEAS RELIGIOSAS / Tomo IV / Barcelona 1999
SIC
(32a):
Al oírla dijo Amaterasu: «Como me he encerrado en la caverna, en
el País central de los fértiles cañaverales tiene que hacer
necesariamente una noche continua. ¿Por qué estará entonces tan
alegre Ama no Uzume no Mikoto?». Y así, con su mano augusta, abrió
un poco la puerta y echó una mirada. Entonces Ta-jikara-o no Kami
tomó en seguida a Amaterasu de la mano y la sacó fuera. Después de
esto, los dioses Nakatomi no Kami e Imibe no Kami pusieron en seguida
una barrera por medio de una cuerda y suplicaron a la diosa que no
volviera al fondo de la caverna.
Pag
63
.
(32b):
Mitos de la creación del mundo (Mesopotamia)
El
se hizo un arco, que marcó como arma suya, añadió además la
flecha, fijó la cuerda. Alzó la maza, la empuñó con su diestra.
Arco y carcaj fijó a su costado. Ante sí envió el relámpago, de
llama abrasadora llenó su cuerpo. Hizo luego una red para envolver
en ella a Tiamat. Los cuatro vientos sujetó para que nada de ella
escapara, el viento sur, el viento norte, el viento este, el viento
oeste. Al costado apretó la red, regalo de su padre Anu.
Pag
116
.
(32c):
Mitos de la creación del mundo la india
El
Uno que empezó a existir, envuelto en nada, surgió al fin, nacido
del poder del calor. En el principio sobre él descendió el deseo,
semilla primordial, nacida de la mente. Los sabios que han escrutado
sus intimidades con prudencia
saben
que lo que es, es afín a lo que no es. Y han lanzado su cuerda sobre
el vacío, y conocen lo que arriba existía y lo que existía abajo.
Las potencias seminales fecundaron las fuerzas poderosas. Abajo
estaba el vigor, y sobre él el impulso
Pag.
122
.
(32d):
EL FARAÓN MUERTO SUBE AL CIELO (Textos de las
Pirámides) ¡El
rey Unis sube al cielo, el rey Unís sube al cielo! ¡Sobre el
viento! ¡Sobre el viento!.Le han puesto estrellas hasta el cielo,
para que pueda subir
por
ellas al cielo. El rey Unis sube por la escala que su padre Ra (el
dios solar) hizo para él. Atón ha hecho lo que dijo que haría por
este rey Pepi II, atando para él la cuerda de la escala, uniendo los
peldaños de la escala de madera para este rey Pepi II; de este modo,
el rey se aleja de la abominación de los hombres.
Pag
368
.
(33):
MIRCEA
ELIADE // TRATADO DE HISTORIA DE LAS RELIGIONES
I // ED. CRISTIANDAD 1974
SIC
(33a):
Varuna de la raíz
indoeuropea uer, «atar» (sánscrito varatrá, «correa, cuerda»;
let. wéru, wert, «enhebrar, bordar»; ruso vereníca, «fila,
quebrada»). Se representa siempre a Varuna con una cuerda en la mano
(cf. Bergaigne,
Reí.
Ved., III, 114; S. Lévi, Doctrine, 153s; Hopkins, Epic Mythology,
116s), y hay muchas ceremonias cuya finalidad es desligar al hombre
«de las ataduras de Varuna» (hasta los nudos son varuníanos; cf.
Dumézil, 51, n. 1; Eliade, Le «dieu lieur» et le symbolisme des
noeuds, publicado de nuevo en Images et Symboles, cap. IV).
Pag
99
.
En
las religiones que sitúan el otro mundo en el cielo o en una región
superior, el alma del muerto asciende por los senderos de una montaña
o se sube a un árbol o a una cuerda (sobre este último tema, cf.
Van Gennep, Mythes et Légendes d'Australie, números 17 y 66 con sus
notas).
Pag
131
.
El
motivo de la «ascensión» al cielo, por medio de una cuerda, un
árbol o una escalera, es bastante frecuente en los cinco
continentes.
Pag.
132
.
(33b):
Vimos entonces que, desde la significación cosmológica del «atado
» de las aguas por Vrtra y la significación cosmocrática de las
«ligaduras» de Varuna hasta el hecho de «atar» al enemigo con
cuerdas reales o con vínculos mágicos, el encadenamiento del
cadáver y los mitos en los que divinidades funerarias cogen en sus
redes a los hombres o a las almas de los muertos —pasando por el
simbolismo del hombre «atado» o «encadenado» (India, Platón),
del hilo laberíntico que hay que «desatar» o de un problema
fundamental al que hay que dar «solución», etc.—, estamos
siempre
ante un mismo y único complejo simbólico, realizado de manera más
o menos imperfecta en los múltiples
planos
de la vida mágico-religiosa (cosmología, mito del soberano
terrible, magia agresiva o defensiva, mitología
funeraria,
escenarios iniciáticos, etc.): se trata siempre de un arquetipo que
intenta realizarse en todos los planos de la experiencia
mágico-religiosa. Pero hay algo más significativo aún: este
simbolismo del «atar» y «desatar» revela una situación límite
del hombre en el universo, una situación que ninguna otra hierofanía
aislada podría revelar; podemos decir incluso que sólo por ese
simbolismo de la ligadura llega el hombre a tener plena conciencia de
su situación en el cosmos y a expresárselo a sí mismo de una
manera coherente. Por otra parte, las articulaciones de este complejo
simbólico hacen patente a la vez la unidad de situación de todo el
que está «condicionado», quienquiera que sea («cautivo»,
«hechizado» o simplemente el hombre frente a su propio destino) y
la necesidad «lógica» de todas
estas
homologaciones.
Pag
245
.
(33c):
Menciones al
arco en otras citas de Mircea Eliade
HISTORIA
DE LAS CREENCIAS Y LAS IDEAS RELIGIOSAS De la Edad de Piedra a los
Misterios de Eleusis //Volumen I // Barcelona 1999
SIC
Ademas
de la agricultura, durante el Mesohtico se realizaron otros
inventos, los mas importantes fueron el arco y la manufactura de
cuerdas, hilos, anzuelos y embarcaciones capaces de realizar largas
travesías AI igual que las restantes invenciones anteriores
(utensilios de piedra, diversos objetos tallados de hueso o asta de
ciervo,vestidos y tiendas fabricados de piel, etc.), o las que se
realizaron durante el Neolítico (la cerámica en primer lugar),
todos estos descubrimientos dieron origen a otras tantas mitologías
y íabulaciones paramitológicas y frecuentemente sirvieron de base a
comportamientos rituales.
Pgs
61 y 62 EL DESCUBRIMIENTO DE LA AGRICULTURA
.
Rudra
lleva trenzados los cabellos (RV I, 114,1,5) y es de color moreno
sombrío (II, 33,5); tiene el vientre negro y la espalda roja. Va
armado de arco y flechas, se viste con pieles de animales y merodea
por las montañas, que son su morada preferida. Está asociado a
numerosos seres demoníacos.
Pag
280
.
90.
ORÁCULOS Y PURIFICACIÓN
Apenas
nacido, gritó Apolo: «Que me den mi lira y mi arco curvo, voy a
anunciar a los hombres la inflexible voluntad de Zeus» {Himno
homérico, 132). En Las Euménides de Esquilo, el dios asegura ante
las Furias que «jamás ha comunicado oráculo alguno sobre hombre,
mujer o ciudad si no fue por orden de Zeus» (w. 616-619). Esta
veneración por el «padre de los olímpicos» explica las relaciones
de Apolo con las ideas del orden y la ley. Durante la época clásica,
Apolo representa ante todo el aspecto legal de la religión. Platón
lo llama «exegeta nacional» {patrios exegetas; Rep., IV, 427 b).
pag
349
.
El
arco, segundo atributo de Apolo, forma también parte del
instrumental chamánico, pero su uso ritual desborda los límites del
chamanismo, y su simbolismo está universalmente difundido. Apolo es
«el que lanza sus dardos desde lejos», pero este mismo epíteto se
aplica también a Rama, a Buda y a otros héroes y personajes
fabulosos. El genio griego, sin embargo, revalorizó brillantemente
este tema arcaico, del mismo modo que acertó a transfigurar las
técnicas y la simbólica chamánicas. Merced a Apolo, el simbolismo
del arco revela otras situaciones espirituales: el dominio de la
distancia y, en consecuencia, el «despego» de lo «inmediato», de
la viscosidad de lo concreto, la calma y la serenidad que implica
todo esfuerzo de concentración intelectual. En resumen, Apolo
representa una nueva teofanía, la expresión de un conocimiento
religioso del mundo y de la existencia humana específicamente griega
e irrepetible. Heráclito afirmaba que la «armonía es el resultado
de una tensión entre contrarios, como la del arco y la lira» (frag.
51). En Apolo son asumidos e integrados los contrarios en una
configuración nueva más amplia y más compleja. Su reconciliación
con Dioniso forma parte del mismo proceso de integración que lo
había promovido al rango de dios tutelar de las purificaciones
después de la muerte de Pitón. Apolo revela a los humanos el camino
que lleva de la «visión» adivinatoria al pensamiento. La dimensión
demoníaca que implica todo conocimiento de lo oculto queda
exorcizada. La lección apolínea por excelencia se expresa en la
famosa fórmula de Delfos: «Conócete a ti mismo». La inteligencia,
el saber, el conocimiento se consideran los modelos divinos
establecidos por los dioses y en primer lugar por Apolo.
Pag
353
.
Es
importante subrayar una diferencia característica entre los
indoeuropeos y los semitas: el valor atribuido a la escritura.
Herodoto (1, 136) refiere que los persas enseñan a sus hijos tres
cosas solamente: montar a caballo, manejar el arco y decir la verdad.
Según un pasaje de los Anales del rey Asurbanipal V, el soberano
semita aprende a cabalgar (y a conducir el carro), a manejar el arco
y «la sabiduría de Nabu y el arte de escribir, siguiendo las
tradiciones de los maestros»
543/544
.
(33d):
Menciones al
arco en otras citas de Mircea Eliade HISTORIA DE LAS
CREENCIAS Y LAS IDEAS RELIGIOSAS // De Gautama Buda al triunfo del
cristianismo VOL II // Barcelona 1999
SIC
“añade
Herodoto: «Otras veces, estos mismos tracios, cuando truena y
brillan los relámpagos, lanzan flechas contra el cielo mientras
amenazan a este dios, pues piensan que no hay ningún otro dios sino
el suyo». A pesar del testimonio de Herodoto (expresado, es cierto,
gramatical y estilísticamente con una extraña negligencia), es
difícil considerar a Zalmoxis y Gebeleizis como una misma divinidad.
Sus estructuras son diferentes y sus cultos no muestran ninguna
semejanza.
Como
más adelante veremos, Zalmoxis no presenta ningún rasgo que haga
pensar en un dios de la tormenta. En cuanto al tiro al arco, podemos
preguntarnos si Herodoto había entendido bien el significado del
rito. Lo más probable es que no se amenazara al dios (Gebeleizis),
sino a las potencias demoníacas que se manifestaban en las nubes.
Dicho de otro modo: se trataría de un acto de culto positivo: se
imitaba, e indirectamente se ayudaba, al dios de los relámpagos
lanzando flechas contra los demonios de las tinieblas
Pg.
212
.
(33e):
Mircea Eliade // HISTORIA DE LAS CREENCIAS Y LAS IDEAS RELIGIOSAS LAS
RELIGIONES EN SUS TEXTOS // VOLUMEN IV // Barcelona 1999
SIC
Hércules,
que había aprendido de Eurito el arte de tensar el arco, recibió
una espada de Hermes, un arco y flechas de Apolo, un escudo de oro de
Efesto y una túnica de Atenea; él mismo se cortó una maza en Nemes
Pag
69
Hércules
aniquiló muchas fieras y puso lospies en Libia, y llegado a
Tartessos erigió en memoria de su viaje dos columnas una frente a
otra en los confines de Europa y Libia. Pero en su viaje se sintió
abrasado por el sol, y Hércules tensó su arco contra el dios, por
lo que éste, admirado de su atrevimiento, le regaló una copa de oro
en la que cruzó el Océano. Una vez llegado a Eritia, se quedó en
el Monte Abas.
Pag
72
Hercules....en
territorio traquinio, y allí alzó una pira, subió a ella y dio
órdenes de que le prendieran fuego. Nadie quiso hacerlo, pero Peas,
que pasaba por allí para atender a su ganado, le puso fuego. A éste
entregó Hércules su arco. Mientras urdía la pira, se dice que una
nube envolvió a Hércules y que lo arrebató al cielo entre el
fragor del trueno. Después se le concedió la inmortalidad, se
reconcilió con Hera y tomó por esposa a Hebe, hija de ésta, de la
que tuvo dos hijos, Alexiares y Aniceto.
Pag
75
Cosmogonía
mesopotámica: Cuando los dioses, sus padres, vieron el fruto de su
palabra, gozosos le rindieron homenaje: «¡Marduk es rey!». Le
entregaron cetro, trono y palü; armas invencibles le dieron, para
ahuyentar al adversario. Fijado así el destino de Bel3, los dioses,
sus padres, le pusieron en el camino del éxito y la victoria El se
hizo un arco, que marcó como arma suya, añadió además la flecha,
fijó la cuerda. Alzó la maza, la empuñó con su diestra. Arco y
carcaj fijó a su costado.
Ante
sí envió el relámpago, de llama abrasadora llenó su cuerpo. Hizo
luego una red para envolver en ella a Tiamat.
Pag.
115 y 116
.
Los
cinco grandes dioses ocuparon sus tronos. Los siete dioses del
destino pusieron a los trescientos en el cielo. Enlil alzó el arco,
su arma, y lo puso ante ellos. Los dioses, sus padres, vieron la red
que había hecho. Cuando contemplaron el arco, y su forma tan hábil,
sus padres alabaron la obra que había realizado. Empuñándolo, Anu
habló en la asamblea de los dioses, mientras besaba el arco:
Pag
120
Adorará
primero los miembros en la puerta este, y luego a Brahma. Ordenará
luego el disco y la maza hacia el sector del sur, y la concha y el
arco hacia la esquina que preside la luna. Ordenará luego las
flechas y el carcaj al costado izquierdo y al derecho de la deidad.
Ordenará después una guarda de cuero y la prosperidad a la
izquierda, y el alimento a la derecha. Venerará con mantras la
guirnalda de flores silvestres, la marca mística Shrwatsa [Visnú
Pags
271/272
.
(34):
Gran
Diccionario Enciclopédico de la Biblia /// Editor
General Alfonso
Ropero Berzosa
Barcelona
2013
Editorial CLIE
SIC
(34a):
ARCO
Heb.
7198 qésheth , de una raíz que significa «doblar», en referencia
a su manufactura, «arco [para disparar]»; gr. toxon, τoξον =
«arco». Instrumento de gran utilidad para la caza, existe en todos
los pueblos desde tiempos remotos, y sin duda es una de las armas más
mortíferas y eficaces en la guerra. Aparece mencionado por vez
primera en la era patriarcal (Gn. 21:20; 27:3; 48:22). Ismael, hijo
de Abraham y Agar, «creció y habitó en el desierto, y llegó a ser
un tirador de arco» (Gn. 21:20). Esaú, hijo de Jacob, era un
excelente cazador con arco (Gn. 27:3). Al principio estaría hecho de
ramas de árbol reforzadas con ataduras. En tiempos posteriores los
arcos estaban hechos de maderas finas y cuero. También se fabricaban
con bronce (Jb. 20:24) o quizás cobre nejushah, más resistentes (2
Sam. 22:5; Sal. 18:34). Otra materia empleada en su manufacturación
era el asta de animal, dispuesta a veces en doble curva a imitación
de los cuernos de los bueyes. La cuerdas de los arcos, yéther, o
methar, estarían hechas de nervios de animales o fibras vegetales, a
juzgar por la expresión «cuerdas frescas, aún no secas» (Jue.
16:7-9). Los > benjaminitas eran maestros en el uso del arco entre
los hebreos (Jue. 20; 1 Cro. 8:40; 12:2; 2 Cro. 14:8; 17:7), sin por
ello menospreciar a los arqueros de Rubén, Gad, Manasés y Efraín
(1 Cro. 5:18; Sal. 78:9).
Las
flechas se llevaban en una aljaba o estuche apropiado. En un
principio debieron ser de junco o caña liviana y con puntas de
sílex, como las de los egipcios; posteriormente fueron de madera
ligera, en la que se insertaba una cabeza de bronce o de hierro. Por
una alusión de Job se deduce que la puntas debían ir untadas de
veneno para hacerlas mas eficaces: «las saetas del Todopoderoso
están en mí, cuyo veneno bebe mi espíritu» (6:4). Se usaban tanto
en la guerra como en la caza. Una de las evidencias de la grandeza y
del poder de Dios es que «hasta los confines de la tierra hace cesar
las guerras; quiebra el arco, rompe la lanza y quema los carros en el
fuego» (Sal. 46:9), algo que hallará su cumplimiento pleno en la
era mesiánica (Os. 2:18). En sentido metafórico se dice que «los
impíos preparan el arco y las flechas para atravesar en oculto a los
rectos de corazón» (Sal. 11:2), «para derribar al pobre y al
necesitado, para matar a los de recto proceder» (Sal. 37:14),
imágenes vivas de las injusticias perpetradas contra los débiles.
El arco, símbolo de poder, aparece en las representaciones de
algunas divinidades paganas. Quebrar el arco de alguien es el
equivalente a terminar con su poder (cf. Sal. 37:15; 76:3; Jer.
49:35; Ez. 39:3; Os. 2:18). En el perdido libro de Jaser se
encontraba el «Canto del Arco», compuesto por David a raíz del
deceso de Saúl, muerto precisamente por el disparo de un arquero, y
de su hijo Jonatán (2 Sam. 1:18-27).
Pag
374
.
(34b):
ATAR
Concepto
representado por numerosos vocablos hebreos, el más común de los
cuales es la raíz verbal 631 asar, אסר
=
«atar, aprisionar, amarrar, ligar»; gr. 1195 desmeúo, δεσμεuω
= «encadenar o atar» con cualquier tipo de ligaduras. Asar se usa a
menudo en relación con caballos y asnos (2 R. 7:10), pues los bueyes
no se «atan», sino que se «uncen» a los carros (1 Sam. 6:7, 10).
Por extensión asar se utiliza en el sentido de «atar» con cuerdas
y grillos (Gn. 42:24; Jue. 15:10, 12-14). La expresión «atar y
desatar» se utilizaba en Israel en sentido figurado y era sinónima
de «ordenar y prohibir», que también se puede entender como
«condenar o perdonar» (Mt. 16:19). Atar y desatar describía en
términos técnicos y judiciales lo que estaba permitido o prohibido
(cf. Jn. 20:23; 16:13). Los judíos, a la hora de recibir a los
doctores o intérpretes de la Ley y de los profetas como tales,
colocaban una llave y un libro en sus manos acompañados de las
siguientes palabras: «Recibe el poder de atar y desatar», a lo que
parece aludir Lucas; «Ay de vosotros, doctores de la ley, que habéis
quitado la llave de la ciencia» (Lc. 11:52). Era un rito de
concesión de autoridad a los nuevos maestros en cuestiones legales y
disciplinarias. Jesús aplica a sus discípulos una autoridad
semejante en el Reino de Dios.
Cuando
Jesús dice: «No he venido para abrogar la ley o los profetas: no he
venido para abrogar, sino a cumplir» (Mt. 5:17), «abolir» es
equivalente a «desatar» o «disolver», y «cumplir» a «confirmar»
o «establecer». Los judíos, que entendieron literalmente la
expresión «atar la ley» (cf. Is. 8:16), confeccionaban filacterias
con textos de la Escritura o pequeños volúmenes escritos atados en
el brazo o la frente.
pag
450
.
(34c):
Caña. Heb. qaneh, a un instrumento y también una
medida equivalente a unos seis codos.
En
Ez. 40:5 se lee: «y la caña de medir que aquel varón tenía en la
mano era de seis codos» (unos 2,7 m.). 6. Cuerda. Heb. gomed . Se
usaba en Israel para medir longitudes de tierras y edificaciones.
Encontramos varias expresiones que se refieren a ello, como en Am.
7:17 (“... tu tierra será repartida por suertes” [lit. por
cuerdas]). Jer. 31:39 dice: “Y saldrá más allá el cordel de la
medida”. Estos y otros usos parecidos señalan una cuerda que se
utiliza para medir. Así, en el Sal. 16:6: “Las cuerdas me cayeron
en lugares deliciosos y es hermosa la heredad que me ha tocado”.
Ezequiel tiene una visión en la que aparece un varón que “tenía
un cuerda de lino en su mano, y una caña de medir” (Ez.
40:3).
Lo mismo ve Zacarías (Zac. 2:1). 7. Heb. tsaad, = «paso» (2 Sam.
6:13).
Pag
3291
REBECA
Heb.
7259 Ribeqah, = «cuerda con nudo corredizo», es decir, mujer joven
de belleza hechizadora; Sept., NT y Josefo Rhebekka, Ῥεβeκκα.
Hija de Betuel (Gn. 22:23) y hermana de Labán,
Pag.
3503
.
(34d):
ARCO
Heb.
7198 qésheth, de una raíz que significa «doblar», en referencia a
su manufactura, «arco [para disparar]»; gr. 5115 toxon, τoξον =
«arco». Instrumento de gran utilidad para la caza, existe en todos
los pueblos desde tiempos remotos, y sin duda es una de las armas más
mortíferas y eficaces en la guerra. Aparece mencionado por vez
primera en la era patriarcal (Gn. 21:20; 27:3; 48:22). Ismael, hijo
de Abraham y Agar, «creció y habitó en el desierto, y llegó a ser
un tirador de arco» (Gn. 21:20). Esaú, hijo de Jacob, era un
excelente cazador con arco (Gn. 27:3). Al principio estaría hecho de
ramas de árbol reforzadas con ataduras. En tiempos posteriores los
arcos estaban hechos de maderas finas y cuero. También se fabricaban
con bronce (Jb. 20:24) o quizás cobre nejushah, más resistentes (2
Sam. 22:5; Sal. 18:34). Otra materia empleada en su manufacturación
era el asta de animal, dispuesta a veces en doble curva a imitación
de los cuernos de los bueyes. La cuerdas de los arcos, yéther, o
methar, estarían hechas de nervios de animales o fibras vegetales, a
juzgar por la expresión «cuerdas frescas, aún no secas» (Jue.
16:7-9). Los > benjaminitas eran maestros en el uso del arco entre
los hebreos (Jue. 20; 1 Cro. 8:40; 12:2; 2 Cro. 14:8; 17:7), sin por
ello menospreciar a los arqueros de Rubén, Gad, Manasés y Efraín
(1 Cro. 5:18; Sal. 78:9).
Las
flechas se llevaban en una aljaba o estuche apropiado. En un
principio debieron ser de junco o caña liviana y con puntas de
sílex, como las de los egipcios; posteriormente fueron de madera
ligera, en la que se insertaba una cabeza de bronce o de hierro. Por
una alusión de Job se deduce que la puntas debían ir untadas de
veneno para hacerlas mas eficaces: «las saetas del Todopoderoso
están en mí, cuyo veneno bebe mi espíritu» (6:4). Se usaban tanto
en la guerra como en la caza. Una de las evidencias de la grandeza y
del poder de Dios es que «hasta los confines de la tierra hace cesar
las guerras; quiebra el arco, rompe la lanza y quema los carros en el
fuego» (Sal. 46:9), algo que hallará su cumplimiento pleno en la
era mesiánica (Os. 2:18).
En
sentido metafórico se dice que «los impíos preparan el arco y las
flechas para atravesar en oculto a los rectos de corazón» (Sal.
11:2), «para derribar al pobre y al necesitado, para matar a los de
recto proceder» (Sal. 37:14), imágenes vivas de las injusticias
perpetradas contra los débiles. El arco, símbolo de poder, aparece
en las representaciones de algunas divinidades paganas. Quebrar el
arco de alguien es el equivalente a terminar con su poder (cf. Sal.
37:15; 76:3; Jer. 49:35; Ez. 39:3; Os. 2:18). En el perdido libro de
Jaser se encontraba el «Canto del Arco», compuesto por David a raíz
del deceso de Saúl, muerto precisamente por el disparo de un
arquero, y de su hijo Jonatán (2 Sam. 1:18- 27).
.
ARCO
IRIS
Heb.
7198 qésheth, gr. 2463 toxon iris. Resultado de la refracción de la
luz en las gotas de lluvia. Dios se lo mostró a Noé como señal de
un pacto por el que no volvería a destruir el mundo con un diluvio
(Gn. 9:13-16). El arco mencionado en Apocalipsis 4:3; 10:1 es un
símbolo de que, a pesar de la transgresión del hombre, Dios ha sido
fiel a su promesa.
Pag
374
.
ARQUERO
Heb.
2876 qashshath, «tirador de arco» (Gn. 21:20); baalé-jitstsim,
«arqueros» (Gn. 49:23); enosh baqqésheth; moreh baqqésheth,= «que
tiran con el arco» (1 Sm. 31:3; 1 Cro. 10:3). De Ismael se dice que
fue arquero (Gn. 21:20; 27:3), pero en referencia a la caza más que
a la guerra. Los persas se distinguieron como arqueros en la
antigüedad (Is. 13:18; Jer. 49:35). Los arqueros representaban una
de las partes más poderosas del ejército, de ahí que la expresión
«fortalecer el arco» (Gn. 49:24) fuera símbolo de poder e
influencia crecientes, mientras que«quebrar el arco» (Os. 1:5; Jer.
49:35) significaba quitar el poder a alguien.
Pag
388
.
CUERDA
Hay
muchas palabras heb. para designar las diferentes clases de cuerdas,
cordones y cordeles, conforme a sus distintos usos o a las materias
de las cuales estaban fabricados, que eran: lino, fibra de palma,
pelo de camello o de cabra, junco, cuero, etc.
1.
El término más usado y que designa la cuerda propiamente dicha es,
de la raíz jabal = «anudar, torcer, trenzar»; Sep. skhoínisma,
perímetron, períkhoron. Hay cognados de este vocablo en arameo,
siríaco, etíope, árabe y acadio. Aparece unas 50 veces en el AT.
Se empleaba para trasladar pesos, fijar las tiendas al suelo,
suspender cortinas, atar animales y prisioneros, etc. (Jos. 2:15; Is.
33:20, 23; Job 4:21; 36:8; Est. 1:6). Designa también la cuerda con
la cual se medían grandes dimensiones, y de ahí vino a ser sinónimo
de tierra, propiedad y herencia (Sal. 16:6; Zac. 2:5). Generalmente
se hacía por simple torsión. Las cuerdas trenzadas eran
consideradas mercancía de lujo (Ez. 27:24). Otras palabras
hebreas
son:
2.
aboth, que hace referencia a su trenzado, que le da fuerza; muy
utilizada para atar a los prisioneros (cf. Ex. 28:14; Job 39:10; Ez.
3:25; 4:8; Os. 11:4; Jue. 15:13, 14; Sal. 2:3; 118:27; 124:4); de
aquí la expresión metafórica del profeta: «Con cuerdas humanas
los atraje, con vínculos de amor» (Os. 11:4).
3.
methar, propiamente la cuerda del arco; también las cuerdas con que
se levantaban las tiendas, el tipo de cordel empleado para usos
técnicos, como medir, dirigir una construcción, nivelar el suelo,
etc.; se traduce al castellano con el nombre genérico de «medida»
(cf. Ex. 35:18; 39:40; Nm. 3:26, 37; 4:26, 32; Is. 54:2; Jer. 10:20;
Sal. 21:12).
4.
jut, prob. significa «cosido, hilo, cordón» (cf. Ecl. 4:12; Gn.
14:23; Jos. 2:18; Jue. 16:12; Cant.4:3; Jer. 52:21).
En
el NT se usa la palabra, gr. 4979 skhoinía, σχοινα,
para indicar las cuerdas (skhoiníon) del látigo con que Cristo
arrojó a los mercaderes del Templo (Jn. 2:15) y las que sostenían
los botes de la nave en que Pablo fue llevado a Roma prisionero (Hch.
27:32). Por su acción de atar y mantener unidas personas o cosas, la
palabra «cuerda» ha pasado a formar parte de nuestro modo de
hablar, p.ej. para denotar una «banda» de hombres (Sal. 119:61), o
una «cuerda» de presos, en términos musicales un «acorde», o
cuerda de sonidos. Se utilizaba también para medir: «tu tierra será
repartida a cordel» (Am. 7:17), y en sentido metafórico designa una
«porción» o asignación de tierra (1 Cro. 16:18; Sal. 105:11; Miq.
2:5) o una «herencia» (Jos. 17:14; 19:9; Sal. 16:6; Ez. 47:13). Por
ello tenía un significado topográfico de región o distrito (Dt.
3:4, 13, 14; 1 R. 4:13). Véase CORDEL.
Pag
934
.
CORDEL
Usado
en Israel para medir longitudes y ordenar tierras y edificaciones,
corresponde a varios términos hebreos:
1.
Heb. jébel, de 2554 jabal = «anudar, atar», de ahí, «cuerda,
cordel, cordón», espec. «línea» para medir: «Derrotó a los
moabitas y los midió con cordel. Los hizo tenderse en el suelo y
midió dos cordeles para que murieran y un cordel entero para que
vivieran» (2 Sam. 8:2); por impl. «porción, heredad» (Am. 7:17).
Así, donde se traducía «las cuerdas me cayeron en lugares
deleitosos» (Sal. 16:6, RV), expresión oscura, ahora se traduce:
«los linderos me han tocado en lugar placentero» (RVA), más
comprensible y significativo.
2.
Heb. 6957 qaw, escrito también = «cordón», espec. para medir (Is.
34:17; Ez. 47:3), ya sea con la idea de construir (Job 38:5; Is.
44:13; Jer. 31:39; Zac. 1:16) o de derribar (2 R. 21:13; Lam. 2:8;
Is. 34:11). En sentido figurado significa «regla» (Is. 28:17, 10,
13; gr. kanón, 2 Cor. 10:13, 15, 16; Gal. 6:16; Flp. 3:16) y también
«rima» o «acorde» musical (1 R. 7:23; 2 Cro. 4:2; Sal. 19:4, en
la Sept. ho phthongos, tal como en Ro. 10:18).
3.
Heb. qaweh = «cuerda» para medir.
4.
Heb. tiqwah , lit. «cuerda, cordón», de la misma raíz que el
anterior. Se menciona solamente en Jos. 2:18, 21 para referirse al
«cordón rojo» que > Rahab ató a la ventana de su casa para
descolgar a los espías y dejó allí como señal para que los
israelitas respetasen su vida y la de los suyos.
5.
Heb. pathil, = «hilo, cordón», usado para medidas de longitud (Ez.
40:3).
Pag
865
.
FLECHA
Heb.
jets,
Arma
arrojadiza impulsada por un arco y consistente en una varilla o asta
provista de una punta en su parte delantera y de una muesca en su
extremo posterior. En un principio debieron estar hechas de junco y
cañas livianas, con puntas atadas de sílex, como las encontradas en
el Paleolítico Superior, época en que se inventó el arco.
Posteriormente, con el descubrimiento de la metalurgia, se utilizó
alguna clase de madera ligera a la que se insertó una cabeza primero
de bronce y luego de hierro. Era un arma de efectos mortíferos y
temible (cf. Sal. 91:5). Por una alusión de Job se deduce que la
puntas debían ir untadas de veneno para hacerlas mas eficaces: «las
saetas del Todopoderoso están en mí, cuyo veneno bebe mi espíritu»
(Job 6:4; cf. Dt. 32:24). Se usaban tanto en la guerra como en la
caza. Se llevaban en una > aljaba (Gn. 27:3; Sal. 127:5; Is.
49:2). Los hebreos utilizaban para la elaboración de flechas
incendiarias un arbusto, heb. Rothem, que crece abundantemente con el
desierto arábigo (Sal 120:4; Job 30:4). De aquí que las flechas san
comparadas a los rayos (cf. Dt. 32:23, 42; Sal 7:13; 120:4; Zac.
9:14).
También
se utilizaban en la adivinación: «Ha sacudido las flechas, ha
consultado por medio de los ídolos domésticos y ha observado el
hígado» (Ez. 21:21), una costumbre presente en muchos pueblos de la
antigüedad.
Como
metáfora denota la lengua asesina de los falsos y mentirosos (Sal
64:3; 129:4; Prov. 25:18; Jer. 9:7). Con frecuencia se utiliza como
símbolo de la calamidad infligida por Dios (Job 6:4; 34:6; Sal 38:2;
Dt. 32:23; cf. Ez.5:16; Zac 9:14). En ocasiones se usa para denotar
peligros repentinos o inevitables (Sal. 91:5).
Pag
1579
.
(35):
Egipto:
signos y símbolos de lo sagrado /// Elisa
Castel Ronda – Agosto de 2007
SIC
ANJ
Como
regla aplicable a los símbolos egipcios podríamos decir que todos
los que tienen forma de anillo o nudo representan lo ilimitado,
aquello que está unido firmemente. Como veremos en ambos casos se
encuentra el Anj, e símbolo solar más habitual en la iconografía
egipcia al encontrarse en forma de amuleto, formando parte de frisos,
cajas, espejos, elementos de joyería, etc En algunos lugares aparece
citada como cruz ansada (crux ansata) puesto que la iglesia Copta la
considera un lazo, mientras que otros piensan que podría ser la
parte superior de una sandalia, el cordón umbilical anudado….
Puede aparecer sola o compuesta, es decir, acompañada de otros
símbolos como son el pilar Dyet y el cetro Uas, siendo este conjunto
el que formaba parte del cetro que llevaban los dioses Sokar, Ptah y
Osiris. Lo que parece estar fuera de toda duda es que el Anj suelen
llevarlo los dioses, que lo sujetan dela parte superior y lo
aproximan a la nariz o a la boca del individuo situado frente a ellos
para ofrecerles ese “aliento vital”, para facilitarles la
respiración divina y esa vida ultra terrena vital para el fallecido.
Por todo ello, para los seres vivos el Anj simbolizaba la vida, el
aire y por extensión el agua (la fuente de vida) así como la vida
eterna y la fuerza vital para los difuntos. Ocasionalmente, también
aparece en manos de los miembros de la realeza siempre que se
representen una vez fallecidos, tras haber sido juzgados por sus
actos terrenales y considerados capaces de habitar en el Más Allá.
En el Reino Nuevo, y en concreto en época de Ajenatón (Amenhotep
IV), se aprecia en las manos que salen del disco, es decir, al final
de los rayos solares que daban vida a la tierra y a todos sus
moradores.
.
(35b):
CANCHO
ROANO: EL PROCESO DE PRIVATIZACIÓN DE
UN ESPACIO IDEOLÓGICO
// TRABAJOS DE
PREHISTORIA 62, n.o 2, 2005, pp. 105 a 124 // JAVIER
JIMÉNEZ ÁVILA
SIC
sobre el signo semejante al de Tanit:
Esta
estructura se ha asociado
con una funcionalidad cultual, y se ha descrito como altar (Celestino
1997: 372-373).
También
se ha señalado la ausencia de paralelos peninsulares para esta forma
y su similitud con el signo egipcio chen, que a su valor como símbolo
de eternidad añade una carga profiláctica aplicable, sobre todo, a
personajes de condición real. Este valor semántico alcanza su
máxima expresión cuando el anillo chen se desarrolla y transforma
en el famoso cartucho que envuelve (protege) el nombre del faraón
(Lurker 1974; Wilkinson 1992). Este signo anular fue ampliamente
representado en el arte egipcio, de donde lo tomarían los fenicios,
quienes lo trasladaron a Occidente en la época de la colonización.
Da fe de ello su aparición en un conocido brazalete áureo hallado
en Tharros (Cerdeña)
fechable en el siglo VI a. C., donde lo hallamos sostenido
por las garras de un Horus-jeper tetráptero, en disposición cercana
a modelos nilóticos (Parrot et al. 1976: 234). Es importante hacer
todas estas constataciones porque en la iconografía fenicia los
seres alados desarrollan también una función protectora de la
realeza, lo que nos lleva a admitir la posibilidad de que, dentro de
este mismo contexto iconológico fenicio, el signo chen mantuviera su
valor semántico originario en tanto que elemento preservativo de la
figura regia. Si ello es así, lo más posible es que la adopción de
ese emblema para conformar el altar de la fase C de Cancho Roano
revista esta significación de protección del poder real y,
consecuentemente, que debamos considerar la existencia de una
intencionalidad
de
marcar la condición regia y aristocrática –en todo caso dotada de
un fuerte componente ideológico– de este espacio sacro desde sus
primeras fases constructivas.
Pag
113
.
(36):
LAS
ROBERT
GRAVES /// LOS
MITOS GRIEGOS II
SIC
(36a):
Sobre la tumba de los infortunados pretendientes de
Hipodamía, en el lado más lejano del río Alfeo, erigió Pélope un
alto túmulo y les rindió también a ellos honores de héroes; y
alrededor de un estadio de distancia, más o menos, se halla el
templo de Ártemis Cordas llamado así porque los seguidores de
Pélope celebraron allí sus victorias bailando la Danza de la
Cuerda, que habían llevado de Lidia
Pag
23
.
(36b):
Los arqueros griegos
y romanos estiraban la cuerda del arco hasta el pecho, como hacen
los niños, y su alcance eficaz era tan corto que la jabalina siguió
siendo la principal arma arrojadiza de los ejércitos romanos hasta
el siglo VI d. de C., cuando Belisario armó a sus catafractarios con
arcos pesados y les enseñó a estirar la cuerda hasta la oreja, a la
manera escita. La puntería exacta de Heracles la explica, en
consecuencia, la leyenda de que su instructor era el escita Téutaro,
nombre formado al parecer de teutaein, «practicar asiduamente», lo
que no parece haber hecho el arquero griego corriente. Quizá se deba
a la sobresaliente habilidad con que los escitas manejaban el arco el
que se los describiera como descendientes de Heracles; y se decía
que había legado un arco a Escites, el único de sus hijos que podía
encorvarlo como él.
Pag
65
.
(37):
Sobre
la danza Kordax
Pausanias,
Descripción de Grecia 6. 22. 1 :"Se ven rastros de un santuario
de Artemisa, apodada Kordax [en Pisa en Élide] porque los seguidores
de Pélope celebraron su victoria al lado de esta diosa y bailaron el
cordax, una danza peculiar de los habitantes de los alrededores del
monte Sípilo [en Lidia]".
https://www.theoi.com/Cult/ArtemisCult2.html#:~:text=%22One%20sees%20traces%20of%20a,C1st%20B.C.%20to%20C1st%20A.D.)%20:
Kordax:
Dance lives fruitfulness, very popular, of Lydian origin (9),
devoted to Artemis Kordaka (10). With the opposition to the emmeleia,
this dance was of a sharp and carried nature. From its vehement pace,
it degenerated rather quickly into a licentious dance and bouffonne
that Aristophanes (Clouds, 555 sq.) stated to proscribe its parts and
that Demosthenes (Olynthiennes, II, 18) and a little later
Theophrastus (Characters, VI, 1), condemned with glare.
Greek
dances of Antiquity recreated by Maurice Racol communication by
Denise Jourdan-Hemmerdinger, musicologist,
chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/http://ancientgreekpandect.raftis.org/wp-content/uploads/2018/05/Argos2.pdf#:~:text=Kordax:%20Dance%20lives%20fruitfulness%2C%20very%20popular%2C%20of,Theophrastus%20(Characters%2C%20VI%2C%201)%2C%20cond
Kordax,
the ancient satirical dance
Kordax has
been the most obscene and provocative dance of comedy and is
characterized as “orchesis of the hips”, literally meaning
‘moving your hips and thighs in a provocative way. Therefore, it is
claimed to be the ancestor of belly dance.
In
ancient tragedy (in Cratinus, appr. 450 b.C.) the dance was described
like this: with closed legs, we perform movements swinging the body
forward and the arms alternately strained – like a sword –
forward and upwards. In these moves that are mentioned in
Aristophanes comedies, one can add the shaking of the leg towards the
back and the rooster move. Moreover in texts and vases we find more
moves of this kind of dance (circular move of the hips, jumping on
one leg, shaking the belly etc.)
These
dances were performed by men, sometimes dreesed in womens clothing.
When danced by women, they used to wear phalluses in front of them.
According
to Athinaius, “Kordax dance was too provocative for the Greeks”,
while Plydeykis (IV, 99) characterizes this dance as a comic one.
“Kordax as a satirical, comic dance”.
The
word Kordax appears in Aristophanes comedy “Nefeles” for the
first time on 423b.C.
https://phalliphoria.gr/en/research-and-study/kordax/#:~:text=Kordax%2C%20the%20ancient%20satirical%20dance,C.
.
(38):
Graves
Robert; LOS
MITOS GRIEGOS I // MADRID 1985
SIC
(38a):
Se
dice que Ngame dio a luz los cuerpos celestiales por sus propios
esfuerzos (véase 1.1) y que luego dio vida a los hombres y animales
arrojando flechas mágicas con su arco en forma de luna nueva a sus
cuerpos inertes. También se dice de ella, en su aspecto homicida,
que quita la vida, como hacía su equivalente la diosa Luna Ártemis
Pag
20
(38b):
Apolo, el hijo que tuvo Zeus con Leto, era sietemesino,
pero los dioses se desarrollan rápidamente. Temis le alimentó con
néctar y ambrosía y cuando amaneció el cuarto día pidió un arco
y flechas, que Hefesto le proporcionó inmediatamente. Dejó Délos y
se dirigió directamente al monte Parnaso, donde acechaba la
serpiente Pitón, enemiga de su madre, y la hirió gravemente con sus
flechas.
Pag
81
(38c):
Artemis, hermana de Apolo, está armada con arco y flechas como él;
posee el poder de producir pestes y la muerte súbita entre los
mortales y también el de curarlos. Es la protectora de los niños
pequeños y de todos los animales que maman, pero también le gusta
la caza, especialmente la de venados
Pag
89
Artemis
les pidió audazmente que abandonaran por un rato la gamella de
Posidón y le hicieran a ella un arco de plata con una aljaba llena
de flechas (…) Probó su arco de plata cuatro veces: sus dos
primeros blancos fueron árboles, el tercero una fiera
Pag
90
La
Doncella del Arco de Plata, a la que los griegos incluían en la
familia olímpica, era el miembro más joven de la Tríada de
Artemis. «Artemis» era un título más de la triple diosa Luna y,
por lo tanto, tenía derecho a alimentar a sus ciervas con trébol,
símbolo de la trinidad. Su arco de plata representaba a la luna
nueva
Pag
92
(38d):
Otra versión de la muerte de Orion se registra en una de
las tablillas hititas de Ras Shamra. Anat, o Anatha, la diosa de la
Batalla, se enamoró de un bello cazador llamado Aqhat, y cuando él
se negó ofensivamente a entregarle su arco, pidió al sanguinario
Yatpan que se lo robara. Con gran pesar de ella, el torpe Yatpan no
sólo mató a Aqhat, sino que además dejo caer el arco en el mar. El
significado astronómico de este mito es que Orion y el Arco —una
parte de la constelación a la que los griegos llamaban «El Perro»—
se hunden bajo el horizonte meridional durante dos meses enteros cada
primavera.
Pag
171
.
(39):
JOSÉ
M.ª ÁLVAREZ MARTÍNEZ // La
representación de Orfeo y los animales en la musivaria hispana //
Revista de Estudios Extremeños, 2017, Tomo LXXIII, Número III, pp.
2459-2478 2459 // Museo Nacional de Arte Romano
.
(40):
LA
LIRA COMO MITO Y SÍMBOLO EN LA ANTIGUA GRECIA // Laura
Castelo Vázquez // Universidad Politécnica de
Valencia (julio 2019) //
Máster
Universitario en Música
.
(40a):
SIC Idem (40)
A
la familia de la lira pertenecen las siguientes tipologías que
recogen García y Rodríguez (2017) en su artículo sobre la
reconstrucción de las liras griegas primitivas: chelys (...)
bárbiton (...) kythara (...) phorminx (...) Kylix
Pag
11
.
(40b):
SIC Idem (40)
LINO
Héroe
cantor, protagonista de diferentes mitos cuyo elemento en común es
siempre su relación con la música y el canto. Hijo de Apolo, se
convirtió en el instructor musical de Heracles, a quien enseñó el
arte de la lira. En una ocasión que reprendió duramente a su
discípulo, éste enfureció de tal manera que le golpeó con el
propio instrumento causándole la muerte.
Pag.
31
.
(40c):
SIC Idem (40)
La
Apolodoro (1987, p. 140)
especifica las armas, todas musicales, que utilizaban para persuadir
a los marineros:
[…]Las
Sirenas eran hijas de Aqueleo y Melpómene, una de las Musas; eran
Pisínoe, Agláope y Telxiepia. Una de ellas tocaba la cítara, otra
cantaba y la tercera tocaba la flauta, y con estas artes persuadían
a los navegantes para que se quedasen; tenían de los muslos para
abajo formas de pájaros.[…]
Contenido
simbólico presente en el mito: la lira como elemento persuasivo y
vinculada a actitudes crueles o vengativas.
.
(40d):
SIC Idem (40)
AQUILES
Uno
de los más famosos héroes griegos y protagonista de La Ilíada,
Aquiles asedió la ciudad de Troya y fue el encargado de dar muerte a
Héctor. Personaje bélico por excelencia, es el único hijo
engendrado de un mortal y una diosa (Peleo y Tetis). El tema central
de La Ilíada es precisamente su cólera difícil de aplacar, donde
se nos muestra como un guerrero firme y cruel con sus enemigos. Pero
también conocemos otra vertiente del héroe, que nos describe así
Grimal (1984, p. 43):
[…]El
retrato homérico de Aquiles es el de un joven de gran belleza:
cabello rubio, ojos centelleantes y poderosa voz. Desconocedor del
miedo, su mayor pasión es la lucha. Es violento y ama la gloria por
encima de todo. Pero su carácter tiene facetas más dulces, casi
tiernas. Músico, sabe aquietar las preocupaciones con la lira y el
canto.[…] ODISEA
Su
educación corrió a cargo de Quirón, el centauro sabio conocedor de
diversas artes, entre ellas la música y la medicina. Le enseñó a
manejar el arco, lanzar el disco y a tocar la lira. Un pasaje de La
Ilíada nos narra cómo el héroe bélico por excelencia también se
deleitaba con la delicadeza de la música:
Pag
33
.
(40e):
SIC Idem (40)
MEGACLO
Megaclo
es una de las hijas de Macar, rey de Lesbos. Éste era un hombre
violento que maltrataba a su esposa, la madre de Megaclo. El plan que
trazó para frenar la crueldad de su padre fue tomar por sirvientas a
las siete Musas de Lesbos, a quienes mostró el arte de la lira. Con
sus conciertos lograron aplacar la violencia de Macar, quien
finalmente comenzó a tratar con dulzura a su mujer:
Pag
34
.
(40f):
SIC Idem (40)
ERATO
Y TERPSÍCORE
Dos
de las nueve Musas, hijas de Zeus y Mnemosine. Erato es la
representante de la poesía lírica, especialmente la amorosa y sus
atributos son la lira y el arco. Su nombre contiene la misma raíz
que el dios Eros, con el que comparte el sentimiento amoroso que
ambos inspiran. Terpsícore promueve la danza y su atributo es la
cítara. Según Grimal (1984) aparece en algunos relatos como la
madre de las sirenas y también como madre de Lino, todos ellos
personajes relacionados con nuestro instrumento.
[…]Eran,
según la tradición, las cantoras de los dioses y protectoras de las
artes; nueve en total: Calíope de la poesía heroica, Clío de la
historia, Melpómene de la tragedia, Talia de la comedia, Euterpe de
la música, Terpsícore de la danza, Erato de la lírica, Polimnia
del canto y Urania de la astronomía.[…]
Contenido
simbólico presente en el mito: la lira vinculada al arco.
Pag
35
.
(40g):
SIC Idem (40)
“No
comprenden cómo lo divergente converge consigo mismo; ensamblaje de
tensiones opuestas, como el del arco y el de la lira.” Heráclito
de Éfeso (s.VI a. C.) nombra la lira en uno de los fragmentos que
conservamos de sus reflexiones. FRAGMENTOS
Así,
la lira se establece aquí, junto al arco, curiosamente su
antecedente instrumental, como ejemplos de armonía que es reguladora
de elementos opuestos. Las cuerdas, tanto del arma como del
instrumento, producen una tensión que ha de soportar el cuerpo del
artefacto. Dicha tensión ha de ser calculada, ya que en exceso
destruiría el objeto y por defecto carecería de utilidad. Este
juego de tensiones y equilibrio será uno de los conceptos
recurrentes asociados a nuestro instrumento.
Pag
36
.
(40h):
SIC Idem (40)
La
lira, la cítara o el arpa no son un simple ensamblaje de piezas de
madera que producen vibraciones armoniosas. Representan el orden, el
ajuste, el equilibrio. Nuestro instrumento sirve de ejemplo cuando se
quiere aludir a una concordancia, a la proporción. Afinar la lira no
es sólo ajustar la altura de las notas, es una metáfora del alma y
de cómo ésta también debe estar ajustada y temperada. No es que se
considere el instrumento como un objeto divino en sí, sino más bien
el objeto terrenal más claro para ejemplificar ideas abstractas,
puras e inmateriales. Por eso la lira será una puerta de acceso a la
divinidad y se le considerará una “escalera mística” que
facilita el acceso al otro mundo.
(…)
La
lira es un conjunto de tensiones en equilibrio: unas cuerdas sujetas
a un bastidor, tensadas en su justa medida y percutidas con
suficiente fuerza para hacerlas vibrar y suficiente delicadeza para
extraer un sonido agradable. Todo ello se transforma en la excusa
para asociar un instrumento con una forma de hacer: ya sea música,
política, moral o matemáticas.
En
música la lira es Apolo, equilibrio, belleza y mesura. Con Orfeo se
representará además el poder de llegar a lo más profundo del ser,
tan recóndito como el inframundo al que tuvo que acceder él mismo.
Así, la lira sirve para llegar hasta los confines del ser humano y a
la vez para extraer nuestro cargamento emocional más escondido
(recordemos los textos de la Introducción a este trabajo). La lira
sigue siendo un arma como fue en sus inicios, un instrumento
aparentemente delicado pero al que se le atribuyen capacidades casi
milagrosas. En el lado contrario, la música interpretada con flauta
o aulos se asocia en los mitos a Dioniso: es una música rítmica,
orgiástica y relacionada con la danza. Los instrumentos de viento no
pueden recitar un texto mientras suenan y, como hemos visto, se
consideraban moralmente inferiores y no aptos para la educación.
Otra
unión mítica es la de la lira y el arco, cuyo simbolismo es igual
de amplio e interesante. La tensión del arco es energía calculada
capaz de matar a gran velocidad. Las flechas simbolizan los rayos del
Sol (recordemos que Apolo es la divinidad solar y sus epítetos más
comunes “flechador” o “el que hiere de lejos”) y el arco y la
flecha representan la velocidad con que te hiere tanto la muerte como
el amor (así actúa Cupido). La flecha con su luz penetra la
oscuridad de la ignorancia, convirtiéndose en símbolo de
conocimiento. Lira y arco son instrumentos simbólicos para guiarnos
hacia lo profundo, complejo y más desconocido del ser.
(...)
La
música era considerada un elemento sanador, especialmente para los
pitagóricos y para la religión órfica. Y el instrumento que portan
los personajes relacionados con la curación, la sanación o la
protección será la lira, muy relacionada además con la medicina:
Quirón, Apolo, Orfeo. A este último le protege y guía en su viaje
al inframundo.
Pag
64 a 66
(...)
Por
último, uno de los conceptos más interesantes y quizás más
reveladores de los que hemos tratado: la lucha de contrarios.
.
(41):
Robert Graves, LOS MITOS GRIEGOS II //
Madrid 1985
(obra
que hemos citado repetidamente) SIC:
Eumolpo
enseñó a Heracles a cantar y tocar la lira, en tanto que Lino, hijo
del dios fluvial Ismeno, le inició en el estudio de la literatura.
En una ocasión en que Eumolpo estuvo ausente, Lino le dio también
lecciones de lira; pero Heracles se negó a cambiar los principios
que le había enseñado Eumolpo, y como Lino le golpeó por su
terquedad, lo mató con un golpe de la lira. En su juicio por
homicidio, Heracles citó la ley de Radamantis que justificaba la
resistencia enérgica a un agresor, y así consiguió que lo
absolviesen. Sin embargo, Anfitrión, temiendo que el muchacho
pudiera cometer más delitos de violencia, lo envió a una hacienda
de ganado,
pag
63
4.
Como la cosecha del lino era la ocasión para los cantos fúnebres y
la trituración rítmica, y como en el solsticio estival —a juzgar
por los ejemplos suizos y suabos citados en Golden Bough de Frazer—
los jóvenes saltaban alrededor de una hoguera para que el lino
creciera a gran altura, se suponía la existencia de otro Lino
místico, uno que llegó a la edad viril y fue un músico famoso,
inventor del ritmo y la melodía
Este
Lino tenía por madre a una Musa y por padre al Hermes arcadio, o al
Eagro tracio, o Magnes, el antepasado epónimo de los magnesios; en
realidad no era heleno, sino guardián de la cultura pelasga
pre-helena, que incluía el calendario de árboles y el saber acerca
de la Creación. Apolo, quien no toleraba rivales en música —como
lo demostró en el caso de Marsias (véase 21.f)— lo mató, según
se dice, indirectamente; pero ésta era una versión errónea, pues
Apolo adoptó y no mató a Lino. Posteriormente se atribuyó su
muerte más apropiadamente a Heracles, patrono de los
invasores
dorios incivilizados.
5.
A Lino se le llama hermano de Orfeo a causa de la semejanza de su
destino. En los Alpes austríacos (según me informa Margarita
Schón-Wels) no se admite a los hombres en la cosecha del lino, ni en
el proceso de secarlo, golpearlo y macerarlo, ni en las hilanderías.
E1 espíritu gobernante es la Harpatsch, una bruja aterradora, con
las manos y la cara tiznadas con hollín. Si se encuentra
accidentalmente con algún hombre lo abraza, le obliga a bailar, le
acomete sexualmente y le tizna con hollín. Además, las mujeres que
golpean el lino, llamadas Bechlerinnen, persiguen y rodean a todo
extraño que se introduce por error entre ellas. Le obligan a
tenderse en el suelo, lo pisotean, le atan las manos y los pies, lo
envuelven en estopa, le estregan la cara y las manos con desechos de
lino punzantes, lo frotan contra la corteza áspera de un árbol
derribado y por fin lo hacen rodar por la ladera. En las cercanías
de Feldkirch sólo hacen que el transgresor se acueste y pasan sobre
él, pero en otras partes le abren la bragueta e introducen en ella
desechos de lino, y eso es tan doloroso que tiene que escapar con las
piernas desnudas. En las cercanías de Salzburgo las Bechlerinnen
mismas le quitan los pantalones y amenazan con castrarlo; cuando
huye, purifican el lugar quemando ramitas y entrechocando las hoces.
6.
Poco se sabe de lo que sucede en las hilanderías, pues las mujeres
guardan el secreto; excepto que cantan un canto fúnebre llamado el
Flachses Qual («Tormento del Lino»), o Leinenklage («Lamento del
Lino»). Parece probable, por tanto, que las mujeres que cosechaban
el lino solían apresar, atacar sexualmente y desmembrar a un hombre
que representaba el espíritu del lino; pero como éste fue también
el destino de Orfeo, quien protestó contra los sacrificios humanos y
las orgías sexuales (véase 28.b), se ha descrito a Lino como su
hermano. La Harpatsch resulta familiar: es la bruja de la cosecha de
cereal, representante de la diosa Tierra. Se entrechocan las hoces
solamente en honor de la luna; no se las utiliza en la cosecha del
lino. Se atribuye a Lino la invención de la música porque esos
cantos son puestos en boca del propio espíritu del lino y porque
algunas cuerdas de lira se hacían con hilo de lino.
Pag
148
Poco
se sabe de lo que sucede en las hilanderías, pues las mujeres
guardan el secreto; excepto que cantan un canto fúnebre llamado el
Flachses Qual («Tormento del Lino»), o Leinenklage («Lamento del
Lino»). Parece probable, por tanto, que las mujeres que cosechaban
el lino solían apresar, atacar sexualmente y desmembrar a un hombre
que representaba el espíritu del lino; pero como éste fue también
el destino de Orfeo, quien protestó contra los sacrificios humanos y
las orgías sexuales (véase 28.b), se ha descrito a Lino como su
hermano. La Harpatsch resulta familiar: es la bruja de la cosecha de
cereal, representante de la diosa Tierra. Se entrechocan las hoces
solamente en honor de la luna; no se las utiliza en la cosecha del
lino. Se atribuye a Lino la invención de la música porque esos
cantos son puestos en boca del propio espíritu del lino y porque
algunas cuerdas de lira se hacían con hilo de lino.
Pag
148
.
(42):
Sobre Atlante y sus hijas,
referimos las citas que contiene la página de THEOI
MITOLOGÍA GRIEGA https://www.theoi.com/Titan/TitanAtlas.html
https://www.theoi.com/Titan/TitanAtlas.html#:~:text=349%20ff%20:,great%20matters%20and%20encounter%20misfortune.
ATLAS
PADRE DE HÍADES PLÉYADES Y HESPÉRIDES Las
hijas de Atlas fueron las ninfas estelares Pléyades e Híades, y su
hijo, el hermoso joven Hias. Tras su muerte, Hias fue colocado en los
cielos como la constelación de Acuario, el león que lo mató como
Leo (Acuario y Leo se veían salir y ponerse en oposición), y sus
hermanas como las Pléyades y las Híades. Probablemente estaba
estrechamente relacionado con Hilas, el amado aguador de Heracles.
Homero,
Odisea 1, 52 y sigs. (trad. Shewring) (epopeya griega del siglo VIII
a. C.): «Una isla bañada por las olas [Ogigia], una isla boscosa en
el ombligo de los mares. Una diosa [Kalypso (Calypso)] ha fijado allí
su morada cuyo padre es Atlas el funesto». Hesíodo, Fragmento de
astronomía 1 (trad. Evelyn-White) (epopeya griega del siglo VIII o
VII a. C.): "Las tormentosas Peleiades (Pléyades) ... la
encantadora Teygeta (Taygeta), y Elektra (Electra) de rostro oscuro,
y Alkyone (Alcyone), y la brillante Asterope, y Kelaino (Celaeno), y
Maya, y Mérope, a quien engendró el glorioso Atlas". Esquilo,
Fragmento 172 (de Ateneo, Deipnosofistas 11. 80. 491A) (trad. de Weir
Smyth) (tragedia griega del siglo V a. C.): "Y las que llevan el
nombre de las siete hijas de Atlas lamentaron a menudo la suprema
labor de su padre de sostener el cielo, mientras que como Peleiades
(Pléyades) sin alas tienen la forma de fantasmas de la noche [es
decir, las Peleiades son estrellas]". Pseudo-Apolodoro,
Bibliotheca 3. 110 (trad. Aldrich) (mitógrafo griego del siglo II d.
C.): "A Pleione, hija de Atlas y Océano (Océano), le nacieron
en la Cilena arcadia (Cileno arcadio) siete hijas llamadas las
Pléyades, cuyos nombres son Alción (Alción), Mérope, Celeno
(Celaeno), Electra (Electra), Estérope, Taigeta (Taigeta) y Maya".
Pausanias, Descripción de Grecia 3. 18. 10 - 16 (trad. Jones)
(Diario de viaje griego del siglo II d. C.): "[Entre las escenas
representadas en el trono de Apolo en Amyklai (Amiclas), cerca de
Esparta:] Para describir los relieves... Poseidón y Zeus llevan a
Taigeta, hija de Atlas, y a su hermana Alción. También hay relieves
de [su padre] Atlas". Pseudo-Hyginus, Prefacio (trad. Grant)
(mitógrafo romano C2nd AD):
"De Atlas y Pleione [nacieron]:
Maia, Calipso, Alcyone, Merope, Electra, Celaeno".
Pseudo-Hyginus, Fábulas 192:
«Atlas, por Pleione o una
Oceanítida [Oceánida], tuvo doce hijas y un hijo, Hyas. El hijo fue
asesinado por un jabalí o un león, y las hermanas, de luto por él,
murieron de pena. Las cinco primeras en ser colocadas entre las
estrellas ocupan su lugar entre los cuernos del toro —Fesila,
Ambrosía, Coronis, Eudora y Polixo— y se llaman, por el nombre de
su hermana, Hyades... Las demás hermanas, que posteriormente
murieron de pena, fueron convertidas en estrellas y, por ser muchas,
se llamaron Pléyades». Pseudo-Hyginus, Fabulae 248: "Hyas,
hijo de Atlas y Pleione, [fue asesinado] por un jabalí o por un
león". Ovidio, Metamorfosis 2. 750 y ss. (trad. Melville)
(epopeya romana, siglos I a. C.-I d. C.):
«Atlantius [es decir,
Hermes], nieto de Pleione». [Nota: Hermes se titula Atlantios, ya
que es hijo de Maya, hija de Atlas y Pleione]. Ovidio, Metamorfosis
6. 172 y sigs.: "Mi madre [Dione] [Niobe] es hermana de las
Pléyades. Ese gran gigante, Atlas, cuyos hombros sostienen el cielo
que gira, es un abuelo". Ovidio, Fastos 5. 79 y sigs. (trad.
Boyle) (poesía romana, siglos I a. C. a I d. C.): "La titán
Tetis estuvo casada en una ocasión con Océano, cuyas aguas
translúcidas bañan la vasta tierra. Su hijo Pléyone se aparea con
Atlas, que se eleva por los cielos (así dice la historia), y da a
luz a las Pléyades". Ovidio, Fastos 5. 164 ss.: «Atlas aún no
había cargado con el Olimpo, cuando nació la bella y atractiva
Hias. Etra, hija de Océano, lo dio a luz a él y a las Ninfas en
partos oportunos, pero Hias nació primero... [Hyas, mientras cazaba]
buscó la guarida y la cría de la leona recién nacida y fue presa
sangrienta de la bestia libia. Su madre sollozó por Hias, sus
tristes hermanas sollozaron y Atlas, cuyo cuello arrastraría el
mundo». Ovidio, Heroides 16. 62 ff (trad. Showerman) (poesía
romana, siglo I a. C. a siglo I d. C.): "[Hermes] impulsado
sobre veloces alas, el nieto del poderoso Atlas y Pelión".
Virgilio, Eneida 8. 134 y sigs. (trad. de Day-Lewis) (épica romana
del siglo I a. C.): «[Eneas se dirige al rey Evandro del Lacio:]
Dárdano, progenitor y fundador de la ciudad de Ilión, nacido, según
sostienen los griegos, de Electra, hija de Atlas, navegó hacia
nuestra tierra teucra. Sí, el padre de Electra fue el poderoso
Atlas, que sostiene sobre sus hombros el firmamento celestial. Ahora
bien, Mercurio [Hermes] es vuestro padre, Mercurio, a quien la bella
Maya concibió y dio a luz en la cima nevada de Cilene. Pero Maya, si
creemos en todos los relatos que hemos escuchado, fue engendrada por
Atlas, el Atlas que sostiene el cielo estrellado».
(43):
Sobre
Atlante como padre de las Hespérides referimos las citas clásicas
que recoge THEOI MITOLOGÍA GRIEGA
https://www.theoi.com/Titan/TitanAtlas.html
https://www.theoi.com/Titan/TitanAtlas.html#:~:text=349%20ff%20:,great%20matters%20and%20encounter%20misfortune.
HIJAS Diodoro
Sículo, Biblioteca de Historia 4. 26. 2 (trad. Padre Viejo)
(historiador griego, siglo I a. C.): «Ahora bien, Héspero (Héspero,
Atardecer) engendró una hija llamada Hesperis (Atardecer), a quien
dio en matrimonio a su hermano [Atlas] y en cuyo honor la tierra
recibió el nombre de Hesperitis; y Atlas engendró de ella siete
hijas, que recibieron los nombres de su padre Atlántidas y de su
madre Hespérides». Pseudo-Hyginus, Astronomica 2. 3 (trad. Grant)
(mitógrafo romano del siglo II d. C.): "Ferécides [mitógrafo
griego del siglo V a. C.] dice que... las hijas de Atlas [las
Hespérides] no dejaban de recoger las manzanas [doradas] de los
árboles". LAS
HESPÉRIDES DIOSAS DEL TARDE Y DEL ATARDECER Las
Hespérides eran diosas del jardín de las manzanas de oro en el
extremo oeste. El brillo dorado de estas manzanas seguramente se
consideraba la fuente de las puestas de sol. Fragmentos anónimos de
la lírica griega V 1023 (del Papiro de Berlín) (trad. de
Campbell):
«Los directores del coro de las Hespérides (Tardes)
conducen su carro de dos caballos por el camino de la noche hacia el
nuevo punto de inflexión, donde Nix (Noche) pasa a través del
resplandor portador de luz en el aire oriental; y ella trae la luz
del día, volando sobre la ola brumosa, una guía para los
marineros». Quinto de
Esmirna, Caída de Troya 2. 418 ss. (trad. Vía) (epopeya griega del
siglo IV d. C.): "[Memnón se dirige a Aquiles:] 'Soy de
nacimiento divino, hijo poderoso de Eos (Aurora), criado a lo lejos
por las esbeltas Hespérides (Tardes), junto al río Océano.'.
(44):
Sobre
Atlante como y las columnas de Hércules, recogemos las citas que
menciona THEOI
MITOLOGÍA GRIEGA https://www.theoi.com/Titan/TitanAtlas.html
https://www.theoi.com/Titan/TitanAtlas.html#:~:text=349%20ff%20:,great%20matters%20and%20encounter%20misfortune.
ATLAS
Y LOS PILARES DE HERCULES: Se
dice que Heracles, en su afán por conseguir las Manzanas de las
Hespérides, erigió pilares en los confines de la tierra,
presumiblemente para aliviar al titán Atlas de su carga. Homero
describe al titán como su guardián, y Píndaro menciona su
liberación. Homero, Odisea 1, 52 y sigs. (trad. Shewring) (epopeya
griega del siglo VIII a. C.): «Atlas el funesto; conoce las
profundidades de todos los mares y es él, y no otro, el que guarda
(o sostiene) los altos pilares que separan el cielo y la tierra».
Píndaro, Oda Pítica 4. 290 y sigs. (trad. de Conway) (lírica
griega, siglo V a. C.): "¿Acaso el gran Atlas no lucha ahora
por soportar el peso del cielo, lejos de la tierra de sus padres y de
sus posesiones? Pero el todopoderoso Zeus liberó a los Titanes
[incluido Atlas], pues a medida que pasa el tiempo y amaina la brisa,
las velas se hizan de nuevo"
(45):
MENCIONES
DE LA ATLÁNTIDA EN LA OBRA DE PLATÓN. SEGÚN EL LIBRO:
DIÁLOGOS
VI
FILEBO, T1MEO, CR1T1AS //TRADUCCíONES, INTRODUCCIONES Y NOTAS POR
Ma. Angeles Duran y Francisco Lisi // Gredos Madrid 1992
.
En
el diálogo Timeo, Critias refiere, entonces, una historia que Solón
había escuchado en Egipto y que muestra cómo la Atenas primordial
rechazó la invasión de los atlántidas y liberó Europa, Africa y
Asia (20d-26c)
(45a):
Timeo (20d-26c) :
“En
efecto, nuestros escritos refieren cómo vuestra ciudad detuvo en una
ocasión la marcha insolente de un gran imperio, que avanzaba del
exterior, desde el Océano Atlántico, sobre toda Europa y Asia. En
aquella época, se podía atravesar aquel océano dado que había una
isla delante de la desembocadura que vosotros, así decís, llamáis
columnas de Heracles. Esta isla era mayor que Libia y Asia juntas y
de ella los de entonces podían pasar a las otras islas y de las
islas a toda la tierra firme que se encontraba frente a ellas y
rodeaba el océano auténtico , puesto que lo que quedaba dentro de
la desembocadura que mencionamos parecía una bahía con un ingreso
estrecho. En realidad, era mar y la región que lo rodeaba totalmente
podría ser llamada con absoluta corrección tierra firme. En dicha
isla, Atlántida, había surgido una confederación de reyes grande y
maravillosa que gobernaba sobre ella y muchas otras islas, así como
panes de )a tierra firme. En este continente, dominaban también los
pueblos de Libia, hasta Egipto, y Europa hasta Tirrenia. Toda esta
potencia unida intentó una vez esclavizar b en un ataque a toda
vuestra región, la nuestra y el interior de la desembocadura.
Entonces, Solón, el poderío de vuestra ciudad se hizo famoso entre
todos los hombres por su excelencia y fuerza, pues superó a todos en
valentía y en artes guerreras, condujo en un momento de la lucha a
los griegos, luego se vio obligada a combatir sola cuando los otros
se separaron, corrió los peligros más extremos y dominó a los que
nos atacaban. Alcanzó así una gran victoria e impidió que los que
todavía no habían sido esclavizados lo fueran y al resto, cuantos
habitábamos más acá de los confines heráclidas, nos liberó
generosamente. Posteriormente, tras un violento terremoto y un
diluvio extraordinario en un día y una noche terribles, la clase
guerrera vuestra se hundió toda a la vez bajo la tierra y la isla de
Atlántida desapareció de la misma manera, hundiéndose en el mar.
Por ello, aún ahora el océano es allí intransitable c
inescrutable, porque lo impide la arcilla que produjo la isla
asentada en ese Jugar y que se encuentra a muy poca profundidad”
.
(45b):
LA ATLÁNTIDA EN EL CRITIAS
El
imperio Atlántida (l I3a-I20d).
a)
Introducción (I13a-b). — La situación en Atlántida y aclaración
acerca de la utilización de nombres griegos para los atlántidas.
b)
Descripción geográfica de Atlántida (i J3b-115c). — La isla de
Atlántida es asignada a Poseidón, En su llanura central existe una
colina en la que habitaban los aborí genes Euenor y Leucipe, a
cuya hija Clito, se uoe Poseidón. Critias detalla su descendencia y
la división del país entre ella. Riquezas.
c)
Descripción de la acrópolis y sus alrededores (115c-117e). —
Critias hace una descripción pomenorizada de la ciudad principal:
los puentes, el palacio real, el canal que
la une con el mar» los puertos» los anillos de tierra y mar, sus
principales edificios.
d)
Naturaleza y orden del resto del país (117e-118e) — Atlántida era
de una riqueza extraordinaria por sus bosques, agricultura y
animales. Descripción de la Llanura.
e)
Organización militar (Il8 e -n 9 b ).— La organización militar
estaba basada en las numerosas fuerzas terrestres y navales que
aportaba cada uno de los reyes.
f)
Forma de gobierno ( I I9c-120d). — Los reyes particulares tenían
una forma de cooperación establecida. En sus asambleas deliberaban
acerca del gobierno y juzgaban las infracciones que se pudieran haber
cometido. Critias enumera las leyes que regulaban la acción conjunta
de los reyes.
g)
Degeneración de Atlántida y castigo de Zeus (120d-121 c).
Critias
113/114
“Tal
como dije antes acerca del sorteo de los dioses—que se
distribuyeron toda La tierra, aquí en parcelas mayores, allí en
menores e instauraron templos y sacrificios para sí—, cuando a
Poseidón Le tocó en suerte la isla de Atlántida la pobló con sus
descendientes, nacidos de una mujer mortal en un lugar de las
siguientes características. El centro de la isla estaba ocupado por
una llanura en dirección al mar, de La que se dice que era la más
bella de todas, y de buena calidad, y en cuyo centro l8, a su vez,
había una montaña baja por todas partes que distaba a unos
cincuenta estadiosJ9 del mar. En dicha montaña habitaba uno de los
hombres que en esa región habían nacido de la tierra, Evenor de
nombre, que convivía con su d mujer Leucipe, Tuvieron una única
hija, Clito. Cuando la muchacha alcanza la edad de tener un marido,
mueren su madre y su padre. Poseidón la
desea y se une a ella, y, para defender bien la colina en la que
habitaba, la aísla por medio de anillos alternos de tierra y de mar
de mayor y menor dimensión: dos de tierra y tres de mar en total,
cavados a partir del centro de la isla, todos a la misma e distancia
por todas partes, de modo que la colina fuera inaccesible a los
hombres
(...)
Entonces
todavía no había barcos ni navegación. Él mismo, puesto que era
un dios, ordenó fácilmente la isla que se encontraba en el centro:
hizo subir dos fuentes de aguas subterráneas a la superficie —una
Guía caliente del manantial y la otra fría— e hizo surgir de ]a
tierra alimentación variada y suficiente. Engendró y crió cinco
generaciones de gemelos varones, y dividió toda la isla de Atlánim
tida en diez partes» y entregó la casa materna y la parte que
estaba alrededor, la mayor y mejor, al primogénito de los mayores y
lo nombró rey de los otros. A los otros los hizo gobernantes y
encargó a cada uno el gobierno de muchos hombres y una región de
grandes dimensiones. A todos les dio nombre: al mayor y rey, aquel
del cual la isla y todo el océano Llamado Atlántico tienen un
nombre derivado; porque el primero que reinaba entonces Llevaba el
nombre b de Atlante20. Al gemelo que nació después de él, al que
tocó en suerte la parte extrema de la isla, desde las columnas de
Heracles hasta la zona denominada ahora en aquel lugar Gadirica, le
dio en griego el nombre de Eumelo, pero en la lengua de la región,
Gadiro. Su nombre fue probablemente el origen del de esa región
(...)
La
estirpe de Atlas llega a ser numerosa y distinguida. El rey más
anciano transmitía siempre al mayor de sus des- d cendientes la
monarquía, y la conservaron a lo largo de muchas generaciones.
Poseían tan gran cantidad de riquezas como no tuvo nunca antes una
dinastía de reyes”
(46):
Sobre
Atlante como astónomo y sabio, recogemos las citas que menciona
THEOI
MITOLOGÍA GRIEGA https://www.theoi.com/Titan/TitanAtlas.html
https://www.theoi.com/Titan/TitanAtlas.html#:~:text=349%20ff%20:,great%20matters%20and%20encounter%20misfortune.
Atlas dios de Astronomía
Se
describe a Atlas meditando sobre el cielo y el infierno, lo que
significa que estudiaba las constelaciones, que se creían mortales y
se ponían anualmente en el inframundo. Homero dice que también
meditaba sobre el mar, lo que indica el papel de la astronomía en la
navegación. Homero,
Odisea 1, 52 y sigs. (trad. Shewring) (epopeya griega del siglo VIII
a. C.): «Atlas, el funesto; conoce las profundidades de todos los
mares y es él, y no otro, quien guarda [o sostiene] las altas
columnas que separan el cielo y la tierra». Diodoro Sículo,
Biblioteca de Historia 4. 26. 2 (trad. Oldfather) (historiador
griego, siglo I a. C.): «Atlas había desarrollado la ciencia de la
astrología a un nivel superior al de otros y había descubierto
ingeniosamente la disposición esférica de las estrellas, por lo que
se creía que soportaba todo el firmamento sobre sus hombros. De
igual manera, Heracles, al presentar a los griegos la doctrina de la
esfera, alcanzó gran fama, como si hubiera asumido la carga del
firmamento que Atlas había soportado, pues los hombres insinuaron de
esta manera enigmática lo que realmente había sucedido».
Pausanias, Descripción de Grecia 9. 20. 3 (trad. Jones) (Diario de
viaje griego del siglo II d. C.): «Cerca de Tanagra [en Beocia] se
encuentra el monte Cericio, supuesto lugar de nacimiento de Hermes, y
también un lugar llamado Polos. Aquí se dice que Atlas [el abuelo
de Hermes] se sentó y meditó profundamente sobre el infierno (
haides
)
y el cielo (ouranos),
como dice Homero de él: «Hija del nefasto Atlas, que conoce las
profundidades de todos los mares, mientras él mismo sostiene [o
custodia] los altos pilares que separan la tierra del cielo». Suidas
sv Prometeo (trad. Suda On Line) (léxico griego bizantino del siglo
X d. C.): "Según los jueces de Judea, Prometeo... descubrió
por primera vez la filosofía erudita... y Epimeteo, que descubrió
la música; y Atlas, que interpretó la astronomía, por cuya causa
dicen que sostiene los cielos".
Diodoro
Sículo, Biblioteca de Historia 4. 26. 2 (trad. Padre Viejo)
(historiador griego del siglo I a. C.):
"[El
escritor Diodoro Sículo presenta una interpretación racionalizada
del mito de Atlas:] Pero no debemos dejar de mencionar lo que los
mitos relatan sobre Atlas y la raza de las Hespérides. El relato es
el siguiente: En el país conocido como Hesperitis había dos
hermanos cuya fama era conocida en el extranjero, Hésperos (Héspero)
y Atlas. Estos hermanos poseían rebaños de ovejas que destacaban
por su belleza y eran de un color amarillo dorado, razón por la cual
los poetas, al referirse a estas ovejas como mela
,
las llamaban mela
doradas
. Hésperos engendró una hija llamada Hesperis, a quien dio en
matrimonio a su hermano y en cuyo honor la tierra recibió el nombre
de Hesperitis; y Atlas engendró de ella siete hijas, que recibieron
los nombres de su padre Atlántidas y de su madre Hespérides. Y dado
que estas Atlántidas sobresalía en belleza y castidad. Busiris, rey
de los egipcios, según el relato, sintió un intenso deseo de
apoderarse de las doncellas; por lo que envió piratas por mar con
órdenes de capturar a las muchachas y entregárselas... [Heracles
mató a Busiris].
Mientras
tanto, los piratas secuestraron a las muchachas mientras jugaban en
cierto jardín y se las llevaron, huyendo rápidamente a sus barcos y
zarpando con ellas. Heracles se topó con los piratas mientras comían
en cierta playa, y al enterarse por las doncellas de lo sucedido, los
mató a todos y llevó a las muchachas de vuelta a Atlas, su padre. A
cambio, Atlas le agradeció tanto a Heracles su generosidad que no
solo le brindó con gusto la ayuda que su trabajo requería, sino que
también le instruyó con liberalidad en el conocimiento de la
astrología. Pues Atlas había desarrollado la ciencia de la
astrología para... Un grado superior al de los demás, había
descubierto ingeniosamente la disposición esférica de las
estrellas, razón por la cual se creía que soportaba todo el
firmamento sobre sus hombros. De igual manera, Heracles, al presentar
a los griegos la doctrina de la esfera, alcanzó gran fama, como si
hubiera asumido la carga del firmamento que Atlas había soportado,
pues los hombres insinuaron de esta manera enigmática lo que
realmente había sucedido.