miércoles, 17 de enero de 2018

III-1º CANAÁN Y LOS PUEBLOS QUE COLONIZARON IBERIA: Capítulo 1º INTRODUCCIÓN (Fenicios, cartagineses e israelitas).

ÍNDICE GENERAL: Pulsando el siguiente enlace, se llega a un índice general de capítulos: PARA VERLO HACER CLIK sobre: http://historiasdelflamenco.blogspot.com.es/2015/09/indice-de-entradas.html
.
El artículo se desarrolla en un texto escrito en negro y se acompaña de imágenes con un amplio comentario explicativo (en rojo y cuya finalidad es razonar las ideas). Podrá leerse completo, pero si desea hacerlo entre líneas, bastará con seguir la negrilla o las letras rojas destacadas.
.
.
SOBRE ESTAS LÍNEAS: Retrato de la familia de Sir Elyjah, pintado por J.Zoffany hacia 1883 -propiedad del Museo Thyssen Bornemisza, al que agradecemos nos permita divulgar nuestra fotografía-. En esta curiosa escena costumbrista, vemos al noble inglés asentado en La India; bailando junto a sus hijos, mientras unos músicos hindúes tocan melodías con un sitar, timbales y lo que parece un arpa de boca. La niña va ataviada como una “princesita india” y por el aspecto de los artistas (tras ella), parece que la música interpertada es de linea “mogol”. Nombre que dan a los musulmanes asentados en la India desde el siglo XVI y que crearon ese “imperio mogol” dominado por invasores procedentes de Turquía y de Eurasia. Quienes gobernaron gran parte del mundo hindú, importando su estética musulmana y sus estilos, muy unidos al mundo islámico. Todo lo que explica que los músicos -al fondo de la escena-, bien pudieran ser artistas que trabajaron para Tamerlán o para Saladino. Pues el arte mogol se une en sus raíces a las más profundas tradiciones del islam, partiendo desde fórmulas clásicas propias, que sabemos procedían desde escuelas musicales y filosóficas ancestrales; como la medieval de Bagdad. Cuyas fuentes más cercanas se pueden hallar en el arte árabe, pero sobre todo remontándonos a sonidos de Egipto y de la más remota Babilonia. Desde las que nacieron teorías musicales y técnicas artísticas que posteriormente heredaron los artistas de Bagdad, de Hispahan o de Ankara; exportándolas a la India durante el dominio mogol.
.
BAJO ESTE PÁRRAFO: Dibujo mío basado en un bajorrelieve de Tebas (Luxor, Valle de los Reyes), donde vemos diferentes bailarinas egipcias de la XVIII dinastía. Se observa como danzan semi-desnudas y cubiertas tan solo con un tul transparente. Todo lo que podría relacionarlas con las danzas del vientre -que han llegado hasta nuestra época- o con las famosas bailarinas fenicias, que se ayudaban de crótalos mientras contoneaban sensualmente su cuerpo (apenas cubierto).
.
.
EL PRESENTE ESTUDIO PRETENDE ENCONTRAR LOS ORÍGENES DEL FLAMENCO EN MOMENTOS PREVIOS AL SIGLO XVII. ANTES DE QUE LOS GITANOS ESPAÑOLES LO TRANSFORMARAN Y CONVIRTIERAN EN SU FOLKLORE. NUESTRA FINALIDAD ES PODER APORTAR UNA NUEVA VISIÓN A LA HISTORIA DEL FLAMENCO, CUYOS TRABAJOS RELACIONADOS CON EL MUNDO GITANO SON TAN ERUDITOS, COMO SOBRADAMENTE CONOCIDOS Y ACERTADOS.
.
.
A) INTRODUCCIÓN:
.
Hemos unido en esta PARTE TERCERA a Fenicia, Cartago e Israel; tres culturas muy distantes en tiempo, significado y situación, aunque compartieron fronteras y múltiples hechos históricos. Tanto que Cartago fué “la hija emigrada” de Fenicia; mientras fenicios y judíos permanecieron durante siglos asentados en tierras comunes y limítrofes; asediadas y atacadas en innumerables ocasiones por las mismas hordas extranjeras. Establecidos en la zona de Oriente Medio que actualmente comprende Israel, el Libano, Siria y Jordania; pero que antaño constituyó el paso entre Mesopotamia, Anatolia, Egipto y el Mediterráneo. Puente y frontera entre las grandes civilizaciones que florecieron desde el Neolítico al Bronce Final; como lo fue Egipto, Sumer-Babilonia, la hittita, Creta y Chipre -o las diferentes culturas Mediterráneas de raíz indoeuropea; últimas en incorporarse a la zona y aparecidas tras el descubrimiento y difusión del hierro-. Debido a ello, hemos aunado estas tres grandes civilizaciones semitas, cuyo significado y orígenes explicaremos a continuación; para comprender mejor su relación con Egipto y Mesopotamia. Pero sobre todo para entender estas gentes procedentes de Canaán, que colonizaron la Península en los albores de nuestra Historia. Asimismo, resumiremos la herencia cultural que dejaron Fenicia, Israel y Cartago en nuestras tierras; como primeras colonizaciones asentadas en la Península Ibérica. Para lo que comenzaremos con este capítulo donde trataremos acerca del nacimiento de Fenicia y de Israel-Judá, junto con otros pueblos que compartieron la Tierra de Canaán.
.
De tal manera, nuestra PARTE TERCERA -que aquí comienza- versará sobre los colonizadores de la Iberia Antigua venidos (o bien originarios) de esta zona de Oriente Medio. Comenzando por exponer su historia como pueblos y su significado como civilizaciones asentadas en aquellas tierras, también llamadas el “Creciente Fértil”.
.
A-1) LOS POBLADORES DE CANAÁN:
.
Dos etimologías tiene el apelativo que toma esa franja de tierra situada desde el actual Libano, hasta la Península del Sinaí (zonas fronterizas con Anatolia y Egipto). La primera y más admitida, nos dice que Canaán significa “país de la púrpura”, y que procedería del término acadio “Kinahu”, cuyo sentido en aquel idioma de Mesopotamia era “rojizo”. Sabemos que este nombre era ya dado por los egipcios desde el siglo XV a. C. a toda la zona que nos referimos; denominación que aparece igualmente en tablillas babilónicas cuneiformes y que pasa con igual sentido a los textos veterotestamentarios bíblicos. Este es el origen de la palabra Canaán que admiten la mayoría de autores, aunque haya otros que la consideran derivada de un término de raíz propia que significaría “comercio”, o “tierra de comerciantes” (1) . En cualquier caso y sabiendo que precisamente el producto más significativo de esa cultura -con el que más comerciaron los caananitas-, fueron las telas tintadas con el murex (púrpuras); ambos términos pudieran haberse confundido. Tanto que la voz “comercio” pudo ser análoga a la de “púrpura”, tal como sucedió en otras lenguas, donde vocablos muy cercanos terminan por ser sinónimos -algo que podemos ver en el castellano antiguo, donde “plata”, “vellón” y “dinero”, fueron palabras análogas (pues el valor de mercado se medía en los precios de las lanas, que se intercambiaban fundamentalmente por dineros acuñados en plata y llamados vellones como la piel del cordero)-.
.
Sea como fuere, la palabra Canaán es sin lugar a dudas un sinónimo casi exacto a “Fenicia”; una segunda denominación que procede del griego “foinix” (foinix) y que significaba tanto fenicio, como púnico o cartaginés. Vocablo heleno que originalmente se traducía por “rojo, rojizo, purpureo”; aunque la palabra a su vez proviene de “faino” (faino), que en griego es: “luz, resplandecer, brillar” y por derivación, “rojizo o fatuo” (del fuego). De ello, podríamos concluir que Canaáneos, fenicios y púnicos, son tres denominaciones que significaría lo mismo: “los rojizos, o púrpureos”. Aunque esta primera conclusión nos llevará a añadir que -a nuestro juicio- esa voz griega “foinixio” pudo a su vez proceder desde vocablos nilotas. Pues existe a otra palabra egipcia muy similar, como es la de “bennu”, cuyo significado es el de garza real y que se representaba en Egipto con el jeroglífico de un ave de este tipo (2) . Zancuda que se relaciona con el “pájaro de fuego”, la famosa “ave fénix” de la mitología faraónica; cuyo nido y nacimiento se asociaba con la luz, las llamas y el origen del Sol. Pese a ello, no podemos determinar que la voz helena “fenicio” proceda desde la lengua del Nilo; pues es difícil conocer si la palabra “bennu” nace de un radical griego asociado al fuego, o si es la voz helena “faino” la que proviene de un término egipcio.
.

JUNTO Y BAJO ESTE PÁRRAFO: Arriba, un escarabeo egipcio con jeroglíficos y en cuyo centro se observa el Ave Bennu. Abajo, notas tomadas hace años en un cuaderno mío, donde recogía los diferentes jeroglíficos de zancudas relacionadas con el “bennu”. En primer lugar vemos el ideograma de este ave (según Wallis Budge) y su significado como “ave fenix” y color “rojo”. Más abajo, el jeroglífico de ese pájaro sentado que se traduce por “inundar”, “regar”; leyéndose “BAH”. Al igual que el dibujo de otras garzas se leen “TESER” y significan también “rojizo”. Finalmente, en la parte inferior de mis notas vemos ya el ideograma de “BENNU” (tal como lo representa Elisa Castell); cuya traducción sabemos era “rojo” y “ave fenix”.


.
.
Tal como decíamos, es francamente difícil determinar si la voz helena “fenicio” procede de un radical egipcio semejante; pues el hecho cierto es que la palabra “FAE” que indicaba “fuego” en lengua griega es de origen indoeuropeo y así se conserva en todos los idiomas de esta linea (donde se expresan las llamas como: fair, fuego, foc, flamen etc). Por lo que habríamos de pensar que tal vocablo hubo de llegar al Nilo tras la expansión de los pueblos indoarianos; sobre todo cuando estas gentes establecen gran contacto con el reino faraónico (fundametalmente tras el siglo XVII a.C., cuando los Hicsos crean un reino en el Delta). Por cuanto la palabra indoeuropea “fenicio” o “púnico”, puede relacionarse con la de Garza Real faraónica, tal como en imagen anterior hemos visto, donde representábamos su jeroglífico según Elisa Castell. Quien recoge el nombre de esta zancuda con copete (a veces con corona de Faraón) transcrito como “Bnnw”; lo que designaba a un pájaro que a su vez se identificaba con el “Gwengwen” (3) y que asimismo era el guardián del “Huevo Cósmico”, que representa el rojizo disco solar al amanecer.
.
Posteriormente, esta garza real, fué convertida precisamente en el Ave Fénix de la mitología (llamada Bennu en el Nilo), un hecho del que trataremos en profundidad cuando hablemos del origen de la palabra “flamenco”. Pero no olvidemos este antecedente protohistórico en el que ya observamos cómo el término rojizo (púrpureo) y el ave fenix -flamenco-, están muy unidos desde tiempos inmemoriales -al menos en Egipto-. Civilización cuya mitología narra la existencia de esa gran zancuda de color purpúreo, que sobrevuela periódicamente Heliópolis (la Capital Egipcia del Sol) en homenaje al astro rey y que allí tejía su nido para morir y renacer del fuego. Siendo aquel ave Bennu -muy similar a Gwengwen- la encargada de guardar ese Huevo Cósmico (primigenio), que ya dijimos simbolizaba el nacimiento del Sol en el alba, con su gran bola rojiza; todo lo que significaba a su vez el comienzo y origen del Universo.
.
En nuestro análisis personal, este ave (garza real, o flamenco rosa) se identificaría entre los habitantes del Nilo con esos pueblos canaánitas, vestidos de púrpura y comerciantes; que venían periódicamente al Nilo, procediendo de zonas lejanas -tal como emigran las zancudas-. Arribando estos navegantes rojizos de forma similar a las aves; movidos por el viento y a través del mar. Por lo que su personificación mítica asociada al Bennu, se comprende tanto más cuando recordamos que los fenicios eran adoradores del fuego, del oro y del Sol (como padre de ambos elementos). Asimismo, esa civilización canaanea y marinera tenía como rasgo común la mezcla de tres razas; aunando gentes indoeuropeas (que bajaban desde Anatolia y del Norte de Mesopotamia) con las asiático-babilonias (semitas) y las egipcias (a las que llamaban camitas). Un mestizaje que produjo una gran cantidad de pelirrojos; personas con piel y pelo cobrizo, cuyo bronceado de alta mar unido a sus vestidos de paños con púrpuras, les haría parecer realmente “hombres rojos”. Todo lo que sin duda alguna les dio el calificativo de Canaáneos, Fenicios o Púnicos.
.
Pero los hebreos (también habitantes de la Tierra de Canaán) no se consideraban del todo pertenecientes a esta “estirpe roja”. Lo que corroboraría la teoría de que fenicio y canaáneo fueran voces entendidas como sinónimos desde mediados del II milenio a.C.; debido a lo que otros pueblos ajenos a Fenicia no aceptaban realmente ese apelativo de “hijos de Canaán”. Un hecho que se muestra en el Génesis (10, 6), donde escribe que tales canaánitas son anteriores a la emigración de Israel y los categoriza como “hijos” de Cam: Camitas, tal como lo eran Kush (Etiopía), Mishayim (Egipto, Alto y Bajo) y Punt (o Put, en el sur del Nilo). Considerando pues, que Canaán nace de la influencia de Egipto en la zona de Oriente Medio y en tiempos premosáicos; definiendo así a los canaánitas anteriores a Israel, como pueblos originados de migraciónes procedentes del sur (camitas o hijos de Cam, de procedencia africana). Por cuanto La Biblia menciona poco después (Gen.10, 15 ss) entre los otros hijos de Canaán, a Sidón (Fenicia) y a Jet (los hittitas); lo cual demuestra que el concepto de canaánita para los israelitas se identificaba totalmente con el de egipcio emigrado a las costas de Asia Menor. Gentes unidas a su vez con los indoeuropeos invasores, procedentes de Anatolia y llegados hasta Fenicia con la expansión del Hierro (desde el siglo XIV a.C.). De esta genealogía bíblica, sucederá que la estirpe judía nazca solo de Sem; a quien se deben todos los hijos de Heber -hebreos-. Pero además se observará que entre los hijos de Canaán está Amorreo, quien es sin duda el tronco de los Amorritas o de las tribus que vinieron desde la Península Arábiga hacia el 2200 a.C.; llegando al Sinaí para invadir posteriormente esa zona de Oriente Medio y Mesopotamia. Quienes son indiscutiblemente el origen histórico de los pueblos beduinos, que crearon varias de las tribus Sináicas; como fueron los judíos e israelitas (de quienes hablaremos más tarde).
.
.
SOBRE ESTAS LÍNEAS: “El Mundo del Génesis” tal como lo identifican Robert Graves y Rafael Patai en su libro "Los Mitos Hebreos" (agradecemos a los herederos de Graves-Patai nos permitan divulgar este mapa). En este observamos las culturas que poblaban por entonces el Mundo Antiguo, que se consideraban todas descendientes de Noé, quien tuvo tres vástagos: Sem, Cam y Jafet de los cuales se originan las tres "razas" o civilizaciones humanas -semítica, camítica y jafética- (4) . Entre ellos, Sem será el antecesor de Israel, mientras otros canaáneos descenderían de Cam. Pues tal como podemos leer en el Génesis (X; 15-19) “Canaán engendró a Sidón, su primogénito, y a Het, y al jebuseo, y al amorreo, y al gergeseo, y al heveo, y al araceo, y al sineo, y al arvadeo, y al zemareo y al hamateo; y después se dispersaron las familias de los cananeos. Y fue el territorio de los cananeos desde Sidón, viniendo a Gerar hasta Gaza, hasta entrar en Sodoma y Gomorra, Adma y Zeboim, hasta Lasa”. Continuando El Génesis con la genealogía de Sem, del siguiente modo (X; 21-31): “También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Jafet.Y los hijos de Sem: Elam, y Asur, y Arfaxad, y Lud y Aram. Y los hijos de Aram: Uz, y Hul, y Geter y Mas. Y Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber. Y a Heber le nacieron dos hijos: el nombre de uno fue Peleg, porque en sus días se dividió la tierra; y el nombre de su hermano, Joctán. Y Joctán engendró a Almodad, y a Selef, y a Hazarmavet, y a Jera, y a Adoram, y a Uzal, y a Dicla, y a Obal, y a Abimael, y a Seba, y a Or, y a Havila y a Jobab; todos éstos fueron hijos de Joctán. Y fue su habitación desde Mesa, camino a Sefar, hasta la región montañosa del oriente. Éstos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones”.
.
BAJO ESTE PÁRRAFO: Arte de Biblos perteneciente al siglo XVIII a.C.; pectoral en oro del rey Abi Chemu en forma de halcón Horus (propiedad del Museo del Louvre, al que agradecemos nos permita divulgar nuestra imagen). Como podemos observar, en la centuria del 1700 a.C. ya existía en Oriente Medio un puerto y ciudad de enorme influencia y paralelismo con Egipto. Nos referimos a Biblos, colonia del Nilo y donde los súbditos del faraón fabricaban sus objetos de madera; principalmente barcos y sarcófagos (dado que en el desierto apenas hay árboles). Los astilleros egipcios se situaban en este lugar, donde abundaba el cedro del Líbano; de los que se hacían cascos y naves desmontables, que se transportaban hasta el Nilo para luego ensamblarlos. Pero en el 1680 a.C. se produjo el terrible terremoto y explosión del Tera-Santorino; cuya caldera volcánica estalló, provocando uno de los más devastadores desastres naturales conocidos en el Mediterráneo. Destruyendo no solo el Tera y gran parte de Creta; sino además devastando toda la costa de Oriente Medio, que vivió años sin verano, bajo una nube de polvo volcánico.
.
Tras aquella hecatombe, civilizaciones como la de Ebla o la de Biblos, entraron en plena regresión; pues los súbditos del faraón huyeron hacia el Sur del Nilo, al observar el maremoto sobre sus costas, junto a la llegada de piedra pómez y de nubes tóxicas. Debido a ello, muchos pueblos asentados en el Sur de Anatolia, en Oriente Medio o en Canaán, huyeron en esos años hacia el Norte de Egipto, que se vio abandonado y dejado a su suerte por los gobernantes (quienes se refugian en zonas alejadas del Mediterráneo -como la capital, Luxor-). De ese modo se inició una nueva dinastía en el Delta del Nilo (la de los Hicsos) sostenida por invasores extranjeros. Mientras las costas de Oriente Medio se verían ocupadas por nuevas gentes que llegarían hasta esas zonas abandonadas, para sustituir a la población huida tras el terremoto y la explosión del Tera-Santorino. Siendo ese momento en el que nuevos pobladores se asentarían en lo que más tarde fue Fenicia; nacida desde el siglo XV de las influencias llegadas de la antigua Biblos, aunada con el mundo hitita y finalmente con los Hombres del Hierro.
.
.
Continuando con el modo en que La Biblia narra el poblamiento de Canaán por los israelitas: Éxodo -17- menciona una victoria contra los Amalequitas (antiguos habitantes canaanitas del Sinaí) y más tarde Josué -11- intitula su pasaje como “conquista del Norte de Canaán”. Tras ello, en Josué -12- se citarán “los monarcas y pueblos de Canaán” vencidos y expulsados por los israelitas. Estos son, entre otros: Amorreos, Canaanitas, Guirgaseos, Hittitas, Hivitas etc. (igualmente mencionan como expulsados a los cadmoneos, giblitas, sidonios y filisteos). Por su parte, en los siguientes versículos de Josué se exponen las victorias y conquistas sobre distintas ciudades y reyes de estas tierras. Así, en esta última lista de pueblos que menciona El Antiguo Testamento, observamos una mezcla de culturas entre los que se hallan los propiamente originarios de Canaán (amorreos y canaanitas) junto a otros que se consideran invasores de la zona; como fueron los llamados Pueblos del Mar y los Hittitas (llegados a Oriente Medio desde Anatolia a partir del siglo XVI a. C.). Por su parte, El Antiguo Testamento presenta otra relación de gentes contra las que Israel lucha y que eran propiamente fenicios; como los sidonios o los giblitas (naturales de Sidón o Biblos).
.
En todo ello se percibe el deseo claro y conciso de distinguir a los judeo-israelitas de otros pueblos que cohabitaron con ellos en tierras de Canaán. Destacando comúnmente entre los enemigos -por su proximidad fronteriza- a los de estirpe fenicia (sidonios y giblitas); pero sobre todo a los más odiados por los judíos, como fueron los hititas y los filisteos -de origen marino e indoeuropeo-. Siendo hoy los filisteos considerado un Pueblo del Mar que invadió Canaán; a nuestro modo de entender se trataría de cretochipriotas llegados a Oriente Medio tras la guerra de Troya (hacia el siglo XII a.C). Cuando los dorios comienzan a asediar Creta y Chipre, acabando con la cultura minóica; por cuanto considero probado que aquellos filisteos eran micenios y minóicos, huidos hasta las costas de Canaán en los años en que el hierro se expande y sus culturas se desvanecen (como otras civilizaciones del bronce que tocaron a su final entre el siglo XII y el XI a.C.). Por cuanto recogemos, la llegada de los filisteos a Canaán sería casi coetánea a las fechas que lo hicieron los judíos mosáicos; debido a lo que se entiende que algunos de los filisteos se integrasen entre las tribus de Israel, formando parte principalmente de las asentadas en Golán (5a) .
.
De todo lo expuesto, deducimos que Canaáneos solo se consideraban algunos de los pueblos más antiguos habitantes de Canaán; ello posiblemente, por la diferencia estre las múltiples culturas asentadas en aquel lugar. Donde la antipatía con los vecinos fronterizos se comprende debido a los orígenes tan diferentes y a religiones tan dispares. Lo que provocó entonces que esa multitud de gentes “que se agolparon” entre el Sur de Anatolia y el Sinaí, permanecieran durante siglos en continuos conflictos. Pues sus culturas eran tan distintas, como parecidos fueron sus orígenes; sin querer definirse njnca unos y otros con un mismo término. Es decir, que aunque todos los que allí vivieron durante los últimos tres milenios a.C. tuvieron unas raíces similares; a su vez y por influencias obtenidas de diferentes civilizaciones, se consideraban entre ellos muy distintos. Debido a que unos nacieron de culturas marinas, otros del desierto y el resto, de las pastoriles o mineras del Cáucaso. Siendo en definitiva aquellos a los que llamamos canaánitas; emigrados cretominiocos, egipcios, hittitas, eblitas, mitanios, babilonios, asirios y sumerios; que fraguaron en el “Creciente Fértil” un crisol plural, tan distinto como difícil de compaginar. Pese a ello, hemos de englobar a todos estos pueblos que compartieron la franja de Oriente Medio comprendida entre el Libano y Egipto (incluyendo parte de Siria y Jordania); en un mismo “bloque cultural” de la Antigüedad. Civilización que llamamos de la Tierra de Canaán y sobre la que ya veremos que su común denominador es un origen histórico compartido; como tierra de frontera entre los “tres mundos” que existieron desde el Neolítico hasta el fin del Hierro: Egipto, Mesopotamia y Anatolia El Egeo.
.

BAJO Y JUNTO ESTE PÁRRAFO: Al lado, ánfora fenicia de los siglos IV al II a.C. (tipo Mañá a-4) hallada en las costas de Huelva. Abajo, dos ánforas también de tipología fenicia y de los mismos siglos, encontradas en Ceuta -todas ellas propiedad del Museo Arqueológico de Sevilla, al que agradecemos nos permita divulgan nuestras imágenes-. La aparición de gentes venidas desde Canaán hasta nuestras tierras, se documenta en el último tercio del siglo IX a.C.; momento en que comienzan a datarse los primeros hallazgos de enseres fenicios encontrados en la Península. Desde estos contactos iniciales pasarán apenas doscientos años para poder testificar numerosas colonias sidonias y de Tiro, asentadas en el litoral mediterráneo y atlántico de iberia. Todo lo que iniciará un periodo de colonizaciones, que culminarán con el dominio cartaginés de gran parte de la Península.
.
.
.
B) LA TIERRA DE CANAÁN (orígenes y confluencia cultural con la Península Ibérica)
.
1º) - Los orígenes:
Hacia el 5000 a.C. Jericó ya era una gran ciudad comercial y centro de agricultura. Además sabemos que durante ese V milenio a.C. en Canaán se intercambiaban objetos llevados desde el Tigris y Éufrates al Nilo (y viceversa). Iniciándose la Edad el Cobre en la zona del Sinaí sobre el 4500 a.C., y mil quinientos años después, la del Bronce (hacia el 3000 a.C., coincidiendo con el comienzo del periodo dinástico en Egipto). Por su parte, el puerto de Biblos, parece evidente que se funda a mediados de ese V milenio y pervivió miles de años con una igual finalidad, cumpliendo durante miles de años su misión de exportar madera hasta el Nilo. Pues la mayor actividad y función de esta ciudad era ya desde las fechas de su fundación; la venta y transporte de cedros del Líbano a esa zona que luego sería el próspero Egipto faraónico. Contribuyendo a la economía del Nilo con aquella materia prima, de la que el desierto carecía; logrando así el inició y progreso de esa gran civilización. Tanto fue así, que hacia la mitad del V milenio a.C., ya se llevaban desde la naciente Biblos y hasta el delta, los cedros en “pateras de cabotaje”; vendiéndose los troncos en aquellos lugares del Nilo donde la madera era un bien muy preciado. Todo ello pese a que su transporte por entonces podía suponer unos diez días de viaje; debido a que se recorrían de forma precaria las cuatrocientas millas de distancia que separan las costas del Líbano con las de Egipto.
.
Así nació, floreció y permaneció Biblos, la cabeza comercial que dió origen a Fenicia; una legendaria ciudad que incluso otorgó nombre al libro (debido a que desde Biblos se importaron y extendieron por todo el Mediterraneo los papiros faraónicos). Un puerto y urbe llamado por los egipcios Ilubna, luego por los sumerios Gubla, que se menciona en la Biblia como Guebal, y que entre los canaaneos se denominaba Gabal. Emporio que se situaba a unos quince kilómetros al norte del actual Beirút y que parece comenzó durante la primera mitad del V milenio a.C., como un simple campamento de taladores de cedros -quienes construirían todo tipo de enseres con esa madera-. De su importancia como centro exportador de esta madera dan cuenta numerosos hallazgos arqueológicos; aunque para obtener testimonio escrito de ello hemos de remontarnos al primer Egipto dinástico. Encontrando cómo hacia el 2650 a.C. el faraón Snefru (IV Dinastía) hizo grabar una estela actualmente guardada el museo de Sicilia, en la que se describe el modo en que había recibido cuarenta cargamentos de madera de cedro desde la ciudad de la montañas del Líbano, y con los que manda construir tres barcos (5b) . En ello vemos no solo la importancia de la madera para uso cotidiano, sino que esta materia prima era imprescindible para a construcción de naves en el Nilo. Embarcaciones de las que recordemos tenían dos finalidades, una ritual y otra de uso cotidiano. Pero para ambas debían utilizar materiales suficientemente seguros e imperecederos, como lo eran esos cedros de Biblos (puesto que otras maderas se corrompen fácilmente y en corto tiempo precisan de un continuo mantenimiento). Asimismo, para realizar obras de gran arquitectura, o para fabricar instrumentos de trabajo, muebles y otros enseres importantes; también precisaban los egipcios de estos troncos de gran dureza y calidad. Pues los barcos y enseres hechos con mimbres o juncos y con maderas menos nobles; obligaban a mantener y reponer piezas de continuo (en una época en que los barnices, pinturas o medios de producción, permitían pocas reparaciones o cambios).
.

JUNTO BAJO ESTE PÁRRAFO: Al lado, dibujo mío de un bajorrelieve fechado hacia el 2.400 a.C. y hallado en la mastaba de Ipy; con un velero fluvial del Antiguo Imperio egipcio, arbolado con el clásico palo abatible. En su interior, podemos ver algunos pasajeros y la carga que transporta, lo que nos habla de un comercio nilota continuo -no solo entorno al tráfico fluvial, sino también por el Mediterráneo-. Pese a ello, sabemos que los egipcios no solían navegar hacia tierras muy lejanas, prefiriendo dejar estas misiones a otras culturas aliadas (como la fenicia o la bibliota). Por lo que, aún teniendo una gran flota militar, la usaban principalmente para vigilar las costas del Mediterráneo o del Mar Rojo; sin aventurarse de continuo a largas expediciones.
.
.
En la fotografía de al lado, la famosa “barca solar de Keops” hallada junto a la Gran Pirámide y fechada hacia el 2500 a.C. (agradecemos al Museo de la Barca y Pirámides de Giza, nos permitan divulgar nuestra imagen). En estas dos imágenes se observan los dos tipos de embarcaciones que se construían con los famosos cedros del Líbano: Rituales o comerciales. Aunque en la mayoría de los casos se trataba de naves fabricadas en modo ensamblado; pudiendo ser desmontadas y transportadas por piezas desde Biblos, o bien a través del desierto -para luego botarlas en el Mar Rojo o en el Mediterráneo (indistintamente), al llegar hasta cualquier orilla-. Asimismo, sabemos que las naves de río también se construían de igual forma y que los ejércitos del faraón solían transportarlas por piezas en sus expediciones lejanas; para montarlos al llegar frente a un lago o ante un cauce inaccesible, pudiendo así cruzar a sus hombres.
.
Además de la construcción de barcos existían otros motivos y usos que hacía imprescindible al cedro en Egipto: Como fue la utilización de su aceite y su resina en forma de bálsamo. Pero sobre todo, su importancia nacía del uso de esta esencia como conservante mortuorio. Lo que se realizaba empapando con el líquido resinoso del cedro las vendas de las momias; algo que principalmente se llevaba cabo con cadáveres de personas importantes (de ello la presencia continua de Biblos y de sus materias primas en el mundo religioso y especialmente en el faraónico). Este bálsamo conservante, procedente del aceite de coníferas era la mirra, entre las que destacaba la de cedro del Líbano; cuyo olor fue símbolo de la santidad. Una importancia y significado religioso de esta esencia, que conocemos sobradamente por la Historia; pues nos ha llegado en episodios bíblicos tales como la Epifanía (aunque la mirra en época de Cristo se usaba como resina de conífera y dándole un uso similar al del incienso -para quemar-). De lo narrado anteriormente, comprenderemos que ya desde el III milenio a.C. las expediciones egipcias hasta los bosques o puertos del actual Líbano fueran llevadas a cabo con un carácter más religioso que comercial. Por lo que esos viajes se veían como una peregrinación en busca del bálsamo sagrado, más que como asunto puramente comercial y de negocio.
.
Con ello, el culto al cedro proliferó en el Nilo y en Egipto; naciendo desde el III milenio a.C. varias ceremonias de sacralización de ese árbol. Costumbres y cultos que se unieron unas a otras; llegando a divulgar entre algunos súbditos del faraón, la obligación de peregrinar hasta el lugar en que nacían los cedros. En nuestra opinión, de esos viajes faraónicos hasta Biblos y de estos cultos egipcios exportados hasta Oriente Medio, nace en fechas muy tempranas del Nilo el “ciclo osiriaco de Fenicia”. Unos mitos que narran cómo tras ser asesinado Osiris y arrojado en un cofre al Nilo; ese arca fue llevada por la corriente hasta la desembocadura del río (6) . Allí, abandonada a deriva, llegó hasta el Mediterráneo y siguió flotando a su merced por mar hasta arribar a Biblos (6a) . Por lo que Isis, conociendo que el ataúd de su difunto marido había llegado hasta esa ciudad flotando, se trasladó a vivir junto al féretro, hasta que lo pudo rescatar y traer de nuevo a Egipto (6b) . Dicho ciclo de Isis y Osiris, creemos que muestra realmente la estrecha relación entre Biblos y Egipto desde sus inicios, tanto como la función sagrada que tenía el uso de las maderas importadas al Nilo desde el actual Líbano.
.
Pero regresando a los comienzos de Canaán; recordaremos el modo en que faraón Snefru -hacia el 2650 a.C.- redactó entre sus escritos el envío de cedros para construir barcas reales. Por cuanto en la Era de las Pirámides era ya sobradamente conocida la utilidad de aquellos bosques y de los árboles cercanos a Biblos. Siendo su explotación y riqueza uno de los principales motivos que provocarán desde estas fechas, grandes cambios y migraciones en esa zona de Oriente Medio. Consecuentemente, entre el 2300 y el 2000 a.C. surgen los denominados Amorritas, que emigraron desde la actual zona de la Península Arábiga en dos direcciones: Los primeros hacia Mesopotamia, fundando la misma Babilonia; los otros hacia Palestina-Fenicia, invadiendo y creando Canaán (aunque algunos teóricos piensan que dichos Amorritas fueran tribus mesopotámicas; allí sublevadas y que luego avanzan hacia el Oeste). Es entonces, hacia el 2200 a.C., cuando entran estas nuevas hordas guerreras venidas del desértico Sureste, destruyendo y cambiando las antiguas ciudades que allí existían. Atacando Biblos, la urbe más importante y que ya por entonces tendría más de dos mil años de Historia.
.
Acerca de los Amorritas, su origen arábigo se confunde con un largo periodo que les mantuvo entre Babilonia y el desierto del Sinaí, habitando como nómadas durante siglos. Hasta que, constituidas como tribus beduinas bien organizadas y de gran fortaleza, a fines del III milenio, consiguen hacerse con el poder de la franja de tierra comprendida entre este desierto y las costas de Fenicia (Canaán). Por cuanto hemos de pensar que los Amorritas fueron una unión de pueblos trashumantes, que se unificaron con el fin de liberarse del gran poder comercial y político de Egipto en la zona de Canaán, consiguiendo para ello gran apoyo de Mesopotamia (pues sus hermanos de origen habían triunfado allí, construyendo misma Babilonia). De tal manera, estos habitantes de Oriente Medio se compondrían en aquel tiempo de una amalgama formada por pre-fenicios autóctonos (pueblos costeros y navegantes anteriores a los fenicios); junto a egipcios allí asentados (en Biblos) y sobre todo de beduinos llegados del desierto (amorritas) ayudados por sus parientes y clientes de Mesopotamia. Por cuanto expresamos y aunque Sabatino Moscati afirme que los Canaaneos se crean por evolución gradual en la zona; parece indudable y evidente que en este final del III milenio a.C. hubo una gran invasión y tremendas luchas, así como un aporte de pueblos venidos del Tigris y Eúfrates. Un hecho, además, nos hace suponer que una gran parte de esta invasión o migración llegada a Canaán, lo hace para liberar de Egipto a los allí asentados. Este es el dato histórico que obtenemos al conocer cómo poco antes de aquellas migraciones y guerras (hacia el año 2300 a.C.), el faraón Pepi I envíó a sus ejércitos varias veces a las zonas de Fenicia y Sinaí, para acabar con las revueltas y seguir dominando esas tierras desde el Sinaí hasta Biblos.
.

.
SOBRE Y BAJO ESTE PÁRRAFO: Dos imágenes obtenidas desde bajorrelieves del templo de Hatsepsut de Deir-El-Bahari; donde vemos expediciones que esta “faraona” envió hasta el reino de Punt (que se supone en las inmediaciones de Somalia). ARRIBA, los barcos en bajorrelieve, tal como los vio y dibujó Auguste Mariette en 1877; abajo, una de estas naves copiada desde los modelos de Mariette e imaginada por el creador de papiros modernos. Como podemos observar, los barcos parecen tener unos treinta metros de eslora y van cargados con centenares de miles de kilos de mercancías (entre las que se encuentran monos y árboles). Pese a ello, sabemos que el fin de aquellas expediciones era llegar hasta minas de oro y plata, que al parecer abundaban en estas zonas próximas a la actual Somalia. Por cuanto los viajes de los que hablamos serían muy productivos; sabiéndose que importaban metales preciosos, materias primas, maderas y hasta mujeres procedentes del cuerno de África. A los interesados en estas expediciones y en las naves durante la Edad de Bronce, les recomendamos leer nuestros artículos señalados en la cita (7) .
.
.
2º) - Los Amorritas y Abraham:
.
Como decíamos, poco después de estas luchas entre Pepi I y los habitantes de lo que iba a ser Canaán, aparecen en la zona las mencionadas tribus venidas desde la Península Arábiga, que frecuentaban antes de forma nómada el desierto del Sinaí. Sobre el 2200 a.C. llegan para invadir Oriente Medio esas mismas tribus que atacan también Mesopotamia. De entonces procede su nombre que es un apelativo summerio, quienes llamaban “amurru” a estos “Occidentales” para ellos, significando Amorrita en lengua de Summer: “venido de Oeste”. Dichos pueblos Amorreos (Amorritas) florecerían a nuestro juicio con la expansión del Bronce tras el 2400 en la zona del Sinaí y Península Arábiga; su fuerza debió ser imparable, pues no solo invadieron y acabaron con Summer, sinó también se hicieron con el poder hasta el norte de Canaán. Aprovecharon la decadencia del Antiguo Imperio Egipcio, que sobre el 2000 a.C. se debilitaba y caía en luchas intestinas (fragmentándose en pequeños feudos) y se expandieron por las zonas fronterizas a este, ocupando esos reinos cercanos al Mediterráneo, que antes los faraones habían dominado. Tenían todos una lengua parecida o común, llamada de tronco semítico, de la cual nacerían los posteriores idiomas hablados en Fenicia y en Judá-Israel. Pese a ello, tras la invasión amorrita de la costa y aún cien años después de la caída del Imperio Antiguo del Nilo, la mitad de la población que vivía en Biblos era egipcia; hablando, y vistiéndose en esta ciudad de los siglos XX y XIX a.C. a modo faraónico (pudiéndose comprobar que igualmente los giblitas escribían en idioma jeroglífico).
.
Esta invasión Amorrita que llega a destruir la Antigua Biblos y su recuerdo en la Historia, se recoge en el Génesis de forma confusa, pues ya vimos que se cita a Amorreo como hijo de Canaán, nieto de Cam, y por lo tanto ajeno al pueblo hebreo, que era descendiente de Sem -semita- (Gen 10, 15). Pese a tal confusión que hace de los Amorreos ajenos a Israel y Judá; la verdadera Historia de la invasión y emigración de este pueblo hacia Canaán y Mesopotamia no es otra que la narración bíblica de la llegada allí de los primeros “judíos”, escrita en el Génesis; donde se personifica en la figura de Abraham a esos Amorritas. Esta “leyenda” hubo de ser conservada oralmente al menos durante nueve siglos, hasta plasmarla por escrito en el Libro Sagrado, conteniendo gran parte de verdad histórica. Puesto que en la figura del “padre Abraham”, se recoge personificada la llegada y conquista de aquellos amorritas -a fines del III milenio-; que dominaban la zona comprendida desde Mesopotamia, al Sinaí y a Fenicia. De tal manera, en Génesis (11, 31 ) vemos como Abraham nace en Ur de los Caldeos y tras ver una Babel destruida (una Babilonia vencida), se dirije hasta el lugar de los canaáneos. Donde consigue llegar, para realizar una alianza con Yahvé; quien le entrega esa tierra, para él y su descendencia (Gen.12, 7). Más la zona era pobre y se ve obligado a emigrar a Egipto por hambre en su país, entrando en contacto con el mismo Faraón -quien les trató bien; enamorándose de su mujer-. Dándoles los egipcios ganado, trabajo y siervos (Gen. 12, 16) se ven obligados a regresar a su país, cuando el rey del Nilo descubre que la amante que había tomado del nuevo pueblo llegado a su reino, era la esposa de Abrahám y no su hermana; tal y como su propio marido decía.
.
Evidentemente, este episodio bíblico situado entre los siglos XX y XIX ac. C., narra los contactos entre amorreos (pre-isrraelitas) y egipcios en época del Imperio Medio. Cuando esas tribus nómadas y comerciantes -emigrados desde Arabia y Mesopotamia-, debieron tener buena relación y pactos con el Nilo. Justo antes de que Sestrosis III enviara sus ejércitos contra Canaán (en el 1850 a.C.) Pues tras esta última fecha, el Faraón Sestrosis volvió a entrar en guerra con los del Sinaí y su zona Norte; a los que Egipto dominará y someterá nuevamente por la fuerza. Dando la sensación de que solo por un periodo de doscientos años (desde la caída de Biblos en manos amorreas), parece que estuvieron los egipcios comerciando y pactando con las tribus del desierto palestino. Evitando enfrentamientos y cambiando mercancías, grano, animales, e incluso oro y plata; hasta que Sestrosis III manda sus ejércitos a la zona de Canaán. Debido a que este intercambio comercial era imprescindible para los del Nilo, ya que se trataba principalmente de productos transportados por estos nómadas desde y hacia Mesopotamia (incluso mercadeando con ellos esclavas o mujeres; como se deja ver en el relato bíblico).
.
En referencia a este último punto, existe un hecho que llama poderosamente la atención en toda la historia bíblica; al narrar cómo Abraham cuando llega a Egipto, afirma que su esposa era su hermana y deja que la ame el Faraón. Ello muestra -quizás- el modo en que esas tribus venidas hasta el Nilo del otro lado del Mar Rojo; comerciaban con mujeres (propias y ajenas), además de mercancías. Por cuanto habríamos de deducir que -posiblemente- los egipcios compraban esclavas a esos beduinos, sin saber que eran de su mismo grupo (amorritas). Y que tras haberlas obtenido -cabe pensar- se vieran envueltos en problemas y enfrentamientos con las familias o pueblos del vecino y fronterizo desierto. Así narra la Biblia cómo el propio Faraón sufre graves males tras enamorarse de la esposa de Abrahám, descubriendo finalmente que estos “daños” se deben a haber amando la esposa de este patriarca (a quien creía soltera y su hermana). Unos hechos legendarios, que pueden significar cuanto hemos interpretado; simbolizando a mi jucio cómo al vender las tribus amorritas (de Abraham) esclavas a Egipto, obtenidas raptando mujeres en Canaán. Pudieron verse los egipcios envueltos en problemas con los habitantes de esas tierras fronterizas (con patriarcas o familiares de aquellas). Tanto debió ser así, que narra el Antiguo Testamento cómo este fue el motivo por el cual obligan a salir del Nilo a Abraham y los suyos; debiendo regresar a Canaán. Aunque también cuenta la Biblia que volvieron de allí ricos, cargados de oro, plata y ganado (entregado por el Faraón). Todo lo que muestra las primeras fases de establecimiento de los pueblos amorritas en Canaán y su contacto con los poderes de Egipto, así como una primera integración inicial en el Nilo (a comienzos del segundo milenio a.C.).
.
.
JUNTO BAJO ESTE PÁRRAFO: Dos representaciones del Sacrificio de Isaac. Al lado, un detalle de una puerta de sagrario. Abajo, en el magnífico conjunto escultórico de Alonso de Berruguete (propiedad del Museo de San Gregorio -mus. de escultura de Valladolid-; al que agradecemos nos permita divulgar nuestra imagen). Esta escena bíblica nos habla del momento en que los amorritas (Abrahám) sustituyen su religión inicial, originada en el neolítico; por otra propia y que no permite sacrificios humanos. Pues como es sabido, los pueblos semitas durante el tercer y segundo milenio a.C., adoraban a un Baal, como señor de la ciudad -personificado en el rey del lugar- al que se le ofrecían seres humanos. Siendo el deber de todos los que desearan establecerse en sus ciudades o tierras, aceptar esa ofrenda de personas -de su grupo o familia- en señal de pleitesía y de dominio del referido Baal (monarca o señor). Pese a ello, parece ser que los amorreos (en tiempos de Abrahám) superaron esta fase neolítica religiosa; pactando la sustitución del ser humano, por una res. Logrando así la evolución hacia las religiones monoteístas; que parten del llamado tronco de Abrahám (judía, cristiana e islámica) y que no permitían más que ofrendas animales o vegetales. Muy por el contrario, otros pueblos de Canaán que convivieron con los israelitas, sabemos que inmolaban personas a sus dioses; tal como sucedía con los fenicios en los templos de Merlkarte o con los filisteos en los santuarios de su divo Dagón. Debido a cuanto exponemos, las diferencias de las gentes de Canaán no eran tanto raciales, ni culturales; sino religiosas y sociales (tal como pudo suceder en la Europa del siglo XVI, donde pese a ser todos de troncos raciales similares y proceder de una igual civilización -hablando latín-; se dividieron las gentes por disparidad de cultos).
.
.
3º) Los Hicsos y José:
.
Tras este periodo de unos doscientos años con paz y comercio entre Egipto y las tribus de mercaderes que vivían -o viajaban- por el Sinaí y Canaán (amorritas). Hacia el 1850 a.C. se produce el ataque del Sestrosis III sobre el vecino “creciente fértil”, con la victoria del ejército faraónico en aquellas tierras. Momento en que nuevamente cayó el yugo egipcio sobre el Sinaí, llegando hasta Biblos; aunque su poder omnímodo duró poco tiempo, porque un siglo más tarde el Imperio Medio se debilitaría. A esta crisis en Egipto habrá que sumarle la fuerza que alcanzaría el Estado de Hammurabi (Babilonia); que se convierte en el 1770 a.C. en la capital del Mundo Antiguo. Lo que provoca indirectamente que unos decenios después, el reino del Nilo se disgregase; entrando en crisis durante todo el siglo XVIII a.C., debido a luchas internas. Inestabilidad que pasa a recibir un golpe mortal con la aparición de los Hurritas en tierras de Canaán, atacándolas con carros de guerra. Estos Hurritas fueron una tribu “bárbara” (entiéndase extranjera y sin civilización común a la del Nilo), que nace en el Asia Central; cuyo secreto bélico era el dominio y doma del caballo, pero sobre todo la creación del carro de guerra. De tal manera, valiéndose de aquel ingenio y desde el Caúcaso, se lanzaron con sus caballos; primero hacia Babilonia, llegando a vencer a Hammurabi y luego se dispusieron a invadir Canaán.
.
Finalmente, los nuevos guerreros de procedencia indoaria (mezclados con tribus de los montes donde nacen el Tigris y el Eufrates); tras haberse enfrentardo a Babilonia, fundaron el reino de Mitani. Asimismo se hicieron con el poder en gran parte de Anatolia (exceptuando sus costas) donde crearon el imperio Hittita; y tras atacar Oriente Medio, se alían con los Canaaneos para ir contra Egipto. Los nuevos invasores ocuparán el Nilo antes de 1650 a.C.; debido a sus necesidades de expansión. Lo que logran en gran parte gracias a la fuerza y vigor de estos pueblos pastores hurritas; bien armados, formados por ejércitos de hombres altos y valiéndose con carros de guerra. Aunque a mi juicio, el hecho que verdaderamente les obliga a emigrar hacia Egipto y les facilita la entrada en los dominios del faraón, fue un primer estallido del volcán Tera-Santorino. Cuya caldera -como ya dijimos- revienta inicialmente hacia el año 1680 a.C.; devastando la zona cercana a Creta (incluido los campos de Anatolia, donde se situaba Mitani y Hatti).
.
De tal modo, forzados por la hecatombe del Tera -a mi juicio- hubieron de huir hacia el Sur estos Hurritas (Hittitas de Mitani); iniciando un camino hacia el Nilo, junto con los Amorreos y otros pueblos canaánitas. Tras verse sumidos en años sin verano, cubiertos por nubes tóxicas procedentes del volcán y después de ver sus tierras destruidas por polvo y lluvia con sedimentos ácidos. Así se sumarían los Canaáneos en la expedición de esos Hurritas, para alcanzar nuevas tierras al Sur; e incluso los huidos de Creta y Chipre, quienes primero irían buscando refugio en los dominios del Faraón (tras escapar por mar, a toda prisa, de sus islas destruidas). Llegando así unos y otros hasta el Delta; donde sin enfrentamientos ni prácticamente combates, se adueñarían de la zona del Sinaí y de la desembocadura. Donde encontrarán un Nilo débil, temeroso y en total decadencia; porque los ejércitos y las élites faraónicas habían huido hacia la zona de Luxor tras las catástrofes del Tera Santorino. De este modo y antes del 1650 a.C., Hurritas, canaaneos y cretochipriotas, crearon en el delta un reino propio, generando una nueva época faraónica llamada de los reyes Hicsos -cuya traducción parece ser que es la de “reyes extranjeros”-. Etapa destacada por lo ajeno al Antiguo Egipto de quienes gobiernan esa zona Norte (gentes huidas y migraciones llegadas tras la hecatombe volcánica vivida en Creta hacia el 1680 a.C.).
.

JUNTO BAJO ESTE PÁRRAFO: Dos imágenes de los frescos del palacio Hicso de Avaris (paredes en reconstrucción del edificio de Tell el-Daba). Agradecemos a Jose Luis Santos (de TERRAE ANTIQVUAE) nos permita divulgar estas fotografías que desde su valiosa página ha dado a conocer en la Red. En ambos frescos podemos observar varias fases de “taurokatapsia” (lucha o juego con el toro) muy semejantes a las del Palacio de Cnossos. El carácter de estas escenas, lo que representan, su colorido y su técnica; demuestran que las decoraciones del palacio hicso de Avaris (Tell-el-Daba) son absolutamente paralelas con las de Creta y muy similares a los frescos coetáneos hallados en Tera (bajo las cenizas del volcán). Todo lo que demostraría que estos reyes hicsos tendrían un enorme componente cretense; pudiendo haberse tratado de cretochipriotas huidos del desastre volcánico, unidos a gentes e Mitani y ayudados por los canaánitas -que también marcharían de sus tierras por idéntico motivo-.
.
.
Aquel nuevo reino que se asentó en la desembocadura egipcia, tuvo su capital en una ciudad con nombre indoeuropeo: Avaris. Lo que hace evidente que fué de fundación “jafética”, pues en mi teoría tal nombre significaría en idioma indoariano “en el agua” (procediendo del radical sánscrito “vari” = agua). Quedando así demostrado que tal y como Falvio Josefo afirmaba, los reyes Hicsos llegaron del Norte (Anatolia); pudiendo ser probablemente Hittitas (en parte), pero con toda seguridad, cretochipriotas de raigambre e idioma ario. Y mientras comenzaban a reinar en el Bajo Nilo estos nuevos gobernantes venidos de Creta, Chipre, Hatti, Mitani y Canaán (Anatolia y sus islas o de Oriente Medio). Los verdaderos egipcios se reorganizaban y huían al Sur, buscando apoyo y creando nuevas ciudades lejos de las costas mediterráneas -en las proximidades de la capital, Luxor-. Ya que los reyes Hicsos nunca fueron bien aceptados por los antiguos habitantes del imperio; no solo por su condición de extranjeros, sino principalmente por su incultura jeroglífica, su religión ajena al Nilo y su falta de costumbres faraónicoas. Incluso se sabe que la verdadera patria y pueblo que los Hicsos consideraban como suyo, era Canaán y las tierras más al Norte (Chipre, Creta y Anatolia). Tanto que a ciento cincuenta kilómetros de Jerusalén, en el límite de la actual Israel (Tell-Hasor, cerca de Dan), se levantó una villa conocida como el palacio de Hazor; creado como un emporio Hicso-Canaáneo, donde se conservaron las leyendas e historias de esos gobernantes y de esta etapa en la que reinaron sobre Egipto.
.
De esa época es seguro la conocida y bella historia bíblica de José, nieto de Isaac (Gen. 17 y 18) y bisnieto de Abrahám (Gen. 10 y ss.). Relato del Antiguo Testamento que nos narra cómo Jacob, padre de los “doce hijos de Israel” (Gen. 29 y 3) y cuya estirpe simboliza las Doce Tribus hebreas; tenía como hijo menor y preferido a José. Debiendo interpretarse que entre esas tribus, la más joven -o la recién llegada a Canaán- posiblemente es la que personificaría el último de los vástagos de Jacob (José; Gen. 37 ). Por su parte, esta organización que la Biblia describe, hablando de un reino dividido en doce tribus; nos recuerda plenamente a muchas otras formas de gobierno del Mundo Antiguo. Entre las que podemos recordar la Etrusca e incluso la Unión Helena; que se estructuraban igualmente en ligas y uniones de siete o doce ciudades -según el número sagrado en cada caso-.
.
Pero volviendo a José, como personificación de una Tribu o Ciudad-Estado hebrea; cuentan las Sagradas Escrituras que fue vendido a unos comerciantes de esclavos por sus hermanos, quienes después dijeron a su padre que había muerto. Tras ello, llegará a Egipto donde sirve a Putifar (Gen.39) pero acaba injustamente en la cárcel. Allí se descubre como lector de sueños y augur (Gen.40) y por sus aciertos, es llevado ante el Faraón quien le toma como asesor, llegando a nombrarle su visir (Gen.41). Finalmente, entre los capítulos 42 al 46 del Génesis, vemos como llegan los hermanos de José hasta Egipto, buscando grano y provisiones; momento en que este los descubre. Alegre al verlos, aunque apenado por cuanto le hicieron; finalmente él mismo les comunica que es su hermano José, al que vendieron como esclavo y que en ese momento vivía como visir del Nilo (primer ministro). Perdonando la terrible afrenta recibida en el pasado, les da su apoyo para que junto su padre (Jacob) se establecieran a vivir en la prosperidad de Egipto. Una bella narración que muestra el modo en que los israelitas se trasladan al Nilo en una época que se identifica con el reino Hicso. Introduciéndose en Egipto posiblemente gracias a aquellos beduinos del Sinaí o de Canaán a los que vendían como esclavos. Pues como hemos visto, parece claro que los amorritas comerciaban con mujeres y personas, que facilitaban a los egipcios como mercancía -junto a cuantos objetos, especias o metales importaban desde Mitani, Hatti o Mesopotamia-.
.
BAJO ESTE PÁRRAFO: Mapa que hemos trazado del reino Hicso y de la zona de influencia hicsa, durante los siglos XVII y XV a.C. (sobre un mapa de Israel publicado en el libro de M.J.STEVE “Por los caminos de la Biblia” página 86 -Barcelona 1967-). En lineas discontinuas rojas he marcado las fronteras de ese reino hicso; en lineas azules, el área de gran influencia de su gobierno, que tenía como frente Norte de importancia la zona de Meggido y Hazor (señaladas con un círculo rojo). Asimismo podemos ver en letras rojas la capital hicsa Avaris y su segunda ciudad Memfis; y en letras verdes la situación de Biblos. Puerto de influencia egipcia, de cuya destrucción o sustitución nacerían los emporios fenicios desde el siglo XV a.C. (Sidón y Tiro), fronterizos con Israel y con las tierras de los filisteos (Gath -Gaza- y Golán).
.
.
Acerca de este interesante pasaje bíblico, investigadores y egiptólogos del pasado siglo XIX identificaron la figura de José con la llegada de los hicsos. Pues tras la lectura de los jeroglíficos y el descubrimiento por los historiadores de la invasión Hicsa del Nilo; se consideró este relato del Antiguo Testamento una leyenda judía donde se narraba la entrada de los israelitas en el Nilo, junto a los hicsos. Nosotros incluso nos aventuraríamos a interpretarla de un modo más evemerista, afirmando que no solo José simboliza las tribus hebreas que emigran al Nilo con estos reyes extranjeros que conquistan Egipto. Sino que más bien José, es la personificación de alguna tribu menos antigua (las más pobres y recientes) de las establecidas en el Sinaí. Gentes que probablemente fueron “usadas” o vendidas como mercenarios, para luchar en esas guerras entre el Nilo y Canaán -entre el faraón y los amorritas, cuyo comienzo se fecha con Sestrosis III desde el 1850 a.C.-. Aunque José también pudiera personificar a los mas jóvenes que habitaban en las “doce tribus”; adolescentes que sus propias familias entregarían como soldados a las hordas que invadieron Egipto, para luchar contra el faraón al mando de esos “reyes extranjeros” llamados hicsos.
.
Sea como fuere, José representa aquellos del Sinaí “vendidos” para servir a los Hicsos, que tras la victoria de los nuevos dueños de Egipto, pasaron a formar parte de quienes dominarían el Delta. Todo descrito en una narración bíblica que explica y razona magistralmente Jaques Pirenne; cuando afirma que -a su juicio- los Hicsos fueron famosos por su ignorancia y por su desorganización, debido a que se trataban principalmente de tribus de pastores nómadas anatólicas y mesopotámicas. Por lo que tras dominar Egipto hubieron de establecer un sistema Estatal para el que no estaban preparados. De ello, piensa este egiptólogo francés que hubieron de tomar entre sus filas “mercenarios o esclavos” de la burocracia, llevando hasta el Nilo gentes que supieran escribir, leer y calcular. Debido a que las élites egipcias conquistadas no estaban dispuestas a trabajar para aquellos que les habían invadido (desconociendo su cultura). De ese modo, muy pronto algunos de los llegados a Egipto desde Canaán como servidores, ocuparon puestos de alto rango junto al nuevo Faraón. Así José, representa a estos canaáneos (judíos) formados, cultos y que conocían la contabilidad, la escritura y el orden estatal. De allí su función como lector de sueños y organizador de las arcas del estado.
.
De tal manera, la historia de José personificaría el periodo en que se creó una clase burócrata y gobernante del Nilo de origen hebrea; durante la referida fase del reino hicso en Avaris. El hecho final que narra La Biblia es que gracias a José -esos funcionarios allí establecidos como élite-, se traslada a Egipto toda la estirpe de Jacob (las Doce Tribus de Israel). Durante una etapa que debió ser grata y confortable para los judíos en el Bajo Nilo, hasta que los Hicsos son derrotados y expulsados del país. Tras ello, regresaron los antiguos “dueños” egipcios al Delta; quienes -como dijimos- odiaban a esos extranjeros invasores y a los que llamaban bárbaros o extraños -hicsos-. Puesto que las antiguas dinastías y los nobles del antiguo Egipto, habían conservado su reino y su capital en la actual Luxor, a cientos de kilómetros al Sur de la desembocadura. Debiendo esperar siglos para recuperar el Norte de su reino. Aunque tras la invasión hicsa nunca más volverían a situar sus ciudades principales cerca del Mediterráneo; por temor a que se repitiera cuanto los extranjeros hicieron con Memfis; dominándola y destruyendo la cabeza del delta del Nilo.
.
De lo anteriormente expuesto, entendemos asimismo que todos los colaboradores de los hicsos cayeran en desgracia; y entre ellos, fundamentalmente los israelitas. Lo que explicaría su cautiverio y la esclavitud posterior sufrida en Egipto; unos hechos que se sitúan entorno al final del mencionado reino extranjero y cuando nace el Imperio Nuevo de Egipto. Hacia el 1580 a.C; momento en que los canaaneos serían tenidos por enemigos del “verdadero Faraón”. Es esta etapa la que narraría su esclavitud, de la que les liberará Moisés. Pero antes de entrar en el periodo Mosaico vamos a analizar la realidad histórica del periodo hicso desde otros aspectos, muy interesantes en referencia a lo que fué la colonización de la Península Ibérica a fines del II milenio a.C..
.

JUNTO Y BAJO ESTE PÁRRAFO: Otras dos imágenes de los frescos del palacio Hicso de Avaris (paredes en reconstrucción del edificio de Tell el-Daba). Agradecemos a Jose Luis Santos (de TERRAE ANTIQVUAE) nos permita divulgar las fotografías que desde su valiosa página ha dado a conocer en la Red. En los frescos de nuevo podemos observar la lucha y juego con el toro; pintada de un modo muy semejante a como las veremos en el Palacio de Cnossos. Estas decoraciones del palacio hicso de Avaris (Tell-el-Daba) son absolutamente paralelas a las de Creta y muy similares a los frescos hallados en Tera (bajo las cenizas del volcán). Todo lo que demostraría que los reyes hicsos tendrían un enorme componente cretense; pudiendo haberse tratado de cretochipriotas huidos del desastre volcánico.
.
.
4º) – Los Hicsos (otras cronologías). Su relación con Creta, los Filisteos (David y Goliat):
.
La importancia del reino y época hicsa en Egipto es primordial; no solo para entender el nacimiento de Judá, Israel y de Fenicia, sinó sobre todo para comprender la historia de los pueblos que forjaron y aculturaron nuestras tierras. Una península cuyas colonizaciones y dominio procedió de civilizaciones de la zona de Canaán. Gentes llegadas desde el Creciente Fértil al menos en dos periodos cruciales y que cubren más de dieciseis siglos en nuestra Historia. Refiriéndonos primero a la precolonización creto-chipriota y a la colonización canaanea (cretense y filisteo fenicia), así como a la posterior invasión árabe (venida de unos mismos lugares después del 711 d.C.). Puesto que si los cretochipriotas aparecieron en Iberia desde el siglo XII a.C.; sus sucesores fenicios y cartagineses la dominaron comercialmente desde el VIII al III a.C.. Pero sobre todo fueron los musulmanes -también venidos desde Siria y de Oriente Medio- quienes la gobernaron durante unos ochocientos años. A ello, ha de sumarse otra gran influencia cultural peninsular procedente de Canaán con la inmigración de judíos -llegados al menos desde el siglo III d.C.-. Todo lo que unido a las primeras aculturaciones de nuestra Península, que se sabe fueron llevadas a cabo por gentes de Creta, Chipre y zonas de costeras de Asia Menor. Nos llevaría a concluir que la mayoría de las influencias culturales de Iberia proceden de puertos de Oriente Medio y de Canaán (Chipre, Creta, sur de Anatolia, Siria, Jordania e Israel).
.
De todo ello comprendemos cómo los pueblos canaánitas y los de su entorno, fueron tan importantes en la civilización de la Península Ibérica; tanto como pudo serlo para Roma la influencia de Grecia. Pues los contactos culturales y cívicos más tempranos que tuvo la Iberia antigua procedieron de aquella zona; estando mucho más ligada España -desde el punto de vista artístico- a Oriente Medio, que a Europa. Compartiendo unos gustos musicales y estéticos importados por estas civilizaciones del sur de Anatolia, de Siria o de Canaán; de las que nació indudablemente gran parte del Flamenco (por influencia de la música y danza cretofenicia, judía y de los árabes). Y en razón a la importancia histórica de estos pueblos en el arte del Sur de España, debemos realizar un un profundo análisis de los orígenes y significado de Canaán y de otras zonas cercanas (como Chipre, Creta, Egipto etc). Todo lo que nos servirá para comprender muchos de los “por qués” del Flamenco (dada su estrecha relación con la música egipcia, árabe, siria, judía y etc.). Por este motivo nos extenderemos en el análisis de determinados periodos arqueológicos que se relacionarán con estos colonizadores -especialmente de Andalucía-; anotando teorías propias y cronologías históricas. Entre las que comenzamos por esta del reino Hicso en Egipto; su expansión, sus motivos, su significado en la Historia de la Península Iberica y el extraño final de estos faraones extranjeros:
.
Una parte de los egiptólogos mantienen que la mencionada invasión del Nilo llevada a cabo por tribus Hurritas, Canaaneas e Indoeuropeas, se produce sobre el 1730 a.C.; aunque otros investigadores fechan su entrada a mediados del siglo XVII a.C.. Pese a ello, a mi juicio, no deberíamos confundir la aparición de los Hurritas en Mesopotamia y en Canaán; con la entrada de los Hicsos en Egipto. Pues a mi entender, la invasión de los extranjeros en el delta del Nilo, es consecuencia de la huida de los hittitas, hurritas, mitanios y canáneos del desastre del Tera y no fruto de unas campañas militares preparadas. Ya que esa “victoria” Hicsa sobre Egipto se produce durante unos años en los que gran parte de los súbditos del faraón habían abandonado la desembocadura del Nilo. A mi juicio, a consecuencia de los “malos presagios” que observaban a orillas del Mediterráneo (olas de gran tamaño, piedras volcánicas, cambios en el color del mar, nubes de gases y polvo magmático etc). Todo lo que permitiría a esos que escapaban del volcán -desde el año 1680 a.C.-, internarse sin grandes problemas en el delta faraónico. Por ello, antes de fijar la fecha de inicio del reino hicso, habríamos de diferenciar una primera etapa y anterior; en la que los hurritas y mitanios atacan el Nilo repetidamente con sus ejércitos de caballería y carros (sin lograr hacerse con el poder allí).
.
En esta hipótesis y en cronologías paralelas se mueven personalidades tan prestigiosas como Jaques Pirenne (8) ; considerando que lo más probable es que la llegada de los Hurritas a las fronteras de Egipto se produjera hacia el 1730 a.C.. Un momento que -a mi juicio- deberíamos marcar como inicio de asedio e intento de invasión bárbara; aunque no la del nacimiento del reino hicso (que se produciría tras la crisis del Tera-Santorino). De este modo, concuerdan con mayor precisión cronológica las diferentes migraciones, etapas históricas y movimientos de pueblos, sucedidos en el Mediterraneo de la época. Todo lo que comprobamos al observar cómo en fechas y circunstancias paralelas data Paul Fauré sus estudios sobre Creta Minoica (9) . Proponiendo como motivo probable para la entrada de los Hicsos en Egipto, un gran terremoto ocurrido en la zona -en el siglo XVIII a.C.- . Así, en las cronologías de Fauré vemos como hacia 1730 a.C. incluye la existencia de un gran seísmo en Siria-Palestina y la aparición tras el terremoto de los Hicsos en la zona de Canaán. Dicho desastre afectaría y destruiría también partes de Creta y Egipto, por lo que hemos de concluir que el desastre debió ser de gran magnitud y que provocó el declive del Reino Medio faraónico (que entra en crisis desde estas fechas). Asimismo, el seísmo de 1730 precedería a siglo y medio cargado de movimientos telúricos y erupciones, que azotaron y devastaron la zona durante mas de ciento cincuenta años. Posiblemente, a consecuencia de este tremendo terremoto de 1730 a.C., vinieron hasta aquellas debilitadas tierras de Canaán los invasores Hurritas–Hittitas, aprovechando las circunstancias de crisis; llegando desde Mitani (o bien de Anatolia) y pretendiendo hacerse con el Nilo y sus puertos comerciales (Biblos, Creta o Chipre). Lo que motivaría en Creta de este momento, un cambio de periodo que da paso al Minoico Medio III (conocido como “era de Los Palacios 2º”), tras sufrir una gran devastación y cambio cultural.
.
.
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTE PÁRRAFO: Arriba, un fresco del palacio de Cnossos, fechado hacia el 1500 a.C. y propiedad del Museo de Heraklion -al que agradecemos nos permita divulgar la imagen-. En la imagen podemos observar el enorme parecido con los frescos del palacio hicso de Avaris, fechados hacia el 1600 a.C. (un siglo antes). Al lado, la caldera del Tera en 1950 entrando de nuevo en erupción. Abajo, fotografía del monte Ida y de la llanura central de Creta. 
.
.
Suponiendo que las incursiones Hicsas comenzaran en el 1730 a.C.; tras el mencionado primer terremoto que aprovecharían Hurritas y Mitanios para atacar el sur. Realmente el reino de Avaris no comienza hasta el 1680; culminando unos decenios después -a fines del siglo XVII a.C.-. Ello explica que Creta tenga entonces una cronología en paralelo con Egipto y que se desarrolle el Minoico Medio III en iguales fechas al final del Reino Medio y al Reino Hicso del Nilo: Inciándose en el 1730, culminando en el 1680 y acabando entorno al 1580 a.C.. Una última fecha en la que de nuevo erupciona el volcán Tera (Santorino); la isla griega mas meridional, sita al Norte Creta -a una distancia aproximada de unas ochenta millas de Cnossos-. Y cuando entra en actividad su caldera, en el 1580 a.C., destruye nuevamente el imperio de Minos del llamado MMIII. Acerca de la voladura del Tera, cuya explosión mayor a mi juicio ocurrió en el 1680 a.C. pero de la que sabemos vuelve a entrar en actividad un siglo más tarde; podemos ver nuestra cita (10). Donde comprendemos la magnitud del desastre que causaría grandes maremotos, destruyendo incluso los puertos de Oriente Medio y gran parte de los de Canáan -llevando nubes tóxicas, piedra pómez y lava hasta las orillas del Nilo-. Pues sabemos fue mayor que el estallido del Krakatoa; que arrastró sedimentos volcánicos, gases y hasta cadáveres, a más de diez mil kilómetros de distancia de su cráter. Recordándose del Krakatoa, cómo durante años, la atmósfera de toda la Tierra se cubrió de azufres y partículas de cenizas, que proyectaron una luz solar distinta (tanto como para bajar varios grados la temperatura del planeta).
.
Habiendo comprendido bien lo que fué el Krakatoa, entenderemos lo que supuso el desastre del Tera en 1680 a. C.; cuya erupción sucedería tras casi medio siglo de “avisos” sísmicos y magmáticos, provocando una última voladura hacia 1580. Casi un siglo y medio de cataclismos volcánicos, sucedidos en la caldera de Santorino; con los que podremos comprender la Historia Antigua concerniente a esta etapa que va desde el 1730 al 1580 a.C.. Pues tras reflexionar e imaginar los seísmos, maremotos, lluvias de cenizas, incendios, explosiones y la devastación que debió producir el Tera, en las costas de Creta, Canaán, Grecia y Egipto. Nos es fácil entender cómo justo entre el 1680 y el 1580 a.C. cambian todas la eras y etapas históricas de esta zona del Mediterráneo. De tal manera, en Creta cae el Imperio Minoico y se destruye esta civilización, pasándose del llamado Minoico Medio, al Reciente (dominado por Micenas). Por su parte en las islas de la futura Hélade (aún por nacer), se cierra el ciclo de Cicládico Antiguo y se pasa al Reciente; al igual que en el continente griego se llega del Heládico Antiguo al Moderno. Naciendo por entonces y debido a ello: Micenas. Pero centrándonos en los pueblos que estábamos estudiando; igualmente es en el 1580 a.C. cuando lo Hicsos comienzan a retroceder en Egipto, y unos veinte años después (hacia el 1560) el reino del Nilo es recuperado por sus antiguos dueños, quienes comienzan la etapa denominada Imperio Nuevo, con la XVIII Dinastía.
.
.
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTE PÁRRAFO: Estatuillas y dibujo del Baal canaánita.
Arriba: Ídolo hallado en Tortosa y fechado hacia el siglo XVII a.C.; propiedad del Museo del Louvre -al que agradecemos nos permita divulgar su imagen.- Se trata de la representación de un Baal como dios metalúrgico (Smithing god) al que le faltaría una lanza y algún atributo más de guerra (maza), que seguramente portaba en sus manos como símbolo de la minería y la herrería. En este caso, podemos identificar la estatua con un Baal Hadad (Adad) señor de la guerra del ciclo de Ugarit; lugar o área de la que probablemente proceda esta pieza hallada en Tortosa. Por su parte Hadad, como sucesor del PTAH egipcio, luce el gorro de faraón y vestimenta nilota; pero como heredero del ADAD mesopotámico lleva un cinturón sagrado y haz o lanza. Dicho Baal-Hadad fue la deidad suprema de Oriente Medio durante el segundo milenio a.C.; adorado en Ebla o Ugarit y dios de los canaanitas y Amorritas. Era una sícresis del dios Adad de Mesopotamia, con características egipcias, que le aunaban a Ptah (divo de la artesanía y de la metalurgia); de ello su carácter de “Simithing god” -dios herrero-. Su veneración se transforma en el Baal-Melkarte ó Baal-Reshef entre los fenicios, aunque los amorreos lo conservaron como Baal-Hadad. Tanto que los reyes de las regiones amorritas se solían llamar BEN-HADAD (hijos de Hadad) o bien introducían aquel apelativo como su segundo nombre. Tal era el caso del cuarto monarca arameo de Edom, denominado HADADEZER (ayuda de Hadad) al que David de Israel venció.

Al lado: Dibujo mío de la famosa estela con un Baal, hallada en Ras Shamra; fechada entre los siglos XV al XII a.C., cuyo original se halla en el Museo del Louvre. Observemos en este caso los atributos antes mencionados del divo y que son:
-La maza, con la que golpeará a un enemigo vencido, tal como figuraban algunos faraones en sus “victorias”
-La lanza, como esqueje del árbol de la vida y símbolo de fertilidad masculina (el pene que fecunda); nacido de los atributos de Adad o Hadad -herrero y minero-.
-El gorro imitando al del rey de Egipto, pero rematado con cuernos de toro (símbolos del Adad sumerio)
-El peinado “Athórida”; común al de las diosas de la fertilidad y procedente modas egipcias, nacidas de la adoración a la vaca Isis y a la diosa Athor.
-El puñal, como dios de la guerra.
-Un ídolo menor bajo él, nos indica la superioridad del Baal (incluso es posible que refiera a su victoria sobre este y al que la maza que sostiene golpea).
.
.
.
Abajo: Pequeña estatua de Reshef (Baal) en bronce; procedente del Soroeste peninsular, fechada en el siglo VIII a.C. -tal como la exhibe el Museo Arqueológico Nacional; al que agradecemos nos permita divulgar nuestra imagen-. Como podemos ver, esta deidad fenicia llamada Reshef, nace directamente desde los Baal canaánitas. Teniendo el mismo valor religioso y muy parecidos cultos, finalmente en Tiro y Sidón aquel “señor” se transforma en el Melkarte-Reshef. Un dios del mercado (como su nombre ya indica), precursor del Mercurio romano y que protegía fundamentalmente a los marineros y comerciantes. Divinidad que, como señor de la ciudad-estado portuaria (fenicia o cartaginesa), recibía culto principal en los templos de Melkart (donde sabemos se sacrificaban primogénitos o niños; tal como pudo demostrarse en los hallazgos de los “tofets” o cementerios adscritos al templo). Observemos cómo este Baal-Reshef del siglo VIII a.C.; contiene los mismos atributos que la estatua anterior, procedente de Tortosa y fechada casi un milenio antes: Cinturón sagrado; falda y gorro del rey del Nilo (junto a maza y lanza -perdidas en las manos-).
.
.
Tras el nacimiento del Imperio Nuevo (entre el 1580-60 a.C.) los Hitittas llegaron desde Anatolia a las fronteras del Nilo. Posiblemente con el fin de ayudar a sus “socios” los Hicsos; o bien para dominar parte de la tierra de Canaán, que por entonces entró en un periodo de confusión y de grandes dificultades (tras la caída del reino de Avaris). Por su parte, los pueblos marineros ribereños de Creta y de Chipre huyen; apareciendo sus gentes en las costas de Anatolia y de Oriente Medio. Aunque muchos supervivientes de las erupciones útimas de terremoto volcán de Tera -tras el 1580 a.C.-, parten de Creta, Chipre y litorales cercanos al desastre y ponen rumbo hacia Occidente (Sicilia) o a la zona continental de Grecia. Pero en su mayoría parece que se establecen en las costas de Anatolia y del Sur de Canaán, muy cercanas a Chipre. “A la sombra de ellos” y de sus conocimientos en náutica, sobre construcción de embarcaciones, navegación, rutas comerciales y etc.; comienzan a “formarse” como marineros experimentados los habitantes de las costas norte de Oriente Medio. De este hecho creemos que nace propiamente Fenicia, varios decenios después de la caída de los Hicsos (aunque sobre este punto y de los pueblos surgidos en este momento, trataremos más adelante).
.
Cuanto expresamos, concierne a la navegación durante la Edad del Bronce, que sabemos estaba dominada por los cretochipriotas. Tanto que hasta el siglo XVI a.C. apenas había grandes puertos, ni emporios capaces de comerciar con el Occidente mediterráneo; y los pocos existentes tan solo podemos situarlos en Creta y Chipre. Por lo que tras la caída de Creta y del mundo Hicso -en el 1580-, surgen otras fundaciones capacitadas para emprender viajes marítimos de larga distancia y que denominaremos proto-fenicias. Y aunque Biblos ya existía desde milenios atrás y se pone a la cabeza de esos puertos que reciben a los huidos de Creta y Chipre. En este periodo realmente aparecen los grandes emporios que luego serían bases fenicias, como el famoso de Ugarit. Siendo nuestra teoría que los púnicos heredaron desde esta etapa histórica, las rutas marítimas y los secretos de cretenses y chipriotas. Quienes huidos hasta sus costas, quizás obtuvieron el favor de establecerse en su litoral a cambio de aportar enseñanzas de náutica y orientación a quienes les recibían en sus tierras (sobre todo el secreto de las rutas de los metales minóicas).
.
Sobre el poder de la flota cretense mucho nos narra la mitología; y sobre esos mitos, la Historia ha podido comprobar su gran base verídica. Pareciendo obvio que desde Creta navegasen hasta la Península Ibérica, en busca de metales, ya desde el III milenio a.C.. Dado que no existían apenas minas de cobre y estaño en el Mediterráneo y los pocos yacimientos cúpreos que había en Chipre, se fueron agotando (junto a los de Calcis, en Eubea). Por su parte, la casiterita de gran calidad era inexistente en la ribera de este mar, hasta llegar a las costas de la Península Ibérica. Debido a lo que hemos de entender la venida de orientales al Rio Tinto y otras zonas mineras peninsulares antes del 2700 a.C.. Realizada principalmente por buscadores de estaño y cobre, como fueron los navegantes cretochipriotas; los únicos capacitados por entonces para realizar un viaje de estas características sin problemas (ya que el mar era su medio natural). Acerca de esta aparición de gentes de Oriente Medio en nuestras tierras, a comienzos del tercer milenio a.C.; hay numerosos testimonios arqueológicos. Datos que ya fueron conocidos desde principios de nuestro siglo XX, cuando A. Schulten estudió la colonización de nuestra Península. A día de hoy, dichas pruebas son mayores y más fehacientes, remontándose incluso al IV milenio a. C. los contactos entre nuestras costas y estas islas de Oriente. Cuando navegantes de Chipre, de las Cícladas, y sobre todo de Creta; se atrevían a llegar al litoral peninsular en busca de ámbar y de sus abundantes metales preciosos (11) .
.
.
SOBRE Y BAJO ESTE PÁRRAFO: Arriba, mapa de yacimientos durante la Antigüedad (plano nuestro que ya hemos publicado en TARTESSOS Y LO INVISIBLE EN EL ARTE). Observemos cómo no hay prácticamente casiterita en todo el Mediterráneo, al margen de unas minas de poca calidad en Cerdeña y otras cercanas al Tauro en Anatolia (estas últimas, fundamentalmente de plata). Abajo, sobre el mismo mapa hemos trazado las rutas del ámbar y de los metales, seguidas desde el quinto, al primer milenio a.C..
.
.
Desde este siglo XXVIII a.C. en que hacen su aparición gentes del Oriente Mediterráneo (cretochipriotas) en nuestras tierras; hasta la caída o destrucción del primer Imperio Minoico en el XVI a.C.( por el volcán Tera). Mediaron mas de mil años; durante los que innumerables navegaciones y comercio entre la Isla de Minos y nuestra Península, hubo de tener un manifiesto intercambio cultural. Tanto es así que si nos preguntasen sobre el origen de las primeras aculturaciones y costumbres de Iberia, tendríamos que mirar a estas islas de Creta y Chipre. De donde procedería -con seguridad- la importación de la metalurgia a nuestras costas, traída por esos que vendrían buscando estaño. Un metal -como dijimos- casi inexistente en el Mediterráneo, abundante en la Península y absolutamente imprescindible durante la Edad del Bronce. Pues sin casiterita resultaba imposible obtener bronce; y sin bronce, cualquier Sociedad del momento estaba abocada a ser invadida y esclavizada por otra más fuerte. De tal manera, bastará realizar un mapa de minas en la época que hablamos, para llegar a la conclusión de que en las cercanías de Egipto, Canaán y del Egeo; tan solo había estaño en Cerdeña. Aunque la calidad de este metal sardo era plúmbea y mala (impidiendo alear un bronce elástico y duro). Debido a ello, se hace evidente la llegada a Iberia de marineros del Oriente mediterráneo en busca de esta casiterita de alta calidad, que tan solo se hallaba por entonces en el litoral Atlántico peninsular y en las minas del final del Cáucaso. Pues las del Danubio o de centro Europa eran por entonces tan inaccesibles como desconocidas. Finalmente, otras fuentes del estaño estarían por entonces en Afganistán y en algunas zonas centrales de África -cercanas a Somalia-. Por todo cuanto exponemos y conociendo la dificultad que suponía comerciar con Afganistan, llegar a Somalia o atravesar el Bósforo, para llegar al Cáucaso (con Troya cerrando su estrecho). Parece lógico que los cretenses y chipriotas se aventurasen hacia el Oeste, en busca de estos metales que tanto abundaban en la Península Ibérica (y en el Atlántico).
.
Conforme a estos primeros aculturadores, llegados al lejano Occidente; en nuestra página TARTESSOS Y LO INVISIBLE EN EL ARTE, hemos estudiado diferentes rasgos del folklore hispano. Entre los que destacaríamos el culto al toro y la historia de la Tauromaquia, concluyendo su posible origen en el III y II milenio a.C., a través de los contactos con el mundo oriental (minóico). De igual opinión son muy diversos expertos y arqueólogos; sumándonos a estas teorías, pensamos incluso que desde la Creta anterior al Tera llegaron también parte las de artes y costumbres que aún permanecen en nuestra Península. Entre ellas, ya dijimos que estarían vestimentas y modas, adornos, joyería e incluso usos religiosos que aún existen en el Sur de España. Algo que no debe extrañarnos, porque los herederos directos de Creta y de Chipre, tras los sucesivos desastres del Tera fueron Micenas y Fenicia (culturas que unos siglos después arribarían y colonizarían nuestras costas). Por cuanto escribimos y por cuanto vemos en los mapas adjuntos; se concluye que dichos viajes hasta el extremo Occidente del Mediterráneo (España), en busca de la riqueza metalúrgica de nuestras tierras; debieron llevarlos a cabo primero navegantes de Creta que comerciarían en Oriente Medio y en Egipto sus mercancías importandas. Quienes tras el derrumbamiento de la civilización Minoica -en el siglo XVI a.C.- y en su huida o dispersión, transmitirían a otros pueblos del litoral Oriental mediterráneo la existencia de unas tierras riquísimas en oro, plata, bronce y estaño; situadas en el extremo Occidente. Siendo posible pensar que a cambio de esta información y de proporcionarles el medio para llegar a las minas de Iberia (en los confines del Mediterráneo); dejaron establecerse en muchos lugares de Oriente Medio a los “apátridas” que huyeron de Creta y de Chipre. Exiliados por el volcán Tera, de quienes sabemos fueron hacia costas cercanas a Biblos y a Canaán, donde en dos ocasiones llegaría un pueblo de origen cretense al que llamaron los Philistaios (los Filisteos, tan famosos en la Biblia por ser enemigos de los hebreos). Huidos hasta el litoral de Fenicia-Israel primeramente tras el desastre del Tera (en el siglo XVI a.C.); pero definitivamente tras la invasión de los dorios y la caída de Micenas junto a Creta en manos de indoeuropeas (hacia el sigo XII a.C.).
.
Aunque los “verdaderos” Filisteos que conocemos por La Biblia, constituyeron la segunda migración, que llegó a Canaán procedente del mundo minóico y micénico destruido por los indoeuropeos. Huyendo desde El Egeo, Creta y Chipre, a principios del siglo XII a.C.; tras la caída de Troya y la expansión de los dorios armados con hierro. Pero no hay que olvidar una primera migración de cretenses llegados al Creciente Fértil y que escaparían de las islas destruidas por el Tera Santorino, hacia las costas continentales cercanas de Fenicia y Anatolia. Debido a lo que habríamos de considerar “dos etapas” -o migraciones- Filisteas: La primera sucedida en los años que estudiamos a consecuencia del volcán de Tera, y otra cuatro siglos posterior. Este segundo éxodo traerá a las costas de Canaán, los huidos de Micenas y del mundo de Minos invadido por el Hierro. Quienes sabemos escapan tras la Guerra de Troya y la dispersión de los indoeuropeos; llegando a tierras de Palestina desde el 1195 a.C. y denominados “Gilsteos”. Un nombre (Gilsteos) dado a estas nuevas gentes venidas de Creta o Micenas, que a nuestro juicio es de origen aqueo (griego arcaico), lo que explica que realmente su migración fuera contemporánea a Troya. Aunque la denominación de “filis-teos” también se correspondería con el idioma que hablaron los súbditos de Minos (un dialecto aqueo, tal como Ventris afirmó). Siendo la traducción de “Filisteo” desde el griego antiguo (micenio). “los que aman a dios” (de las voces filo + teos) o bien la tribu de dios (de la palabra dios = teos unida a fulh = tribu). Pese a ello, más adelante veremos que su apelativo egipcio era “Peleshet”, y se identifica con las voces helenas que significan marinero (pelagio) o bien mercenario (pelete). Sea como fuere, parece a ciencia cierta un nombre de origen cretense el de estas gentes exiliadas que aparecen en Canaán -tan bien organizadas estatal como militarmente-. Por lo que chocarían con los judíos al establecerse en esas tierras y no aceptar las formas de vida semitas.
.
.
SOBRE Y BAJO ESTE PÁRRAFO: Arriba, mapa de las rutas hacia el estaño. Abajo otro mapa con las rutas hacia el estaño, el cobre, la plata y el oro.
.
.
Sabemos pues que los Filisteos debieron ser -en principio- una rama de estos cretenses huidos tras el Tera, que se establecen hacia el siglo XVI en una franja al Sur de Canaán (en la zona de costa, que posteriormente fue fronteriza con Israel). Más tarde, probablemente este territorio -ocupado por cretenses- sería aprovechado para refugiar a los micenios y cretochipriotas que perdieron sus tierras, tras la caída de Troya y la llegada del Hierro; lo que provocó la segunda migración del siglo XII a.C.. Llegando los filisteos a Canaán en esa segunda venida, ya como un “pueblo del Mar” apátrida y expulsado por las expansión de los hombres férreos (indoeuropeos, llamados comúnmente en el Ego, los dorios). Por su parte, ya dijimos que el nombre de “filisteo” se considera que procede del egipcio “peleshet”; aunque hemos visto que -a nuestro juicio- es origen creto aqueo. Aunque se sabe que actuaban como mercenarios y aliados de Egipto; lo que encaja con su procedencia cretense y con la voz griega “pelates” (que significa asalariado y mercenario).
.
La segunda migración filistea (del siglo XII a.C.) la trataremos más en profundidad en otro apartado. Pero en lo que respecta a estos cretenses llegados a Canaán en el siglo XVI a.C., todo hace pensar que los Hicsos del Nilo pudieron apoyarlos, al estar muy relacionados con su cultura; dándoles tierras costeras al norte de Egipto. De tal manera esos primeros filisteos (cretochipriotas establecidos en Canaán) servirían como marinos a los dueños del Nilo; aunque tras la caída de los Hicsos seguirían colaborando con Egipto para el control de Canaán. Pero pese a actuar como aliados del faraón, al final del reino de Avaris debieron ser sometidos por los ejércitos del Nilo, cuando renace el Imperio Nuevo (desde el 1560 a.C.). Debido a esta situación, los cretochipriotas por entonces hubieron de aliarse con los primeros fenicios (que llamamos proto-fenicios); con quienes compartían mar y frontera. Pues desde este momento veremos a Chipre, siempre como protegida o aliada de Tiro y Sidón; ciudades púnicas que mantenían puertos en la isla, a la vez que podían guarecerla de asedios y de gentes venidas de Anatolia o del Egeo. Aunque esa posible paz (o colaboración) en la que vivieron fenicios y filisteos hasta el siglo XI a.C., parece truncada tras el nacimiento del reino judío de Israel-Judá. Momento en que algunos de los filisteos se integran entre las tribús de Jacob (como hicieron los de Gat-Golán); aunque la mayoría se verán empujados hacia la costa, asediados por Israel y Judá -tras la conquista judía de “la tierra prometida”-.
.
Conforme hemos expuesto, hacia el año 1000 a. C. se considera que los israelitas vencieron a los filisteos -de la segunda migración-; quienes en teoría eran mucho más poderosos que los de Judá e Israel juntos. Pero aquellos “débiles” judíos, actuaron tan unidos que consiguieron relegarles a una franja en la costa, no recuperando los filisteos nunca más sus tierras y debiendo vivir por siempre en aquella pequeña zona junto a las playas (ver mapas bajo estas lineas). Es este periodo el reino de David, quien triunfa ante el gran Filisteo Goliat (I Paral. 20) ; historia que recoge La Biblia mencionando cómo en las fechas referidas los filisteos fueron vencidos y arrinconados en un margen del litoral mediterráneo palestino. Donde permanecieron, en esta estrecha franja de costa cercana a Haifa; viviendo allí hasta el siglo VII a.C, cuando Assur (Asurbanipal) conquistó Canaán. Y pese al pequeño área en que quedaron relegados estos filisteos; el emperador Adriano denominó a toda esa región con su nombre. Llamando a esa tierra Palestina (Philistea), con el fin de borrar de allí el recuerdo de los rebeldes judíos e israelitas -continuamente sublevados contra Roma-.
.
Para terminar este epígrafe, diremos que nuevamente hemos visto otra de las grandes historias bíblicas y su relación con sucesos históricos, recogidos de forma legendaria en la personificación de David y Goliat (I Paralipómenos 18, 1). Donde entendemos el significado de ese “gigante” filisteo, enemigo de los judíos al que abate el “pequeño rey de Israel” con un golpe de honda. Siendo Goliat la personificación de la ciudad de Gat, el emporio principal de aquel pueblo originario de Creta, Chipre o Grecia (12) . Por otro lado, en esta época de expansión y organización de los judíos (el siglo X a.C.) es cuando muchas ciudades, tribus y reinos asentados hasta entonces en Canaán, se ven forzados a retirarse a las costas. Huyendo algunos de las zonas cercanas al Sinaí, mientras otros muchos se embarcaron buscando nuevas patrias y hasta llegarían a tierras lejanas, en Occidente (para sobrevivir a la expansión israelita). Debido a estas circunstancias históricas, sabemos que la mayoría de los asentados en Canaán que y no eran judíos, decidieron construir fortalezas elevadas para vivir en un recinto amurallado -en islas de las costas-. Incluso creando arrecifes fortificados artificialmente y junto a litoral de Oriente Medio (como fueron Tiro y Sidón).
.
Por lo explicado antes, no es de extrañar que coincida la época de creación del reino de Judá Israel, con la llegada de colonizadores venidos desde Canaán hasta nuestras costas; gentes que hoy se denominan precolonizadores de iberia y que importaron objetos de tipo micénico y caánanita (13) . Todo ello en un momento en que los dorios acababan de terminar con Micenas y el Egeo comenzaba de ser dominado por gentes del Hierro. Aunque este punto lo estudiaremos más adelante, pues para comprender plenamente la formación de la civilización canaánita (la zona de Oriente Medio que nos colonizó y culturizó desde los tiempos mas remotos). Hemos de seguir una cronología y así en el siguiente epígrafe debemos de pasar al periodo del cautiverio y liberación de los hebreos. Etapa que se identifica con la de Moisés.
.

JUNTO ESTE PÁRRAFO: Al lado, portada del libro de Sandars, LOS PUEBLOS DEL MAR, donde se explica con detalle las turbulencias que sufrió El Egeo, Anatolia y Oriente Medio tras la caída del imperio hitita y la difusión del hierro. Un periodo que comienza en el primer tercio del siglo XIII a.C., con la Batalla de Qadesh (1274 a.C.) y se "acelera" poco después, cuando el reino hittita de Hattu entra en crisis. Culminanado hacia el 1212 a.C. con la guerra de Troya, siendo su etapa más dura la denominada "expansión de los Pueblos del Mar"; gentes errantes cuyos ataques a zonas como Egipto se documentan entorno al 1175 a.C.. Tras ello y debido también a invasiones que llegan a Grecia Continental desde el Danubio y los Balcanes, se produce un estado absoluto de deterioro en el área Oriental mediterránea; entrando en involución las culturas y estados que habían heredado a las del Bronce. Destruyéndose Micenas que había liderado desde el siglo XV a.C. el progreso en la Hélade y sus islas; civilización que procediendo desde Creta y Anatolia fue la continuadora del sistema minóico, y que había sido sucesora de las culturas de "El Bronce en el Egeo", actuando como "puente" entre el mundo hittita y Egipto. Tras la caída de Hattusa y la expansión del hierro -sucedida desde Troya-, la magnifica cultura micénica se derrumbó en pocos años, sin saberse muy bien qué pudo ser de las gentes que la conformaron. En este libro, Sandars expone una clara visión de la época, tanto como de la Historia que hubo de suceder. Recogiendo en ocasiones con claridad, cómo entre los llamados Pueblos del Mar se hallaron algunos de aquellos micenios que durante casi todo el siglo XIII a.C., tuvieron de dedicarse a navegar buscando asentamiento o nueva patria. Batallando y atacando puertos o zonas de litoral al quedarse sin su territorio, rumbo social, ni hogar. Llegando a poner sus ataques en peligro la seguridad del Egipto de Ramses III; dado que realizaban tremendas razzias con miles de soldados y centenares de barcos, pretendiendo así establecerse en tierras del Faraón (14) .
.
ABAJO: Mapa que contiene en su página 162, el libro antes citado (LOS PUEBLOS DEL MAR, de N.K. Sandars; Madrid 2005 -a cuyo editor agradecemos nos permita divulgar esta imagen-). Veamos en él cómo sitúa el lugar de asentamiento de los filisteos en dos zonas: Por un lado en el litoral de Oriente Medio, en un área muy cercana a Chipre; tanto como igualmente contempla a los Peleset (filisteos) en la actual franja de Gaza. Ese doble emplazamiento de aquel Pueblo del Mar, sin duda y en nuestra opinión se debe a que aquellos que los judíos llamaron filisteos (y los egipcios peleset) eran originarios del Egeo y del área cercana a Chipre, donde primero los sitúa la Historia. Aunque hacia el año 1180 aparecen luchando en Egipto contra Ramses III, época en que se mencionan ya asentados en la franja de tierra que hasta entonces había sido egipcia y que tomó el nombre de Gaza. Voz que en mi opinión procede de Gath, ciudad filistea con un famoso héroe homónimo que llamado G-lath (Goliat). Palabras cuyo origen consideramos proceden del arameo "GLTH" y que significan: "Errantes, el que vaga, el que peregrina".
.
Habiendo denominado los arameos así a los filisteos; durante los años en que buscaban asentarse en Canaán y mientras huían de sus tierras invadidas por los dorios (los Hombres del Hierro). Por cuanto esos micenios expusados de las costas de Anatolia, del Egeo, de Creta o Chipre; serían llamados por los israelitas “GLHT” = “los errantes, los que vagan”. De allí el nombre de la franja de terreno donde lograron asentarse: Gath, al igual que su ciudad principal y su famoso héroe homónimo (Goliat). Área que, como decimos, actualmente se corresponde con Gaza y donde vivirían los peleset (ó filisteos) hasta que se asimilaron con los israelitas -por lo que aún hoy se denomina Palestina-. En el mapa de la imagen igualmente se observa junto a estos PELESET, a otro Pueblo del Mar (micenio o anatolio errante) denominado DANUNA. Gentes que se identifican comúnmente con los Aqueos o preaqueos a los que la Historia llama Danaos (tal y como que se citan en las cartas de Amarna, y eran conocidos en la misma Grecia). Unos Danuna o Danaos que primeramente compartieron tierras con los Peleset y de los que se supone posteriormente se unirían o fundirían entre los judíos con el nombre de Tribu de Dan. Importante grupo israelita que fundo sus ciudades junto al Golán a comienzos del I milenio a.C..
.
Finalmente, en el mismo mapa y en la franja de Gaza, pero unos kilómetros más al Norte de los PELESET y DANUNA, marca a los TJEKER; otro de los Pueblos del Mar (errantes en estos siglos); que se cree procedía de Salamina -Chipre- o bien de la Tróade -Troya-. Sabiéndose eran aliados de los anteriores Filisteos y Danaos, con los que compartieron tierras y ejércitos. Estos grupos que aparecen como migratorios durante los siglos XIII y XII a.C., fueron con toda seguridad -al menos a mi juicio- las gentes micénias o anatólias y egeas, que durante la expansión del Hierro se vieron obligadas a huir y establecerse en otros lugares. Siendo acogidos una gran mayoría en las costas de Canaan y asentándose en la franja marítima de Israel-Judá. Algo que impulsarían los habitantes del llamado "creciente fértil" porque los cananeos apenas navegaban, al carecer de medios y fundamentalmente de bosques para construir armadas. De todo lo que se comprende el modo en que los judíos y habitantes del área del Jordán pactaban con estos marineros errantes; situándolos en los litorales como un medio de proteger sus costas. Por lo demás, la franja marítima de Gaza, hasta la llegada de los Peleset -o los Danuna y Tjeker (filisteos, danaos y tróades)- había estado en poder de Egipto. Quedando fuera del dominio de Ramses III hacia el 1180 a.C., momento en el que se documenta precisamente la entrada de los Pueblos del Mar en aquella zona. Todo lo que deja de manifiesto que se asentarían ayudados (o apoyados) por los habitantes de esas tierras hasta entonces fronterizas con las del faraón (principalmente los judíos, habida cuenta que algunos de los Pueblos del Mar terminarían formando parte de sus tribus) (14) .
.
.
5) - Caída de los Hicsos, Canaán como enemigo de Egipto:
.
Decíamos que en nuestra forma de ver la Historia, tras la segunda gran explosión del Tera-Santorino (1580 a.C.) retroceden los reyes Hicsos hasta Canaán, prácticamente sin combatir y por debilitamiento de sus huestes. Así, creemos que abandonan Egipto simplemente por el desastre de la erupción; provocando de nuevo maremotos y lluvia de lava con cenizas sobre las ciudades costeras -desde el Nilo hasta Anatolia-. Por lo que en mi opinión, la caída de esta dinastía Hicsa no se debió a ser propiamente “expulsados” por los antiguos dueños de aquella tierra (como los vencedores quisieron escribir). Sino más bien a problemas de destrucción de su armada y sus puertos, por el volcán del Tera. Lo que les llevaría a decidir marchar de Egipto, debido a las supersticiones religiosas que surgirían tras aquellos sucesos, unido a la falta de abastecimiento y seguridad, tras la destrucción de ciudades asociadas son ellos en Creta, Chipre o Canaán (barridas por el cataclismo). Además, en aquel momento, los súbditos del faraón que habían odiado a los invasores hicsos durante un periodo de más de ciento cincuenta años. Aprovecharían la situación provocada por el Tera para reorganizarse y avanzar hacia la desembocadura (donde se hallaba Avaris). Viniendo desde el Sur y desde el más lejano Alto Nilo, con el fin de expulsarles; o haciendo frente a los hicsos todos aquellos que se consideraban “verdaderos egipcios”. Quienes habían mantenido su cultura milenaria, consiguiendo incluso muchos habitantes del delta no ser sometidos por la invasión; mientras otros se retiraron hacia Luxor con la llegada de los “bárbaros”. Donde se organizan como una resistencia, en esta capital llamada por ellos “Lunu-sema” -la Heliópolis ó Tebas, grecoegipcia-. Desde la que se reorganizaron como un Nuevo Egipto Faraónico, para acabar con el reino Hicso de Avaris.
.
De ese modo y tras el debilitamiento de los Hicsos, consiguen expulsarlos promoviendo un renacimiento; dando así paso al Reino Nuevo. Que comienza en este momento -entre los años 1580 y 1560 a.C.-; manteniendo el poder en Luxor y donde lo situaron desde el comienzo del Reino Medio (en el 2050 a.C.). Con la capital escondida a centenares de kilómetros y muy lejos del mar; fuera de los posibles ataques extranjeros. Allí donde se habían mantenido los verdaderos egipcios en estado “puro” durante la invasión hicsa. Quienes promueven tras la caída de esa dinastía bárbara, la expulsión o la esclavitud de todos los habían colaborado con este reinado de extranjeros. Pueblos en su mayoría llegados desde Canaán; entre los que se encontraba el hebreo, que como hemos dicho habría entrado con los hicsos en el delta, para establecerse allí como una burguesía comerciante y con capacidad de organizar gestiones de tesoro y administración. Pero tras siglo y medio de dominio extranjero del Bajo Nilo y al caer su poder; fácil es imaginar que la sed de venganza que los egipcios antiguos tenían hacia esos pueblos que habían colaborado con los hicsos. Tanto era el odio a ellos y a sus gentes asociadas, que fue denostada la misma ciudad de Biblos, que durante miles de años había sido tenida por aliada del Faraón (colonia, o casi hermana). Pasándose a considerar a los bibliotas unos grandes traidores; afirmando los egipcios que Biblos había iniciado una política de expansión, aprovechando el gobierno Hicso, sin ayudar a sus “hermanos” faraónicos y vendiendo a su propia nación. Así es como hacia el 1570 y el 1550 a.C., Ahmosis y Tutmosis II expulsaron definitivamente a aquellos “ gobernantes extranjeros” del Delta, que según narran las crónicas de los mismos egipcios eran “reyes pastores, tiranos e ignorantes, bajo cuyo reinado no hubo prosperidad” (15) .
.
Este periodo de dominación hicso, llevaría a Egipto a tener un enorme sentido patrio y a fortalecerse militarmente; pero sobre todo a desear destruir Canaán (de donde consideraban procedían aquellos “bárbaros”). Llegando sus huestes hasta aquellas tierras vecinas, en diferentes incursiones; donde atacan repetidamente los del faraón y en gran parte, acaban con ciudades tan importantes como la de Biblos. Unos primeros avances territoriales de Egipto, que les lleva a dominar la zona del Líbano por completo. Tras ello, se alía Tutmosis II con el reino de Mitani (unidos a Babilonia) para repartirse Canaán y someterlo por completo; creando así un fortísimo imperio faraónico que comprendía Líbano y Siria, llegando hasta el Eúfrates. Pues tanta era la furia de los del Nilo en estos años contra los pueblos originarios de Canaán; que un siglo después de la caída del los Hicsos, Tutmosis III en 1462 a.C. atacará Mitani por el Eúfrates, para controlar totalmente a los semitas (recordemos que esta civilización mesopotámica de Mitani, había sido de fundación Hurrita -de igual raíz a la de los Hicsos-).
.





JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes personales tomadas en el gran templo de Karnak (Luxor), cumbre del Nuevo Imperio. Arriba, quien escribe estas lineas posando con un gorro blanco, junto a mis sobrinos. Abajo, mi mujer junto a nuestros sobrinos y también en ese templo de Luxor.





.
.
Es esta la época del “gran renacimiento” y gloria egipcia, en la que se crea un periodo de arquitectura incomparable, y -entre otras maravillas- el famoso Valle de los Reyes, así como innumerables templos junto a su capital (la actual Luxor). Pese a ello, el nuevo Egipto resucitado (el Imperio Nuevo) ya no se acercará tanto al Mediterraneo, como hicieron los antiguos reinos con capital en Memfis, que se atrevían a enterrar a sus muertos en maravillosos edificios, en las proximidades del mar y a la vista de cuantos extraños llegaran a la desembocadura del Nilo. Consecuentemente, con la nueva mentalidad de “parapetarse” en el desierto; comprenderemos cómo eligieron una escondida zona de montañas y con forma parecida a las pirámides, para excavar en ellas las tumbas de sus Faraones (El Valle de los Reyes). Pues Egipto desde la etapa del reino Hicso, permanecerá con una gran desconfianza hacia lo ajeno y siempre intentará refugiarse en el Alto Nilo del desierto profundo, huyendo de extraños y extranjeros. Debido a ello, las tumbas ya no serán vistosas pirámides, sino que pasan a excavarse en un lugar escondido; horadado entre rocas de imposible acceso y de muy difícil hallazgo (tanto que algunas no se han encontrado aún). Todo lo que se debió seguramente al ver el modo en que los Hicsos profanaron y desvalijaron gran parte de los los palacios, edificios y hasta los cenotafios faraónicos más antiguos. Hecho este por el cual veremos cómo los egipcios, desde el Imperio Nuevo, tratan de ocultarse y esconderse del extranjero (inhumando a sus muertos en madrigueras inaccesibles). Pues ese Egipto posterior a los Hicsos, será ya siempre temeroso y hasta xenófobo (cerrado en sí mismo); no deseando que los extranjeros conozcan sus entrañas sociales, ni menos sus secretos -religiosos o de ciencia-. Pretendiendo alejarse de otras civilizaciones a quienes se limitará a someter; más que conquistarlas y civilizarlas, como antaño había hecho (motivo por el que se perdió el recuerdo de su cultura, tan solo parcialmente recuperada tras la lectura de los jeroglíficos en el siglo XIX d.C.).
.
Por su parte, los canaánitas que no huyeron del Nilo al caer el mundo Hicso, pasaron a ser esclavos; al igual que cuantos prisioneros hicieron en Oriente Medio los ejércitos del faraón. Una zona que durante este periodo del Reino Nuevo se intentaba liberar como podía del yugo egipcio; y donde tan solo algunas ciudades consiguieron por entonces escapar al poder nilota. Principalmente las situadas en costa, unidas a la organización filistea y que debieron servir a los egipcios por entonces como aliados; actuado como mercaderes y sobre todo de transportistas marítimos. Porque la invasión faraónica de Canaán y de las zonas limítrofes en esos años fue tan severa, que hasta los cedros del Líbano pasan a ser adquiridos como recaudación de impuestos. Debiendo pagarlos al rey del Nilo, obligatoriamente, Biblos o las ciudades adyacentes. Dejando de ser así los egipcios compradores o aliados de la zona y llegando hasta este área del Líbano como recaudadores; cuyos cobros e impuestos en tiempos de los Tutmosis (II, III y IV) fueron verdaderamente duros. A estos faraones le suceden los Amenotheps; entre los que Amenofis II y III actuaron con menos militarismos y con más dedicación a la cultura. Relajando un tanto el yugo sobre Canaán y las fronteras (pese a que conservaron el Imperio Medio y su gloria). Llegándose así hasta el momento en que un rey “extraño” decidió reformar la religión y el país del Nilo.
.



JUNTO Y BAJO ESTE PÁRRAFO: Otras dos imágenes personales. Arriba mis dos sobrinos en el templo de Deir-el-Bahari (hace años -uno japonés y otro español-). Ambos junto a la estatua de Hatsepsut, la reina anterior a Tutmosis III; faraón que atacará a Mitani en el 1462 a.C. para dominar por completo Canaán. Abajo, una fotografía mía hace algunos años, en la entrada del Valle de los Reyes. El lugar donde escondieron sus tumbas los faraones, tras expulsar a los hicsos del Nilo; probablemente después de ver el expolio que estos extranjeros habrían realizado en los enterramientos antiguos del delta.

.
.
6) Akhenatón el rey “hereje”:
.
En el 1377 a.C. (fechas aprox. +/- 30 años) sube al trono Amenofis IV, el gran “hereje Akhenatón”, quien dedica todo su reinado al “florecimiento” cultural, espiritual, y sobre todo, a la reforma religiosa que personalmente decide llevar a cabo. Una “herejía” con la que intentó imponer lo que se ha denominado “el monoteismo” de Egipto; transformando gran parte del culto y costumbres del Imperio hacia la veneración a un dios único (Atón). Sus cambios llegaron hasta el punto de modificar la capital del reino, que ya dijimos habían situado en el actual Luxor hacia el 2050 a.C. -por motivos de defensa y de nueva política-. Poniendo una nueva ciudad y corte en la llamada urbe Akhenatón; denominada con su mismo nombre -que significaba el “Horizónte de Atón- y ubicándola junto a la actual Amarna (a medio camino entre Luxor y la desembocadura del Nilo). Por su parte, el monoteísmo de Amenofis IV -del que tanto se habla-, no fue más que una reforma en la que se sustituye al rey de los dioses Amón, por el nuevo dios único: Atón (personificado en el disco solar). Un culto a Atón que ya se había iniciado en época de su padre (Amenofis III); aunque la transformación religiosa del hijo fue de carácter más reaccionario. Tanto como para perseguir a quienes venerasen al antiguo dios. Así este faraón llamado “hereje” y que reinó unos diecisiete años, ordena destruir todas las estatuas del antiguo Amón y sustituirlas por la imagen de Atón; del mismo modo que borra todo nombre e inscripciones de Amón-Ra, obligando crear nuevos templos y bajorrelieves en favor del dios único representado en el disco-Sol (Atón). Asimismo, Akhenatón, bajo este nuevo rito se inviste como pontífice supremo y con ello lo que realmente buscaba era restar poder al sacerdocio, para detentar todo el gobierno desde la corona.
.
Pese a lo mucho que se especula sobre este momento, donde se llevaría a cabo la creación por primera vez en la Historia de un monoteísmo. Realmente todo parece más bien un intento de ese Faraón por apoderarse de la fuerza de la iglesia egipcia y controlar la religión, con el nuevo “dios único” impuesto; cuyas decisiones se revelaban por boca del monarca. Además, hemos de añadir que aquel “monoteísmo” creado por Amenofis IV, no era el primero de Egipto, ni aún menos se diferenciaba mucho de la religión anterior. Puesto que Osiris en la forma de Amón, fue desde los inicios de Egipto un dios padre único, al que acompaña una triada muy similar a la de posteriores cultos (Osiris -padre-; Isis -madre “virgen”-; Horus -hijo póstumo de dios-). De todo ello, y aunque el panteón egipcio se acompañe de múltiples deidades, que ayudan o atacan al dios supremo y a su esposa e hijo. Realmente el credo del antiguo Egipto se dirigía a un solo dios-rey; en la forma del Sol (Ra), muy similar al que proclamará luego Akhenatón. Por cuanto hemos expuesto, no nos debe quedar la menor duda de que en las posteriores creencias de todo el Mediterráneo Oriental, será fundamental la historia de Osiris primigenio; como “dios padre” -dios único y creador verdadero-. Por todo ello, afirmar que Akhenatón pretendía instituir el primer monoteísmo con fines filosóficos, creemos que pudiera ser tan erróneo como considerar que la armonía de las estrellas fue una idea de Platón (ya que este filósofo la copió literalmente de los textos y de las enseñanzas de los pitagóricos -principalmente de los que compró a la familia de Filolao).
.
Es decir, que a nuestro juicio el mencionado Faraón “hereje”, lo que pretendía fue una gran reforma administrativa para controlar el clero y la religión; tanto como un acercamiento de su pueblo a creencias más propias de semitas y canaáneos. Este es a nuestro modo de entender, un punto relevante para comprender a Akhenatón; pues todos los estudios sobre el mencionado periodo suelen concluir que la nueva religión que implanta ese rey era un monoteísmo, que posteriormente influyó sobre otros pueblos cercanos a los egipcios (o entre los que vivían en el Nilo; especialmente en el judío). Pero el hecho importante es que el faraón trató de imitar cultos canaaneos y mitanios de su época; seguramente para llegar a una confluencia con estos pueblos vecinos. Y aunque se repita en infinidad de estudios que hacen referencia al origen de los hebreos, la afirmación de que el Yahvé bíblico está muy influido del Atón de ese rey. Muy por el contrario, en nuestra opinión fue Amenofis IV quien toma un dios similar al que adoraban los semitas; posiblemente en un intento por acercarse a países cercanos y a su organización estatal (con fines de alianza y para evitar guerras, en un momento de gran crisis fronteriza).
.
Consecuentemente -a mi juicio- el Atón que impone Akhenatón, se parece en algún modo al dios supremo que adoraban los babilonios y las gentes Mitani. Pues hemos de tener presente que su esposa Nefertiti, según algunas teorías era mitania de origen. Bodas reales y pactos faraónicos con extranjeros, debido a que por entonces el Nilo necesitaba mantener alianzas con países muy alejados. Ya que durante esa fase vivían un momento de tal expansión territorial, que les obligaba a mantener una política exterior continua. Por todo ello, incluso este Atón es muy similar al “señor Baal” que luego compartirían algunos de los pueblos de Canaán. De tal manera, esa nueva deidad única se acerca más al divo del fuego que al dios del Sol; y con ello, se asimila mejor Atón a los Baal (o reyes) que todas las ciudades y religiones semíticas tenían. Pues con la voz Baal -que sabemos significa “señor” en lenguas semita- representaban al mismo monarca y así el señor su dios hablaba por boca del propio gobernante, a través del que era adorado. Tanto, que para su veneración se hacía común el sacrifico de humanos en el templo; donde se contenía la efigie del monarca-Baal (el dueño de la urbe o del reino). Siendo así, como “señor” de la Ciudad o del Estado, fue venerado simbolizado en el mismo fuego, representando la luz y las estrellas (el Sol). Por lo que era común entre estos pueblos, quemar en nombre del Baal a personas -vivas o recién sacrificadas- ofrecidas sobre un pebetero sagrado del templo. En especial a los primogénitos que las familias adoradoras del rey (las nobles), que entregaban a sus hijos con este fin. Tales ritos y usos se sabe se llevaron a cabo entre semitas y sobre todo tenemos testimonio de haberse practicado en los templos fenicios y cartagineses (especialmente del Baal Melkarte en ciudades como Tiro, Sidón, Cartago o Cádiz). Pese a ello, aquellas inmolaciones del primogénito fueron precisamente la piedra de toque para la creación de una nueva religión y de una nueva civilización. Nacida desde Abrahám, cuando se acabó con este cruento ritual de ofrecer el hijo primero (tal como muestra la historia del famoso Sacrificio de Isaac).
.

JUNTO Y BAJO ESTE PÁRRAFO: Pequeño relieve con el perfil de una hija de Akhenatón; (1351-1334 aprox.) propiedad del Walters Art Museum of Baltimore, USA -al que agradecemos nos permita divulgar nuestra imagen. Abajo escultura de Akhenatón, en cliché guardado en los fondos de la fototeca universidad de Bruselas -a la que agradecemos nos permita divulgar la imagen-. Como podemos observar, en este periodo de Amenofis IV imperaba una estética en la que los brazos se adelgazaban y estirándose, a la vez que las cabezas se deformaban, semejando pepinos. Según algunos, esta moda artística pudo deberse a la enfermedad del faraón, que sería maltrecho; aunque es más común creer que esas características físicas proceden de una visión generada por la mandrágora tomada con vino. Una bebida que por entonces ingerían y que al parecer ataca al nervio óptico haciendo ver a las figuras alargadas y deformes. Por mi parte, considero que esta moda de cabeza apepinada y brazos alargados procedería de Mitani; donde era común vendar el cráneo a los nobles desde niño, para que su testa tuviera una apariencia artificial y sobrehumana. Ello podría expresar una gran influencia de modas e ideas mitanias en la época de Akhenatón, quien entre sus favoritas de harén contaba con una princesa de ese reino. Creyendo muchos historiadores que aquella princesa mitania llamada Thaudepa y que perteneció originariamente al harén del padre de Akhenatón (Amenofis III). Fue heredada y desposada con el hijo; cuando este sube al trono. Todo lo que explicaría las enormes influencias mitanias durante este periodo de Amenofis IV
.
.
Son muy útiles los datos que exponemos, para encontrar las claves sobre estos pueblos de Canaán que posteriormente colonizaron la Península Ibérica -en especial, para comprender a los fenicios y cartagineses-. De tal manera, si consideramos que es Akhenatón quien copia un modelo semita religioso, pretendiendo atraer hacia Egipto a estas culturas coetáneas, que iban naciendo y fortaleciéndose en Canaán y el Sinaí (como la fenicia). Comprendemos bien, como Atón no solo es un nuevo dios, sino principalmente un intento de aliarse con Mitani, los Canaaneos y Amorritas. Pretendiendo este faraón débil y decadente aunarse con aquellos pueblos vecinos, cuando observa como los Hittitas “bajaban” desde Anatolia, realizando terribles razzias y conquistando antiguas tierras de frontera faraónica en el Medio Oriente. De ese modo, durante su reinado pasan a manos hittitas, prácticamente la totalidad de la actual Siria y el Líbano. Zonas que hasta Amenofis III dominaba perfectamente Egipto; al igual que los territorios sináicos que alcanzaban hasta Mesopotamia.
.
Debido a estas circunstancias políticas, creemos que su retroceso de fronteras fue acompañado por el intento de reformar la religión; con la intención segura de atraerse la amistad de mitanios y canaanitas. Pero esta postura y la introducción de nuevos cultos, produjeron en el Nilo todo tipo de protestas; provocando escisiones en los ejércitos que guardaban sus tierras lejanas. Pese a ello, el faraón no desistió en aliarse con los países vecinos (intentando evitar sublevaciones entre los suyos, destinados en el extranjero). Por tal motivo, creemos que Akhenatón puso tanto énfasis en la creación de un nuevo dios, más parecido al que muchos semitas adoraban. Para atraer hacia Egipto a aquellos que debían de optar entre ser gobernados por los hittitas o por los súbditos del faraón. Sin lograr finalmente la alianza con aquellos vecinos a los que pretendía asimilar a su nación y a su religión (como veremos). Pues el concepto de creencias y fe egipcia era ajeno al de muchos pueblos asentados en Canaán; tanto que el Dios bíblico Yahvé no es un claro ejemplo de síncresis con Atón; sinó mas bien lo contrario. Pues Atón fue una transformación para deificar el fuego del Sol; como divo del ese el culto tan fenicio al pebetero, inexistente en los ritos de Amón -antecesor de Atón-. Siendo realmente aquel dios del fuego la sublimación del poder del crisol y del calor, que no solo arropaba el hogar con su temperatura, sino capaz de “crear” los metales (el oro, plata, cobre y estaño; con el que se fabricaban las armas y con el que comerciaban canaáneos como los fenicios).
.
Cuanto antes expresábamos lo comprendemos al observar cómo Amón Ra era dios del día y de la noche (es decir de la oscuridad y la luz y por ello, en verdad un dios único); mientras el Atón reformado por Akhenatón, es solo el señor de la claridad y niega las tinieblas. Partiendo desde un planteamiento maniqueo, plenamente semita; donde las tinieblas no pueden ser adoradas, pues representan el mal. De ello nos atrevemos a afirmar que el faraón reformador es quien se inspira en religiones extranjeras y no el que influye en ellas -tal como comúnmente se dicta-. Por tanto habríamos de negar la idea tan proclamada de que los judíos y su Yahvé nazcan desde este Atón y Akhenatón. Siendo imprescindible observar que el Dios de la Biblia es absolutamente distinto a Atón. Tanto que Yahvé no se puede representar en efigie y se expresa o simboliza con fenómenos tan semitas como “la zarza ardiendo”(Exodo, 3, 3) y sobre todo como una simple voz (más nunca en la forma del Sol, la Luna, ni otro astro).Pues ya en El Decálogo se prohíbe expresamente la creación de imágenes de Dios, del cielo o los infiernos (Exodo. 20, 4-6). Siendo por tanto el Dios de Judá, una idea abstracta, sin representación terrenal y que se manifiesta solo en la forma necesaria para comunicarse (la palabra): Bien para entregar La Ley Mosaica (Gen. 19) o bien para evitar el sacrificio del primogénito -común en los rituales del Baal-.
.
Las características antes descritas nos enlazan plenamente con algunas deidades semitas y babilónicas, relacionando este Yahvé con ideas comunes a códigos de leyes, como fue del rey-dios Hammurabi (del siglo XVIII a.C.). A su vez lo aparta del sacrificio humano y del primogénito, que se sabe practicaban los fenicios y mesopotamios en sus templos. Tanto que la transformación religiosa hacia el Yahvé judío se produce en razón a que el Dios de la Biblia ordena el llamado “rescate”, con el que se sustituye un animal por la persona a sacrificar. Así lo vemos en la inmolación de Isaac (Genesis 22), tanto como en el “rescate” que se llevaba a cabo en los templos levíticos; matando un animal en vez de un hombre, cuando el niño se presentaba ante Dios por primera vez. Por cuanto hemos explicado, parece claro que Yahvé ya está determinado como monoteísmo en época de Abraham (unos cinco siglos antes de Akhenatón); distinguiendose de los dioses semitas en que no permite el sacrificio humano en su nombre, sustituyéndolo por el de una res. Más tarde estudiaremos los orígenes de este Dios de los judíos, que en el siglo XIX a.C. haría nacer unas nuevas civilizaciones; desde las que proceden algunos pueblos sináicos y las doce tribus de Judá e Israel.
.

JUNTO Y BAJO ESTE PÁRRAFO: Al lado, la famosa estatua de Nefertiti (esposa de Akhenatón) hallada en Amarna en diciembre de 1912 -propiedad del Neues Museum, Berlin; al que agradecemos nos permita divulgar la imagen-. Abajo, Escarabeo con nombre Nefertiti Hallado en el pecio del Uluburun y perteneciente al museo subacuático Bodrum (al que agradecemos nos permita divulgar la imagen). El sello real de Nefertiti hallado en las profundidades del mar, deja claro que su tumba fue expoliada y sus joyas vendidas a comerciantes de metales. Aunque parece que alguna maldición cayó sobre aquel que compró la sortija para venderla en Anatolia; pues naufragó mientras viajaba con su nave llena de cobre, estaño, plata y oro -frente a las costas de la actual Turquía-. El barco allí hundido (en Uluburún) fue hallado hace unos veinte años y de su pecio se recuperó el anillo de Nefertiti -entre otros objetos de valor-. En este sello podemos leer el nombre de la reina redactado como Neferu-Atón, todo lo que sostiene la hipótesis de que fue corregente con su esposo, tomando el nombre de Neferne-Feru-Atón. Algo que asimismo podría dejar ver que también pudo suceder en el trono a su marido y coronarse como hombre, bajo el nombre de Semenejkara. Teorías que explican la extraña relación entre Nefertiti y su hijastro -Tutankhamón-; que además consolidarían la idea de que tras la repentina muerte de Tutankhamón, fue vaciada la tumba de Nefertiti para inhumar en ella a este rey del que no había dado tiempo para preparar un cenotafio.
.
.
A nuestro modo de ver, no es aceptable la teoría extendida que afirma cómo los hebreos nacen en tiempos y del reinado de Akhenatón. Produciéndose el Éxodo tras la caída de este rey; cuando el faraón vencido y expulsado tiene que huir de Egipto, encaminándose hacia Canaán junto a sus seguidores y quienes le apoyaron en el Nilo. No siendo admisible este planteamiento, debido a que el culto a Amón nada tendría en común con el de Yahvé -pese a que se intentan explicar sus similitudes en base al monoteísmo-. Aunque principalmente, porque hay numerosas referencias históricas y arqueológicas, para relacionar al pueblo judío con tribus del Sinaí y con hurritas, tanto como con migraciones de origen mesopotámico. Por lo demás, en lo que se refiere a su religión; la gran reforma que genera el pueblo judío, es la imposición del rescate y la negación de sacrificio ritual humano -una inmolación de personas, común en los cultos de esta época-. Transformando así realmente estos ritos semitas, generando cultos que se abrirán hacia una nueva etapa y llegando al monoteísmo moderno. Puesto que derogar la inmolación sagrada de humanos a principios del II milenio a.C.; debemos considerarlo un hecho de enorme relevancia entonces; y que quizás consiguió mantener el espíritu de un pueblo unido durante siglos -tanto que aún hoy ha permanecido cohesionado y no ha desaparecido-. Debido a que en aquella época, la mayoría del Mundo Antiguo subsistía en el las sombras Eneolítico y tal solo las zonas más avanzadas habían comenzado una plena Edad del Bronce -quinientos años antes-. Por cuanto, en una etapa donde el poder se organizaba aterrorizando a los súbditos con ritos esperpénticos, para que rindieran plena pleitesía a los gobernantes; la supresión de sacrificios humanos rituales era impensable.
.
Reflexionemos sobre todo ello y observaremos cómo en la Europa del siglo I a.C., aún todas las religiones celtas llevaban a cabo en sus santuarios, terribles inmolaciones de personas. Tal como realizaban los etruscos; quienes solían matar a víctimas propiciatorias con el fin de leer sus vísceras y el hígado (al igual que los celtas).Costumbres que los romanos combatieron y erradicaron de Italia antes del siglo III a.C.; aunque no hay que olvidar que entre los latinos se mantuvo el sacrificio de vírgenes Vestales. Del mismo modo en Grecia existieron templos dedicados a diosas como Artemisa, Hécate y deidades demoniacas (Daimones); donde se ritualizaba la muerte sagrada de humanos. Todas ellas con un último sentido e intención: Dominar al pueblo, que impávido y sin hacer nada para salvar al inocente, contemplaba en grupo las ejecuciones sagradas (donde se les mostraba que de no obedecer, ellos serían asesinados de manera igual). Unos ritos crueles religiosos comunes a todas las Sociedades neolíticas y eneolíticas; tanto que los encontraremos igualmente en las culturas precolombinas. Mantenidos en América hasta la aparición de los españoles en el siglo XV, en lugares como México; donde el número de sacrificados en templos eran más de treinta mil a año. La mayoría entregados por sus propias familias en el honor de los dioses; ofreciendo niños para ahogarlos ante el dios de las aguas (Tlaloc) o doncellas para diferentes rituales de muerte; junto a hombres a los que extirpaban el corazón en vivo (que luego comían) o bien eran desollados vivos por sacerdotes como los de Hiutchilopotchli.
.
Por cuanto hemos expuesto, hubo de ser absolutamente innovadora aquella religión surgida en Canaán sobre 1850 a.C.; cuando en la montaña de Moirá se prohíbe el sacrificio del hijo primogénito -como recoge la Biblia-. Un ritual de inmolación que los semitas practicaban como rito iniciático, pero que asimismo era llevado a cabo por la mayoría de los pueblos de entonces (16) . Siendo este un hecho tan transcendental e importante -históricamente hablando-, que explica la creencia de los judíos de ser el pueblo de Dios (tras haberse negado primero al sacrificio humano ritual). Todo lo que asimismo explicaría la existencia y cohesión de estas gentes bajo un mismo culto; pues hay que recordar que el pueblo judío no lo compone una raza y ni siquiera un país determinado, sino de una religión. Creencias que entendemos partiendo desde este punto originario; conociendo que en el siglo XIX a.C. hubo gentes que se negaron a entregar a sus hijos para sacrificarlos en nombre del dios (el Baal o el señor-rey). Una negativa que por entonces suponía la condena al destierro de las ciudades y la obligación a quedar solos en el desierto. Comprendiéndose así el significado y origen de aquel grupo que más tarde se asienta en Canaán; cuya cohesión pudo estar rubricada durante milenios en base a ese principio: No admitir sacrificios humanos en el templo y menos entregar familiares para ese fin (tal como otros hacían). Todo lo que sería el origen del pueblo hebreo, sin relación alguna con el monteismo de Akhenatón; nacido desde tribus que preferían vagar por el desierto, antes de someterse a las leyes del Baal. Unos hechos que mantendrían unidos a los judíos por su religión; absolutamente innovadora en plena Edad del Bronce, donde las inmolaciones sagradas eran la base del poder y del gobierno eclesiástico.
.
.
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTE PÁRRAFO: Dos dibujos míos y la vitrina del museo de Sevilla donde exhiben el tesoro de El Carambolo.
Arriba, sumo sacerdote del templo de Salomón, luciendo su vestimenta sagrada (con el efod en el torso y el pectoral de Arrón sobre su pecho). Hemos añadido al dibujo del clérigo supremo judío, dos grandes atributos del santuario; como eran la Menoráh y el pebetero de incienso. El primero es el candelabro sagrado de siete brazos uno de los símbolos más antiguos de Israel. El segundo es el incensario (Thymiaterion) que usaban los “cohen” para encender el altar de incienso judío, sito en el Templo de Salomón.
.

Al lado, el tesoro de El Carambolo, tartessio y fechado hacia el siglo VII a.C. -tal como lo expone en réplica el Museo Arqueológico de Sevilla, al que agradecemos nos permita divulgar nuestra imagen-. Entre sus joyas observamos dos colgantes que a juicio de la mayoría de los arqueólogos se trata de pectorales. Pese a ello; hay quienes se afirman que son piezas para ser lucidas por bovinos en su cabeza. Algo impensable debido al valor en oro y al trabajo de orfebrería que conllevan. Aunque esta hipótesis del abalorio para toros procede de la observación de algunas esculturas ibéricas, que representan bovinos con la testuz decorada con una marca de “labrys”, similar a la forma de este pectoral. Diseño que simbolizaba la pecunia y por lo tanto el valor metal, el lingote, o la riqueza tasado en bueyes (el cuero o el “pecus”; en que se medían los metales). Además, las joyas de El Carambolo que exponen los museos, son una réplica en plata dorada (no las auténticas); ya que si observamos las verdaderas, apreciaremos su ligereza y su fragilidad. Por lo que en la testa de un toro apenas permanecerían enteras unos minutos (hasta que el bovino diera la primera cabezada o golpe con su cola). Todo ello hace pensar que estas piezas son dos pectorales; muy semejantes a los que lucía el sacerdote supremo de los judíos.
Abajo, otro dibujo mío; en este caso con un supuesto sacerdote supremo tartessio, luciendo las joyas de El Carambolo y oficiando con los candeleros de Lebrija y el pebetero de La Joya (Huelva). Los dos pectorales de este ajuar sevillano se relacionan plenamente con el Efod y el pectoral de Aarón; uno de los atributos sagrados más importantes en la vestimenta del supremo del Templo de Salomón. En lo que se refiere a nuestra identificación entre el Tymatherion de la joya y los candelabros de Lebrija, con la Menorah y el pebetero del Altar de Incienso. No debemos olvidar que los actuales cirios e incensarios de iglesia (usados en misa) se considera que descienden directamente de la Menoráh y del altar o pebeteros de incienso de los judíos.
.
.
Continuando con la Historia religiosa de Canaán, para compararla con el cisma de Amarna (la herejía de Akhenatón). Hemos visto cómo la historia judía es muy anterior al referido faraón; ya que su episodio más transcendental se data hacia el siglo XIX a.C.. Donde la aparición de Abrahám y del Dios de Judá, desde tiempos tan remotos, tiene como misión que no se realice el rito común de inmolar al hijo mayor (Isaac). Narrando el Génesis (22) el modo en que Yahvé envía un Angel, que ordena a Abraham no sacrificar a su primogénito, cuando ya se disponía a asesinarle; indicando donde hay una zarza en la que está atrapado el carnero que ha de sacrificar en sustitución del hijo. Este episodio es el que marca la diferencia verdadera entre el pueblo judío y los demás de Canaán; incluso entre los hebreos y otras tribus sináicas de igual origen racial, pero que permanecían con los ritos de inmolaciones humanas. Puesto que hemos de suponer que aquellos que no admitían estos ritos del Baal, se verían expulsados de las ciudades y obligados a vagar por el desierto. Debido a ello, hemos de entender al pueblo judío como aquellos que preferían vivir fuera de las urbes protegidas y amuralladas -errando por Canaán- antes de someterse a la inmolación del hijo. Generando así un pueblo propio, que nacería entorno al 1850 a.C.; hechos que La Biblia explica en la figura de Abrahám y que sitúa en tierras de camino entre Ur (Babilonia) y el Sinaí. Lo que según el Antiguo Testamento, sucedería en el monte de Moriá y en la ruta que segía este pueblo pre-israelita. En un altozano cuyo nombre se repite en la colina donde Salomón edifica su templo; aunque el nombre de Moirá habríamos de interpretarlo más bien como los “montes Ammorreos”.
.
Como venimos repitiendo, este es el momento histórico donde hay que marcar el inicio de los hebreos; cuya diferenciación con otros no fue racial, ni de territorio o político; sino solamente religiosa. Pues el judaísmo marca su inicio claramente en esa época de Abraham y con este hecho que lo distingue totalmente de otras religiones semitas. Así hemos de considerar claramente como hebreos pudieron ser ya un pueblo cohesionado en Canaán durante el siglo XIX a.C.; diferenciándose claramente de otros caananitas que practicaron las otra religiones que ofrecían personas al rey (o al Baal). Mientras aquellos a los que hoy llamamos judíos, nacerían cuando instituyen la ceremonia llamada de “rescate”, donde se sustituye al niño por un animal. Acogiendo entre ellos a todos los expulsados de ciudades o de las fronteras, cuando se negaban a matar víctimas humanas en efigie y ofrecimiento al “señor”. Aunque hubo reyes y poderosos de Judá que volvieron a los ritos semitas y practicaron el sacrificio del hijo propio. Siendo considerados monarcas o personajes degenerados entre los judíos; tal como podremos leer en el libro de los Reyes; donde Jeremías o bien Ezequiel hablan de ellos -entre otros pasajes bíblicos que recogen cómo se practicaban esas terribles costumbres; ver cita (17) -.
.
Por cuanto hemos expuesto, consideramos que la afirmación de que el Yahvé de la Biblia nace del monoteismo de Atón, es una apreciación alejada de la realidad histórica. Muy por el contrario, en episodios del Antiguo Testamento que se fechan en tiempos cercanos al reinado de Akhenatón -tal como es el Exodo (era de Moisés)-, sí veremos ritos de tipo semita o caananeo en Egipto. Basta recordar el famoso episodio de las Diez Plagas, cuya última maldición consiste en la muerte de todos los primogénitos (animal o humano) como narra el Exodo -ver cita (18) -. Con motivo de esta décima plaga, que traerá la muerte incluso al heredero del Faraón; se instituye la Pascua (Exodo 12) por mandato divino y en la que los judíos tienen la obligación de matar el cordero (cabrito) de un año de vida -comiéndolo en familia con agradecimiento a Yahvé-. Realmente, este relato de la décima plaga que puede resultar “extraño”; es comprensible históricamente cuando conocemos las prácticas religiosas de los caananeos y semitas. Quienes ofrecían sus hijos al templo; cuando se producían catástrofes climatológicas, epidemias, hambrunas, guerras o crisis de Estado. Momentos en los que era obligado llevar a los vástagos ante los dioses -principalmente primogénitos-, para sacrificarlos sobre el altar divino y frente a la mirada de la familia (que no debía ni gemir presenciando la escena; en la que normalmente era degollado el niño, antes de ser arrojado al fuego sagrado...). Con lo relatado, comprendemos el simbolismo de cuanto narra el Éxodo, advirtiendo de que de no liberar al pueblo judío (que negaba el sacrifico de infantes), morirían todos los primogénitos; antes los de los animales, pero después habrían de matar a los de humanos. Al estar practicándose ritos que admitían esas ceremonias de inmolación; cuya pirámide religiosa comenzaba por ofrecer el primer nacido de cada animal, pero terminaba matando al heredero de cada casa (en efigie del príncipe real).
.
Por cuanto decimos, en la época en que se fecha la existencia de Moisés (sobre el siglo XIV a.C.) parece que pudieron introducirse estas religiones semitas en Egipto; quizás por la mano de Akhenatón, o de alguno de sus antecesores. De tal manera, no sería raro que las reformas religiosas de Amenofis IV -ya iniciadas por su padre-; que buscaban alianzas entre los egipcios y los territorios del Sinaí e incluso de Mesopotamia. Incorporasen esos ritos de inmolación a la religión del Nilo; importando aquellos cultos del Baal. Donde en su estado más bajo -o en templos de los humildes-, se ofrecían los nacidos primero de los animales; pero en cuya escalera de rituales y en el nivel más alto, se inmolarían primogénitos. Siendo obligada la entrega de sus hijos a nobles y principales; algo que finalmente provocó en muchos casos que el pueblo exigiera a los reyes que hicieran lo mismo, por su mano y con su primogénito. Narraciones como la de Ifigenia en la Iliada o el mito griego de Frixo y Helene; nos recuerdan estas ceremonias en las que los reyes finalmente debían inmolar a sus hijos, para que su pueblo se salvase. Hechos sobradamente comprobados en la Historia, donde los monarcas se vieron finalmente obligados a matar con su propia espada miembros de su prole (so pena de que el pueblo asesinase o esclavizara a la familia real). Para calmar la sed de sangre que a los súbditos habían provocado rituales como los que mencionamos. Por todo lo que concluimos que los Baal semíticos y canaaneos, fueron los que pudieron influir en la reforma de Akhenatón. Aunque es probable que asimismo esa reforma monoteísta, pretendiera incorporar cultos hebreos; al conocer el resultado final que conllevaban aquellos ritos cruentos. Tras los que el pueblo, en muchos casos, terminaba sublevándose a los monarcas, cuando los tifones, las epidemias, hambrunas o guerras no terminaban; exigiendo entonces los sacerdotes que el rey hiciera lo mismo con sus propios hijos.
.

JUNTO Y BAJO ESTE PÁRRAFO: Al Lado, altar en miniatura casi igual a los aparecidos en Canaán (especialmente en Megiddo), pero en este caso hallado en Campello (Alicante). Se fecha en etapa greco-fenicia de colonización y se relaciona con Akra Leuke o la colonia griega junto a la que se encontró (Lucentum).
Abajo: Dibujo mío de diferentes altares con cuernos hallados en Tell Miqne (datados entre el siglo XI y el IX a.C.). Semejantes a otros muchos encontrados en ciudades de Canaán (principalmente en Megiddo y Tell Beersheva), estas mesitas-pebeteros con astas se consideran de procedencia sirio-chipriota y más concretamente, heredados desde el mundo minóico. Descendiendo de los altares con cuernos existentes ya en el tercer milenio a.C. en Creta y que también proliferaron en Chipre desde el 1600 al 600 a.C.. Comúnmente se hallan unidos al culto del aceite de oliva, lo que podemos interpretar desde dos puntos de vista: El primero -a mi juicio-, porque estas aras que vemos, fueran utilizadas como lámparas; poniendo en su centro oleo y quemándolo con mechas que emergieran desde sus cuernos. En segundo lugar -expresado por el prof. Hitchock y otros-, desde la veneración a una deidad de la prosperidad económica, pues no hay que olvidar que el aceite -a más de ser alimento, medicina y sistema de encender lámparas- era uno de los mayores negocios en Creta y Chipre (durante el segundo milenio a.C.). Industria heredada siglos después en Siria y en algunas ciudades de Palestina, como Ekron; que desde el siglo X al VII gozaron con el privilegio de poseer centenares de almazaras que abastecían incluso a Asiria (fabricas de aceite donde habitualmente se encuentran estos altarcillos).
.
.
7) CONCLUSIÓN A ESTE PRIMER CAPÍTULO:
.
Por cuanto vemos, la unión de Iberia con los ritos, cultura y civilización de Canaán es tan evidente, como indiscutible. Principalmente Andalucía, “madre” del Flamenco; un arte cuyos orígenes debemos buscar en estos pueblos que migraron hacia nuestras tierras meridionales y que las culturizaron, gobernándolas durante siglos. Pues la llegada y dominio de estas gentes de Oriente Medio, se repetirá sucesivamente a lo largo de nuestra Historia. Durante periodos muy extensos, en los que aquellos venidos desde Canaán y de su área, llegaron a dominar Iberia más de mil quinientos años: Primero, a finales de la Edad de Bronce y comienzos del Hierro; con los colonizadores iniciales de la Península. Marineros y comerciantes, viajando al menos desde el siglo IX a.C. (principalmente fenicios). Quienes se asentarán unos cien años más tarde, en nuestras costas; fundando emporios como Gadir, Malaka, Sexi etc.. Cuyos herederos (los cartagineses) finalmente dominarán gran parte de nuestro territorio del Sur y Levante, a lo largo de otros doscientos años. Un gobierno y colonización de Fenicia y Cartago sobre Iberia; al que ha de sumarse la llegada de judíos a nuestras tierras y el establecimiento de la mayor colonia de israelitas huidos del Mediterráneo (en la Hispania Romana, tras la dispersión de Tito). Todo lo que se explica porque aquellos hebreos obligados por Roma a abandonar su nación; conocían perfectamente que la Península era de influencia y cultura muy cercana a la canaánea. Asimismo porque desde tiempos de Salomón y de Jeremías, ya los hebreos tenían contacto con estas tierras a las que llamaban Sefarad; un término de origen semita y a mi juicio procedente de igual radical al de Spal, nombre que dieron a Sevilla los fenicios -de donde procederá Híspalis y España- (19) .
.
Debido a esta enorme influencia de Canaán y Oriente Medio sobre nuestra Península, cuando Roma se desvanece (desde el 476 d.C.); el área meridional de Hispania cae bajo dominio bizantino. En un momento en que los godos -procedentes de Centro Europa- invadían y dominaban gran parte del territorio ibérico. Llegando al Sur gentes de Oriente Medio (en barco o a través de África) para controlar esta zona. Tanto, que el propio cristianismo hispano procedió desde ese área, viniendo principalmente de la antigua Cartago (Túnez) y de escuelas orientales. Todo lo que explica por qué doscientos años después, al entrar en crisis el mundo visigodo; lleguen de nuevo gentes norteafricanas y canaanitas a nuestras tierras. Con la entrada de Tarik por el Estrecho de Gibraltar en el 711 d.C.; comenzando una última migración de colonos procedentes de África y organizados desde Oriente Medio. Que dominará la Península durante siglos, tras la llegada desde Siria de los sucesores de Mahoma (los Omeyas); cruzando el Estrecho e iniciando así el Califato de Córdoba -Independiente de Damasco-.
.
Estos dos periodos de colonización, con dominio pleno en Iberia por gentes venidas desde Canaán, supone unos quince siglos en la Historia del Sur de España (desde el IX al II a.C. y del VIII al XV d.C.). A ello, ha de sumarse las migraciones de judíos, de los que sabemos estaban asentados en el litoral de Andalucía en el siglo III d.C.. Aunque no hemos de olvidar que La Biblia menciona cómo Salomón comerciaba con Tarshis (junto al rey Hiram, de Tiro), al igual que los Profetas Jeremías o Ezequiel, hablan de esta Tarshis lejana. Mucho se ha dicho para no identificar Tarshis con Tartessos (en Andalucía); incluso utilizando el error cometido por Flavio Josefo, que llega a identificarla con Tarso. Una localización imposible conforme a referencias, pues Tarso apenas estaba a dos jornadas de navegación desde Tiro y a unos tres o cuatro días, partiendo desde Haifa -el puerto de “Joppe” judío- (20) . Por todo ello, parece evidente que los israelitas, desde tiempos de su fundación conocían Iberia; a la que luego llamaran Sefarad (Occidente), del mismo modo que hicieron a mi juicio los griegos, que la denominarían Hesperia (Ocidente). Voces, semitas o indoarianas de las que procederían las palabras “Iberia” e “Hispania” (en mi teoría etimológica). Pudiendo suponerse también una migración judía hacia Occidente, promovida por los fenicios, en el momento en que Israel cae en manos de Asiria, en el año 732 a.C.. -cuanto exponemos en la cronología que incluimos en imagen última-.
.

JUNTO ESTE PÁRRAFO: Mapa y comentario que ya habíamos incluido en nuestro artículo LA TARSHISH BÍBLICA Y LOS ALTARES APARECIDOS EN TARTESSOS, SEMEJANTES A LOS CANAANEOS -ver última (20)-. Prodece del publicado en la página 86 del libro "Por los caminos de la Biblia" Editado en Barcelona 1967 y de M.J. STEVE (a quienes agradecemos nos permitan divulgar esta imagen). En este vemos el reino de Israel y Judá entre los siglos X al VII a.C., junto a algunos de sus territorios más próximos. Como podemos observar, apenas se necesitan tres o cuatro jornadas de navegación para llegar desde las costas de territorio judío (Haifa -Joppe antigua-) hasta la mencionada Tarso de Cilicia (marcadas en rojo). Entre ambos puertos no hay más de 300 millas costeando todo el trayecto y unas 200 en caso de navegar mar adentro -en linea recta-. Como sabemos, una embarcación común, recorre unas 100 millas al día (a unos 4 nudos de velocidad constante); del mismo modo que una caravana camina unos 50 kilómetros diarios de promedio. Como la distancia interior entre Israel-Judá y la Tarso de Cilicia es menor a 500 kilómetros, podemos calcular que se tardaba algo más de una semana en llegar por tierra hasta este punto. Evidentemente, esta Tarso, distante de Israel a unos tres días de navegación y algo más de una semana andando, no puede ser la Tarshish lejana y desconocida que menciona La Biblia. Un lugar para el que habían de hacer naves especiales y pactar el viaje con los fenicios, con el fin de ir cada tres años a por oro, plata y otras riquezas.
.
ABAJO: Tabla representando a Isaías por Correa de Vivar (propiedad del Museo de Santa Cruz de Toledo, al que agradecemos nos permita divulgar nuestra imagen).Este profeta habló en nuerosos casos sobre las Naves de Tarshish. Isaías vivió precisamente la época de convulsiones en las que Asiria conquistó Israel y más tarde asedió Fenicia (causando grandes daños en sus principales capitales puertos de Tiro y Sidón). En la imagen, a lado y bajo el cuadrito he situado una serie de datos fundamentales para poder comprender la huida de frigios, fenicios, israelitas y judíos hasta Occidente. Unos hechos históricos que he separado por zonas, pero que antes de comenzar el nuevo epígrafe vamos a ordenar cronológicamente, mezclándolos con datos sobre Tartessos:
.
EN AZUL DATOS DE GORDION (Frigia; reino de Midas).
EN ROJO, DATOS DE FENICIA (Tiro y Sidón).
EN NEGRO LOS DE ISRAEL.
EN MORADO LOS DE JUDÁ.
EN NEGRILLA MAYÚSCULA, DATOS SOBRE TARTESSOS..................................................................................
- SIGLO X a.C., EMERGEN NUEVAS CULTURAS EN EL SUR PENINSULAR COMO CONSECUENCIA DE LA VISITA DE COLONOS. NACE PAULATINAMENTE LO QUE SE LLAMARÍA TARTESSOS.
- 966 al 928 a.C. Israel: Salomón, creación del Reino unido de Israel
- 928 a.C. Israel: Rebelión de las tribus del norte contra separación de Judá (dos reinos distintos)
- 928 a.C, Judá nació como Estado trás la muerte del rey Salomón.- 875 a,C, Acoso sirio. Alianza Israel con Fenicia
- 838 a.C. Israel ya es tributaria de Salmanasar III
- 814 a.C. Fenicios, ante el empuje de Asiria, fundan Cartago en Túnez.- 748 a.C. Israel a.C. tributaria plena de Asiria.
- 732 a.C. Caida de Israel, dominio de Asiria.
- 726 a.C. Salmanasar III invade el norteño reino de Israel.
- 722 a.C. Sargón derrota la capital israelita (Samaria) y lleva a numerosos israelitas cautivos a Asiria.

- Gordion: 710 a.C. Los cimmerios invaden Asia Minor y Midas solicita ayuda al rey de Asria Sargon II
- siglo VII a.C., Jerusalén capital de Judá,; gran auge de población y de poder. Apoyo asirio, que veía en Judá un valioso vasallo y una importante fuente de aceite de oliva.- Siglos VIII y VII en Fenicia: Gran influencia y presión de Asiria, pese a ello Tiro y Sidón se mantienen independientes y como un solo reino.
- 700 a.C. TARTESSOS: COMIENZA EL LLAMADO PERIODO ORIENTALIZANTE, DE SEGURO MOTIVADO POR LOS HUIDOS DE LAS CONVULSIONES DE ORIENTE MEDIO (isrealitas, frigios y fenicios).- Gordion: 696 a.C. Se supone que Midas se ve obligado a huir o a suicidarse, al tener su reino vencido y acabado.- 672 a. C. Fenicia. Tiro fue asediada por Esarhaddon, y del 668 al 667 a.C. por Assurbanipal, pero no pudieron conquistarla.- La prosperidad de Judá bajo el vasallaje asirio terminó con la caída del Imperio Asirio (lucha entre la Dinastía XXVI de Egipto y el Imperio Neobabilonio).- 670 a.C. TARTESSOS: FINALIZA EL LLAMADO PERIODO ORIENTALIZANTE, PARA INICIARSE EL TARDÍO Y MÁS AUTÓCTONO. PROBABLEMENTE MOTIVADO PORQUE LAS INVASIONES DE BABILONIA EMPUJAN A GRIEGOS (jonios) HACIA OCCIDENTE MIENTRAS JUDÁ Y FENICIA SE DEBILITAN. Es la que se conoce como etapa de Arganthonios o filohelena, que termina en la derrota de Alalia (531 a.C.). - Gordion: 620 a.C. Los lidios (helenos) expulsaron a los cimerios y conquistaron lo que ya se llamaba Frigia.- 591 al 572 a. C.. Tiro es asediada y ocupada por Nabucodonosor II de Babilonia (durante trece años, sin llegar al éxito). Firman un acuerdo de paz por el cual Tiro pagó tributo a los babilonios -hecho que recoge el profeta Ezequiel (hacia el 574 a. C.)-.- 597 y 582 a.C. Judá en medio de la zona en disputa condujo a la destrucción del reino luego siguió el Cautiverio en Babilonia tras la derrota de Nabucodonosor en el 586 a.C.- Gordion: 547 a.C. La conquista persa llevo de nuevo a Gordio (reino de Midas) a ser capital de la satrapía de Frigia perdiendo hegemonía los lidios (griegos).- 537 a.C. DERROTA DEL IMPERIO NEOBABILÓNICO Y CAIDA DE ASIRIA BAJO LOS PERSAS: CIRO LIBERA ISRAEL y JUDÁ Y PACTA MANTENER TRIBUTARIA A FENICIA.
- 531 a.C. DERROTA DE LOS GRIEGOS EN ALALIA; PROGRESIVA DESAPARICIÓN DE TARTESSOS. Destrucción de Tartessos quizás no solo motivada por la caida del comercio heleno en el Mediterráneo, al perder su dominio tras ser vencidos por Cartago. Sinó probablemente también debida al regreso a su lugar de origen de muchos judíos y fenicios asentados hasta entonces en Tartessos; tras serle devueltas por los aqueménides.
.

.
----------------------------------------------------------------
CITAS:
----------------------------------------------------------------
(1): Autores como Grehard Herm, en LOS FENICIOS (Ed. Destino, Barcelona 1986) afirman que Canaan significa “país de la púrpura”; dando este significado como etimología generalmente aceptada en el siglo XX. Otros autores, principalmente de origen judío, la asocian con el vocablo hebreo “CAN” que se traduciría por “fundación” y con “MSD” que es “comercio”; en esta linea escribe Isaac Asimov que se trataría de una fundación comercial.
.
(2): Ver imágenes con los jeroglíficos de Benu; ave que parece era la garza real, aunque puede identificarse con el AVE FENIX
.
(3): Acerca del ave Gwengnenwr recomendamos a los interesados en su sigificado consultar nuesra entrada II-5:
DIOSES ÁNADES DEL EGIPTO ANTIGUO Y SU RELACIÓN CON LAS DANZAS TOTÉMICAS (Capítulo 5º de la Parte Segunda "EGIPTO ANTIGUO y su relación con el Flamenco")
LA CAZA, LA DANZA Y EL CANTO FARAÓNICO: SU RELACIÓN CON LAS AVES ACUÁTICAS DEL NILO:
A) El dios Geb. Deidad de los ánades:
B) "Guenguenwr" (Gngnwr) el otro dios oca:
C) Totemismo en Egipto, los ánades las garzas y su significado como Cronos calendárico:
PARA VER PULSAR:
.
(4): GÉNESIS VI
10- Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.
GENESIS X
1 ÉSTAS son las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, a quienes nacieron hijos después del diluvio.
2 Los hijos de Jafet: Gomer, y Magog, y Madai, y Javán, y Tubal, y Mesec y Tiras.
3 Y los hijos de Gomer: Askenaz, y Rifat y Togarma.
4 Y los hijos de Javán: Elisa, y Tarsis, Quitim y Dodanim. Por éstos fueron repartidaslas
5 islas de las gentes en sus tierras, cada cual según su lengua, conforme a sus familias en sus naciones.
6 Los hijos de Cam: Cus, y Mizraim, y Fut y Canaán.
7 Y los hijos de Cus: Seba, Havila, y Sabta, y Raama y Sabteca. Y los hijos de Raama: Seba y Dedán.
8 Y Cus engendró a Nimrod; éste comenzó a ser poderoso en la tierra.
9 Éste fue poderoso cazador delante de Jehová, por lo cual se dice: Así como Nimrod, poderoso cazador delante de Jehová.
10 Y fue el comienzo de su reino Babel, y Erec, y Acad y Calne, en
la tierra de Sinar.
11 De esta tierra salió Asur y edificó Nínive, y Rehobot, y Cala
12 y Resén entre Nínive y Cala, la cual es ciudad grande.
13 Y Mizraim engendró a Ludim, y a Anamim, y a Lehabim, y a Naftuhim,
14 y a Patrusim, y a Casluhim, de donde provinieron los filisteos, y a Caftorim.
15 Y Canaán engendró a Sidón, su primogénito, y a Het,
16 y al jebuseo, y al amorreo, y al gergeseo,
17 y al heveo, y al araceo, y al sineo,
18 y al arvadeo, y al zemareo y al hamateo; y después se dispersaron las familias de los cananeos.
19 Y fue el territorio de los cananeos desde Sidón, viniendo a Gerar hasta Gaza, hasta entrar en Sodoma y Gomorra, Adma y Zeboim, hasta Lasa.
20 Éstos son los hijos de Cam por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.
21 También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Jafet.
22 Y los hijos de Sem: Elam, y Asur, y Arfaxad, y Lud y Aram.
23 Y los hijos de Aram: Uz, y Hul, y Geter y Mas.
24 Y Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber.
25 Y a Heber le nacieron dos hijos: el nombre de uno fue Peleg, porque en sus días se dividió la tierra; y el nombre de su hermano, Joctán.
26 Y Joctán engendró a Almodad, y a Selef, y a Hazarmavet, y a Jera,
27 y a Adoram, y a Uzal, y a Dicla,
28 y a Obal, y a Abimael, y a Seba,
29 y a Ofir, y a Havila y a Jobab; todos éstos fueron hijos de Joctán.
30 Y fue su habitación desde Mesa, camino a Sefar, hasta la región montañosa del oriente.
31 Éstos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.
32 Éstas son las familias de los hijos de Noé por sus descendencias, en sus naciones; y de éstos fueron divididas las naciones en la tierra después del diluvio.
-SANTA BIBLIA por Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602) Otras revisiones: 1862, 1909
.
(5a): A los interesados en este importante tema, recomendamos leer mi artículo:
LOS HEREDEROS DE MICENAS: Su establecimiento en Israel y su relación con Tartessos (De "Lo invisible en la mitología": Los bueyes de Gerión en el tesoro de El Carambolo. Parte LXVII).
QUE HABLA ACERCA DE DÓNDE HUYERON LOS PUEBLOS QUE CONFORMARON MICENAS, TANTO COMO DEL ORIGEN Y LUGAR EN EL QUE SE ESTABLECIERON MUCHOS DE LOS LLAMADOS "DEL MAR": LAS COSTAS DEL ACTUAL ISRAEL
Para llegar al artículo pulsar:
(5b): “Los Fenicios”, Gerhard Herm; Capítulo II (Ed. Destino; Barcelona 1976).
.
(6): ISIS Y OSIRIS de Plutarco; Nº 13; Edición Vázquez-Prego (Buenos Aires 1976)
(6a): ISIS Y OSIRIS de Plutarco; Nº 15
(6b): ISIS Y OSIRIS de Plutarco; Nº 16
.
(7): A LOS INTERESADOS EN LA NAVEGACIÓN DURANTE LA EDAD DE BRONCE, RECOMENDAMOS LEER:
-MARINEROS Y METALURGIOS ENEOLÍTICOS: DE LA RUTA DEL ÁMBAR, A LAS FUENTES DEL ESTAÑO (Capítulo 112 de: "Los bueyes de Gerión en el Tesoro de El Carambolo"):
PARA LLEGAR AL ARTÍCULO, PULSAR ENLACE ABAJO:
-MARINEROS Y MINEROS: LA PROTOCOLONIZACIÓN (Capítulo 113 de "Los bueyes de Gerión en el Tesoro de El Carambolo"):
PARA LLEGAR AL ARTÍCULO, PULSAR ENLACE ABAJO:
-TESORO BALLENERO Y RUTAS DEL ÁMBAR: HIPÓTESIS SOBRE LOS ORÍGENES DEL MEGALITISMO Y SU SECUENCIA EN TARTESSOS (una interpretación de Jonás) -Capítulo 114 de: "Los bueyes de Gerión en el Tesoro de El Carambolo"-:
PARA LLEGAR AL ARTÍCULO, PULSAR ENLACE ABAJO:
.
(8): HISTORIA DEL ANTIGUO EGIPTO Jaques Pirenne (Capítulo del Reino Hicso; tomo II; edición DESTINO Barcelona 1977) Reino Hicso, lo fecha hacia el 1730 a.C.
.
(9): LA VIDA COTIDIANA EN LA CRETA MINÓICA. Paul Fauré. (Argos Vergara, Bercelona 1984). Concusión y cronologías comparadas -pag 284-
.
(10): La catástrofe del Tera se sabe que fue mayor que la del Kratatoa, desastre que en 1883 de nuestra era, fue documentado por quienes allí sobrevivieron. Así se pudo comprobar que las explosiones del Krakatoa se oyeron a mas de tres mil quinientos kilómetros y su derrumbe provocó un maremoto con una ola de mas de cuarenta metros de muro, que barrió costas a miles de kilómetros. Estuvo erupcionando durante más de dos días liberando lava, cenizas y magma con gases que llovieron de forma continuada en un area de cuatromil kilómetros a la redonda del volcán. Piedras volcánicas, gases y hasta cadáveres, en semanas llegaron a mas de diez mil kilómetros desde su lugar de origen. Tras ello, durante años, la atmósfera de toda la Tierra se cubrió de azufres y partículas de cenizas, que proyectaron una luz solar distinta, tanto como para bajar varios grados la temperatura de todo nuestro planeta.
ACERCA DE LA DATACIÓN DE LA ERUPCIÓN DEL TERA HAY DIFERENTES TEORÍAS. LA MÁS COMÚN LA FECHA ENTORNO AL 1630 A.C.; AUNQUE NOSOTROS SEGUIMOS DOS CRONOLOGÍAS DIFERENTES.
LA EXPLOSIÓN DE 1680 Y LA DE 1580 COMO FECHAS MÁS PROBABLES DE LOS GRANDES CATACLISMOS EN SANTORINI.
Sobre el tema recomendamos el libro:
EL FIN DE LA ATLÁNTIDA de J.V. Luce (Ed. Destino; Barcelona 1975) Capítulo III “Tera y su volcán”.
Acerca de la datación del Tera, les recomendamos leer este artículo de TERRAE ANTIQVUAE
Para más información. Pueden consultar la página Erupción Minóica de WIKIPEDIA
.
(11): DE NUEVO, A LOS INTERESADOS EN LA NAVEGACIÓN HACIA NUESTRAS TIERRAS DURANTE LA EDAD DE BRONCE, RECOMENDAMOS LEER:
-MARINEROS Y METALURGIOS ENEOLÍTICOS: DE LA RUTA DEL ÁMBAR, A LAS FUENTES DEL ESTAÑO (Capítulo 112 de: "Los bueyes de Gerión en el Tesoro de El Carambolo"):
PARA LLEGAR AL ARTÍCULO, PULSAR ENLACE ABAJO:
-MARINEROS Y MINEROS: LA PROTOCOLONIZACIÓN (Capítulo 113 de "Los bueyes de Gerión en el Tesoro de El Carambolo"):
PARA LLEGAR AL ARTÍCULO, PULSAR ENLACE ABAJO:
-TESORO BALLENERO Y RUTAS DEL ÁMBAR: HIPÓTESIS SOBRE LOS ORÍGENES DEL MEGALITISMO Y SU SECUENCIA EN TARTESSOS (una interpretación de Jonás) -Capítulo 114 de: "Los bueyes de Gerión en el Tesoro de El Carambolo"-:
PARA LLEGAR AL ARTÍCULO, PULSAR ENLACE ABAJO:
.
(12): I Paralip. 18, 1: “después de esto, David batió a los filisteos y los sometió, arrancándole a Gat sus villas anejas de manos filisteas” .
A los interesados en la formación de Israel y en la historia de los filisteos, recomendamo leer mi artículo:
LOS HEREDEROS DE MICENAS: Su establecimiento en Israel y su relación con Tartessos .
PARA LLEGAR AL ARTÍCULO PULSAR:
.
(13): A LOS INTERESADOS EN EL TEMA, RECOMENDAMOS LEER NUESTROS ARTÍCULOS:
-PROTOCOLONIZACIÓN Y PRECOLONIZACIÓN A DEBATE (PARTE PRIMERA: ANÁLISIS DE LAS CONCLUSIONES DEL PROFESOR ESCACENA) -Capítulo 117 de: "Los bueyes de Gerión en el tesoro de El Carambolo"-. Comenzamos desde este artículo a analizar el libro “Contacto cultural entre el Mediterráneo y el Atlántico (siglos XII-VIII ane) La precolonización a debate"; un magnífico compendio del análisis de distintos investigadores; dirigido y coordinados por el prof. Sebastián Celestino (junto a N. Rafel y X.-L. Armada). En el presente capítulo estudiamos la aportación del prof. Escacena; donde expresamos no estar de acuerdo en su planteamiento. Pues la colonización ibérica no pudo ser simplemente una aculturación fenicia; algo que se observa comprobando que los alfasilabarios con los que escribieron los iberos eran de origen cretochipriota y no púnicos. No habiendo una aculturación fenicia en el Sur peninsular (propiamente dicha); pues estas civilizaciones procedentes de Tiro, Sidón o Cartago no dejaron en nuestras tierras ni un corpus de inscripciones que pueda destacarse como ibero-fenicio (o tartesso-fenicio). Siendo los epigramas prerromanos peninsulares resdactados con unos caracteres que procedían de Creta y Chipre; o en el mejor de los casos, de la Jonia (como el grecoibérico levantino). Por lo demás, negar la unión entre el mundo nurágico y el mundo ibérico; nos parece una contranatura. Dado que Cerdeña y la Península eran riquísimas en cobre y las únicas tierras con minas de estaño en todo el Mediterráneo; teniendo en cuenta que hablamos de la Edad del Bronce donde el mineral cúpreo y la casiterita eran imprescindibles. Finalmente, debido al trabajo en orfebrería de las piezas de El Carambolo; y su valor, al ser casi tres kilos de oro puro. No podemos considerar gran parte de este tesoro en la forma que lo interpreta el profesor Escacena: Como un ajuar para colgar de la frente y solomillos de unas reses antes del sacrificio. Tampoco creemos que hubiera sido arrojado al cenicero sagrado del templo, tras haberse "amortizado" (dejado de usar); pareciendo más lógico pensar en una ocultación en el basurero ritual -antes de huir y quemar el edificio, tal como hacían los tartessios al verse asediados-. En el artículo datamos El Carambolo en las siguientes fases: 1º.- Carambolo V y IV -quinto y cuarto estrato que se corresponden con el más antiguo edificio y el siguiente- (entre el 850 y el 750 a.C.) "Periodo del santuario indígena // 2º.- Carambolo III y II; el tercero de influencia frigia (entre el 740 y el 672 a.C.) y el segundo de influjo fenicio (entre el 672 y el 550 a.C.) "Fase oriental" // 3º.- Carambolo I, destrucción por los cartagineses hacia el 535 a.C.
PARA LLEGAR AL ARTÍCULO, PULSAR ENLACE:
-CHIPRE, COLONIZADOR PENINSULAR DURANTE LA EDAD DEL BRONCE (Mariano Torres Ortiz y Jose Ma. López Castro en “Contacto cultural entre el Mediterráneo y el Atlántico. La precolonización a debate") -Capítulo 118 de: "Los bueyes de Gerión en el tesoro de El Carambolo"-. Continuamos analizado la obra que en nuestro anterior artículo habíamos comenzado a estudiar: “Contacto cultural entre el Mediterráneo y el Atlántico (siglos XII-VIII ane) La precolonización a debate" . En este caso comentando el artículo del prof. Torres Ortiz: LOS «TIEMPOS» DE LA PRECOLONIZACIÓN; y el del prof. López Castro: LAS RELACIONES MEDITERRÁNEAS EN EL II MILENIO A.C. Y COMIENZOS DEL I EN LA ALTA ANDALUCÍA (EL PROBLEMA DE LA ‘PRECOLONIZACIÓN’ FENICIA). Vemos como con gran acierto Torres Ortiz comienza señalando que el profesor Almagro Gorbea, hace unos veinte años, clasificó cronológicamente diversos artículos encontrados en la Península, y que este investigador consideraba “objetos precoloniales”(...) diversos elementos vinculados con Chipre o los Pueblos del Mar; todos ellos, previos a la aparición de los fenicios en nuestro litoral. En su siguiente epígrafe trata ya de “la colonización, como un fenómeno diacrónico”; donde comienza expresando que este periodo anterior a la llegada de los fenicios, hubo de ser muy largo y complejo (tal como señaló Almargo Gorbea). Un tiempo especialmente difícil de seguir en su etapa intermedia y que parece de enorme influencia chipriota; en la que hay que dilucidar si quienes vienen a nuestras tierras eran chipriotas autóctonos o bien de gentes influidas por los micenios (durante los siglos XII y XI a.C.). Por su parte, el profesor López Castro, escribe que “En lugar de precolonización, que implica un vicio teleológico como es la consideración de la posterior colonización; sería más sensato hablar de contactos durante l Edad del Bronce o durante el II milenio a.C.".Añadiedo con gran inteligecia que “El problema estriba en que admitimos los contactos atlánticos pero dudamos de los mediterráneos o los sobrevaloramos, sin término medio” (SIC). Parasá el profesor a fechar los periodos de precolonización como: “1º-Un Bronce Tardío postargárico comprendido entre 1615 a.C. y 1375/1350 a.C., con intervalos extremos en torno a c. 1700-1300 a.C. // 2º-Le seguiría el Bronce Final del Sureste, datado entre c. 1300-920 a.C.// 3º-Para Andalucía Occidental el Bronce Final Tartésico, coetáneo en líneas generales del Bronce Final del Sureste estaría comprendido en el intervalo c. 1250-950 a.C., aunque sólo estaría bien documentado arqueológicamente entre 1150-900 cal a.C.// 4º-Entre 920 y 750 a.C.; o a partir de 890/800, como mínimo se situaría el intervalo cronológico de la etapa inicial de la colonización fenicia". Partiendo desde estas idea añadimos las nuestras que se resumen en la evidencia de que en una nave de remo y vela se puede llegar desde Creta a tierras de Iberia en unas tres semanas. Así, considerando que nos encontramos en la Edad del Bronce donde era imprescindible el cobre y el estaño; que escaseaban totalmente en el Mediterráneo. Habiendo visto en nuestros estudios como tan solo había minas de casiterita en Cerdeña (con muy mala calidad); mientras la Península era riquísima en estaño, cobre, plata y oro. Parece obvio que el contacto entre ambas orillas del Mediterráneo hubo de ser constante y continuado (eso sí, a mi juicio llegando a Iberia de manera tan secreta como vigilada; pues en el secreto de las rutas del estaño y el cobre residiría el poder y la riqueza de imperios como el minóico).
PARA LLEGAR AL ARTÍCULO, PULSAR ENLACE:
-LA PRECOLONIZACIÓN A DEBATE: La precolonización a debate (parte tercera): Jose Clemente Martín de la Cruz -comentario a su estudio, intercalando ideas del profesor Delibes-. Capítulo 119 de: "Los bueyes de Gerión en el tesoro de El Carambolo". Continuamos comentando y resumiendo y la obra que hemos analizado en los dos últimos artículos: Contacto cultural entre el Mediterráneo y el Atlántico (siglos XII-VIII ane) La precolonización a debate". En este caso analizando el capítulo del prof. Martín de la Cruz: EL VALLE MEDIO DEL GUADALQUIVIR. Donde comienza el prof. Martín de la Cruz enumerando diversos hallazgos que demuestran la llegada a nuestras tierras de gentes del Mediterráneo oriental, en épocas anteriores a la colonización (previas al siglo VIII a.C.). Consecuentemente con cuanto plantea el autor, diferenciamos en cuatro grupos estas distintas muestras de precolonización. Objetos que conforme a su tipología podemos clasificar en: Mesas altares con cuernos; puntas de flecha y armas; cerámicas a torno; joyas o abalorios. De tal manera, durante todo el extenso artículo vamos a estudiar primero las mesas con forma de toro (o con astas) que se dan en Creta, Chipre y el Egeo. Cuyos más antiguos ejemplares contienen cuernos y asemejan toros; aunque a final del Bronce comenzarían los altares a parecer un Labrys (bipenna) y asimismo una piel de buey (como veneración al metal y al comercio en reses, cueros y en lingotes valorados como cabezas de ganado). En segundo lugar, pasamos a estudiar las puntas de lanza y los objetos del Bronce; llegando a la conclusión de que son muchas las influencias orientales de cuanto aparece en la Península durante el Bronce. En toda nuestra exposición anterior recogemos ideas del Prof. Delibes sobre la Edad del Bronce y épocas anteriores; observando que estas aportaciones pueden darnos una visión más clara y certera de la época. Por último, exponemos cuanto Martín de la Cruz escribe acerca de las cerámicas a torno y los abalorios procedentes del Levante mediterráneo; fechados antes del siglo IX a.C. y hallados en nuestras tierras (comprobando que son muchos los datos que inciden en un contacto continuado entre las dos orillas). Para finalizar proponemos una cronología partcular de la Península, comprendiendo desde el megalitismo a la colonización. Cuyas fases serían: 1º-5500 al 4500 a.C.: INICIO DEL MEGALITISMO Civilización ballenera y canoera: // 2º-4500 al 3500 a.C.: MEGALITISMO PLENO Rutas del ámbar y pepitas de oro o plata, viajes de canoa por el Atlántico europeo // 3º-3500 al 2700/2500 a.C.: LOS MILLARES (megalitismo bajo; eneolítico y cobre) Contactos entre Oriente medio y la Península (cultura de los ojos) // 4º-2700/2500 al 1800/1600 a.C.: VASO CAMPANIFORME Y ARGAR (Bronce Antiguo y Pleno) Aculturación llegada de Oriente // 5º-1800/1600 al 1200/1100 a.C.: COGOTAS I, ARGAR EN DECADENCIA (Bronce Bajo) Protocolonizadores // 6º-1200/1100 al 850 a.C. PRECOLONIZACIÓN EN EL BRONCE FINAL (decacencia de Cogotas I; final del Bronce hasta inicio del Hierro y colonización). Precolonizadores
PARA LLEGAR AL ARTÍCULO, PULSAR ENLACE:
.
(14): Las imágenes y comentarios a pié de ellas proceden de nuestro artículo:
LOS HEREDEROS DE MICENAS: Su establecimiento en Israel y su relación con Tartessos .
PARA LLEGAR AL ARTÍCULO PULSAR:
.
(15): Las palabras SIC refiriéndose a lo reyes Hicsos fueron escritas por el sacerdote Manetón (siglo III d. C.) y están recogidas en el libro LOS FENICIOS de Grehard Herm, (Barcelona 1986); capítulo III
.
(16): La Biblia menciona que los fenicios sacrificaban niños a sus dioses (II Reyes 23,10) y lo prohíbe condenando a muerte a los que incumplieran esa ley (Levítico 18,21; 20,1-5)
.
(17): Así podemos leerlo entre otros pasajes en:
1 REYES 11, 7
7 Entonces edificó Salomón un lugar alto a Quemos, dios abominable de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalén, y a Moloc, ídolo abominable de los hijos de Amón.
8 E hizo lo mismo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses.
9 Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto se había desviado su corazón de Jehová Dios de Israel, quien se le había aparecido dos veces.
Jeremias 7, 31 y ss.
31 Y han edificado los lugaraltos de Tofet, que está en el valle del hijo de Hinom, para quemaren el fuego a sus hijos y a sushijas, cosa que yo no les mandéni estuvo en mi corazón.
32 Por tanto, he aquí, vendrándías, ha dicho Jehová, en queno se dirá más Tofet ni valle del hijo de Hinom, sino valle de laMatanza; y serán enterrados enTofet, por no haber lugar.
Jeremias 19, 5 y ss.
5 Y edificaron los lugares altos a Baal, para quemar en el fuego a sus hijos en holocaustos a Baal, cosa que no les mandé, ni dije ni me vino al pensamiento.
6 Por tanto, he aquí, vienen días, dice Jehová, en que este lugar no se llamará más Tofet ni valle del hijo de Hinom, sino valle de la Matanza.
7 Y haré nulo el consejo de Judá y de Jerusalén en este lugar; y les haré caer a filo de espada delante de sus enemigos y en las manos de los que buscan su vida; y daré sus cuerpos como comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra.
8 Y pondré a esta ciudad por espanto y por objeto de burla; todo aquel que pase por ella se
maravillará y se burlará a causa de todas sus calamidades.
9 Y les haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas; y cada uno comerá la carne de su amigo, en el asedio y en el apuro con que los afligirán sus enemigos y los que buscan su vida.
10 Entonces quebrarás la vasija ante los ojos de los hombres que
van contigo,
11 y les dirás: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Así quebrantaré a este pueblo y a esta ciudad, como quien quiebra una vasija de barro, de modo que no puede restaurarse más; y en Tofet se enterrarán, porque no habrá otro lugar para enterrar.
Ezequiel 20, 26
26 Y los contaminé en sus ofrendas cuando hacían pasar por el fuego a todo primogénito, para que yo los desolase, a fin de que supiesen que yo soy Jehová.
27 Por tanto, hijo de hombre, habla a la casa de Israel y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: Aun en esto me
han blasfemado vuestros padres cuando cometieron infidelidad contra mí.
-SANTA BIBLIA por Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602) Otras revisiones: 1862, 1909
.
(18): Sobre la última plaga de Moisés:
EXODO 11
4 Y dijo Moisés: Jehová ha dicho así: A la media noche yo pasaré por en medio de Egipto,
5 y morirá todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se
sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras el molino, y todo primogénitode las bestias.
6 Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca hubo ni jamás habrá.
7 Pero contra todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua, para que sepáis que Jehová hará diferencia entre los egipcios y los israelitas
EXODO 12
29 Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.
30 Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese algún muerto.
31 E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche y les dijo:Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel; e id, servid a Jehová, como habéis dicho.
32 Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí.
33 Y los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a echarlos de la tierra, porque decían: Todos moriremos.
-SANTA BIBLIA por Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602) Otras revisiones: 1862, 1909
.
(19): A los interesados en la etimología de la palabra Hispania, España,Spal, Sefarad, Híspalis, Iberia, Hesperia; recomendamos leer nuestro artículo:
- LA FUNDACIÓN DE SEVILLA Y EL ORIGEN DE EL CARAMBOLO.
Donde hablamos sobre el origen de Spal, Hispalis y de su nombre semita. Tanto como llegamos a diferenciar las etapas de El Carambolo en tres: 1ª Autoctona (del 850 al 750 a.C.). 2ª Frigia y Fenicia (del 740 al 672 frigia) (del 672 al 550 a.C. fenicia). 3ª Destrucción por los cartagineses hacia el 531 a.C.: http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2013/08/la-fundacion-de-sevilla-y-el-origen-de.html
.
(20): A los interesados en la identificación de TARSHIS; recomendamos leer nuestro artículo:
LA TARSHISH BÍBLICA Y LOS ALTARES APARECIDOS EN TARTESSOS, SEMEJANTES A LOS CANAANEOS

No hay comentarios:

Publicar un comentario